Sophie Adenot (ESA) y Jessica Meir (NASA) completan una caminata espacial 100% femenina en la ISS

La salida instaló un retrorreflector en el módulo Harmony y sustituyó una cámara en la estructura de la estación. Con esta, Sophie Adenot suma tres caminatas y Jessica Meir se sitúa como la tercera astronauta con más paseos de la NASA.

Sophie Adenot y Jessica Meir completaron un paseo espacial de 6 h 49 min e instalaron un retrorreflector en la ISS. La caminata espacial, íntegramente femenina, se cerró a las 3:29 p. m. (hora del este) del 1 de septiembre y dejó la estación algo más preparada para recibir naves de carga y tripuladas.

La NASA confirmó el cierre de la actividad extravehicular en el blog oficial de la estación espacial. El objetivo central era instalar un retrorreflector en el puerto delantero del módulo Harmony, una pieza clave para que las naves calculen su posición durante las maniobras de aproximación y atraque.

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Un retrorreflector para medir con precisión la llegada de cada nave

Un retrorreflector es, en esencia, un espejo diseñado para devolver la luz exactamente en la dirección de la que vino. En la estación funciona como una baliza pasiva: el láser de una nave que se aproxima rebota en él y permite calcular la distancia con precisión de centímetros. Sin esta referencia, los puertos de atraque dependen de menos señales ópticas durante las fases finales. Es la diferencia entre un acoplamiento finamente guiado y una maniobra con mayor incertidumbre.

No fue la única tarea de la jornada. Adenot y Meir sustituyeron una cámara de alta definición situada en la estructura central y completaron un hisopado del exterior para buscar microorganismos capaces de resistir el vacío, la radiación y los ciclos térmicos extremos. El muestreo exterior permite analizar si organismos terrestres dispersados desde la tripulación o el aire son capaces de sobrevivir en la piel metálica de la estación.

Seis horas y 49 minutos con un ajuste en el hombro izquierdo

La caminata avanzó hasta las 3:29 p. m. (hora del este) del 1 de septiembre. Sin embargo, no fue un recorrido sin fricciones. Sophie Adenot experimentó una limitación de movilidad en el brazo izquierdo. Meir revisó el traje y determinó que el arnés del calentador del guante estaba probablemente atrapado, lo que reducía el movimiento de la articulación del hombro.

Abrir la cremallera de la articulación resolvió el problema antes de que regresaran a la esclusa Quest. El control de misión, además, aplazó varias tareas secundarias: los cables de conexión eléctrica restantes y los pernos guía del radiador del espectrómetro magnético Alpha se dejaron para una futura salida. No fue un fracaso; fue una decisión operativa para no apurar a la tripulación. Instalar parcialmente cables y preparar un radiador también queda registrado como trabajo en curso; en una estación en órbita, dejar tareas para otro día evita riesgos.

caminata espacial femenina

Dos astronautas completaron casi siete horas fuera de la estación; aun así, el control decidió no forzar el cronograma.

El dato que convierte esta salida en un hito para la NASA

Estados Unidos ha contabilizado 99 caminatas espaciales vinculadas a la estación, y esta fue la 284ª en apoyo del ensamblaje, mantenimiento y actualización del complejo orbital. Son cifras que ayudan a poner en contexto lo que acaba de ocurrir: la caminata firmada por Adenot y Meir no es un ensayo aislado, sino la continuación de un programa que combina experiencia, mantenimiento y ciencia aplicada.

Para Meir fue su séptima salida, lo que la sitúa como la tercera mujer con más caminatas espaciales de la historia de la NASA, solo por detrás de Peggy Whitson, con diez, y Suni Williams, con nueve. Para Adenot, en cambio, fue la tercera: un número notable para una astronauta europea que ya se ha convertido en una de las figuras más activas de su promoción.

Me fascina la normalidad con la que la agencia reporta estas salidas. Nada de adjetivos rimbombantes: un blog, unos datos, una lista de tareas. Y, sin embargo, el dato de que dos mujeres completaran la caminata sigue teniendo carga simbólica. No porque las astronautas sean una novedad —no lo son—, sino porque la historia de la caminata espacial ha estado dominada por hombres durante décadas.

La componente técnica también invita a la prudencia. La NASA pospuso parte de los trabajos y dejó abierta la sustitución del radiador del espectrómetro magnético para una próxima salida. Ese instrumento rastrea rayos cósmicos en busca de señales de antimateria o materia oscura; mantener su sistema térmico es una de las tareas más delicadas de la estación. No hay fecha anunciada para cerrar esas tareas, y conviene recordar que una caminata no termina hasta que cada herramienta, cada guante y cada junta del traje han sido revisados en tierra.

No es solo una agenda de mantenimiento. Cada acoplamiento, cada cámara sustituida y cada muestra recogida engrosan el manual de operaciones que heredarán las futuras estaciones comerciales en órbita baja.

Lo que deja esta jornada es una estación con mejor balizaje para la navegación, una cámara nueva y una muestra exterior lista para análisis. El próximo hito concreto que habrá que seguir será la siguiente caminata dedicada al radiador del AMS, aún sin fecha confirmada en el calendario público. La constancia de este tipo de jornadas es la que permite que la estación siga siendo productiva más de dos décadas después del lanzamiento de su primer módulo.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: Sophie Adenot y Jessica Meir completaron una caminata espacial de 6 h 49 min e instalaron un retrorreflector de navegación en la ISS.
  • Dónde: exterior de la Estación Espacial Internacional; puerto delantero del módulo Harmony, esclusa Quest y estructura central.
  • Institución responsable: NASA y ESA.
  • Cuándo: 1 de septiembre de 2026; finalización a las 3:29 p. m. (hora del este).
  • Impacto a futuro: mejora la precisión del atraque de naves y consolida a Meir como la tercera astronauta con más caminatas de la NASA.

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