10 medidas recomendadas por Sanidad para blindar tu hogar ante los virus de este otoño

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Limpia con frecuencia superficies de contacto habitual

Persona con equipo de protección desinfectando con spray en un entorno hogareño.

La limpieza frecuente de las superficies de contacto habitual merece un lugar en esta lista porque ataca la vía de transmisión indirecta, la que no se ve. Cuando alguien con gripe o un resfriado tose, se suena o habla, los virus no solo viajan en el aire: caen sobre pomos, interruptores, mandos a distancia y encimeras, y allí pueden seguir siendo infecciosos durante horas e incluso días. El virus de la gripe permanece activo entre 24 y 48 horas en superficies duras como el acero inoxidable o el plástico, y los virus del resfriado pueden resistir hasta una semana en el metal. Bastan unos pocos gestos para que la cadena continúe: una mano toca la superficie contaminada, después se frota los ojos o la nariz, y el patógeno encuentra su puerta de entrada. En otoño, cuando pasamos más tiempo en casa y varios virus respiratorios circulan a la vez, mantener higienizadas esas zonas de alto contacto es una de las pocas medidas capaces de cortar el contagio antes de que llegue a las mucosas.

No hace falta desinfectar toda la casa a diario: la clave está en ser selectivo y constante con los puntos que más manos reciben, como picaportes, interruptores de la luz, grifos, teclados y, sobre todo, el móvil, un objeto en el que diversos estudios sitúan microorganismos dañinos en torno al 68% de los dispositivos. Conviene distinguir entre limpiar, que retira suciedad y parte de los gérmenes con agua y jabón, y desinfectar, que los elimina con productos específicos; la rutina eficaz combina ambas: primero se limpia y después se aplica un desinfectante con alcohol al 70% o lejía diluida, respetando el tiempo de contacto que indica la etiqueta, que suele rondar varios minutos. La frecuencia debe aumentar si alguien en la casa está enfermo o si conviven personas vulnerables, como mayores o bebés. Con unos minutos diarios dedicados a estas superficies, la carga de virus que circula por el hogar baja de forma apreciable, y esa sencillez es justo lo que hace sostenible la medida durante toda la temporada.


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