Tether, el emisor de la mayor stablecoin del mundo —ese tipo de criptomoneda diseñada para valer siempre un dólar—, encara una demanda en Nueva York por haber congelado 42,4 millones de dólares en USDT sin una orden judicial previa. La denuncia llegó al Distrito Sur de Nueva York el 31 de agosto.
La demanda contra Tether la presentaron dos empresarios tailandeses, Nutthawat Rukthammachalern y Natthawat Kasamvilas. Su argumento central es que Tether bloqueó sus carteras casi cuatro meses antes de que existiera una orden de incautación. Compraron los USDT en el mercado secundario, sin abrir una cuenta en Tether y sin aceptar sus términos de servicio.
La cronología del congelamiento
El 30 de octubre de 2025, Tether incluyó diez direcciones de Ethereum en su lista negra. Sumaban 42.417.785,62 dólares en USDT. Los demandantes enviaron un correo a la compañía dos días después y Tether los remitió a un agente especial de Homeland Security Investigations (HSI), la división de investigaciones de seguridad nacional de Estados Unidos.
La respuesta de la compañía, según la demanda, no incluía ninguna base legal. Solo una derivación a un agente. Los empresarios sostienen que una solicitud informal de un agente del orden no equivale a un proceso legal bajo la ley federal.
La orden judicial no llegó hasta el 19 de febrero de 2026. Ese día, un magistrado del Distrito Este de Carolina del Norte emitió la orden 5:26-MJ-1267-JG. Obligaba a Tether a quemar los tokens congelados —es decir, destruirlos de forma permanente— y volver a emitirlos en una cartera controlada por el Gobierno. Cinco días después, los fiscales de esa jurisdicción anunciaron una incautación de 61 millones de dólares en USDT vinculada a una estafa de inversiones románticas.
El bloqueo de direcciones es una herramienta habitual en las stablecoins centralizadas. Permite a los emisores impedir que fondos sospechosos se muevan mientras colaboran con las autoridades. Lo que cambia en este caso es el momento: según la denuncia, no había una orden, sino una petición informal de un agente.
La pregunta de fondo no es si los fondos provienen de un fraude, sino si una empresa privada puede bloquearlos antes de que un juez lo autorice.
Por qué el dinero congelado no deja de generar intereses
La demanda no se limita a reclamar el acceso a las carteras. Incluye cinco reclamaciones, entre ellas conversión, daño a bienes y enriquecimiento injusto. El último punto tiene que ver con el rendimiento de las reservas.
Tether mantiene alrededor de 130.000 millones de dólares en bonos del Tesoro de Estados Unidos a través de Cantor Fitzgerald, según la denuncia. Ese colchón genera intereses de forma continua. Mientras los tokens permanecen bloqueados, los demandantes no pueden canjearlos ni moverlos. La emisora, en cambio, sí sigue cobrando el cupón.
Por eso, la compensación solicitada incluye devolver la transferibilidad, prohibir cualquier quema futura, entregar los intereses recibidos y añadir daños punitivos.
El debate de fondo: cuánto puede congelar un emisor privado
El caso de Tether no es un simple desacuerdo comercial. Lo que se discute es si un emisor privado puede inmovilizar tokens comprados legítimamente en el mercado abierto sin que un juez lo haya ordenado antes.
Circle, el emisor de USDC, apunta en otra dirección. Tras congelar fondos vinculados a actividades ilícitas, Circle se negó a reemitir USDC congelado sin una autoridad legal clara. Tether, por su parte, ha actuado en cuestión de horas ante solicitudes de sanciones de la OFAC, la oficina estadounidense de control de activos extranjeros.
Hay un matiz importante: los demandantes no discuten que el Gobierno afirme que esos tokens son producto de fraude. Lo que cuestionan es el camino elegido para congelarlos. Si un agente puede pedir un bloqueo por una vía informal, sostienen, el sistema de garantías queda en manos de la empresa.
La capitalización de mercado de USDT ronda los 183.000 millones de dólares. Eso implica que el debate va más allá de diez carteras concretas. Lo que decida el tribunal podría marcar el estándar para futuros congelamientos de stablecoins en Estados Unidos y, por extensión, para los usuarios de todo el mundo.
Por ahora, Tether no ha respondido públicamente y ningún juez ha tomado una decisión. El siguiente movimiento será de la propia compañía. Después llegará la decisión de Carolina del Norte sobre la solicitud de devolución de los demandantes, presentada el 31 de julio.
En la banca tradicional, congelar una cuenta exige una resolución judicial o un procedimiento de prevención de blanqueo con comunicación al titular. La demanda plantea si Tether actuó con menos garantías de las que tendría cualquier banco.
Dejémoslo en un ‘ya veremos’.




