El RLUSD en Ethereum supera al XRP Ledger: la stablecoin de Ripple crece un 93% en 30 días

Ethereum concentra ya 1.330 millones de dólares en RLUSD, frente a los 1.040 millones de XRP Ledger, y Aave agrupa 330 millones. El 84% del crecimiento neto mensual se quedó en la red de contratos inteligentes.

RLUSD, la stablecoin de Ripple anclada al dólar, ha crecido un 93% en Ethereum y supera a XRP Ledger por primera vez desde mediados de 2026. Ya concentra 1.330 millones de dólares, frente a los 1.040 millones que mantiene XRP Ledger.

Ethereum lidera ya la oferta de RLUSD

El último informe de KuCoin sitúa la oferta total de RLUSD cerca de 2.370 millones de dólares. Ethereum acapara 1.330 millones, el 56,1% del total; XRP Ledger se queda con 1.040 millones, el 43,9%. No es un dato puramente simbólico: la red de contratos inteligentes ha pasado a gestionar más de la mitad del suministro de una stablecoin que nació con una estrategia de doble cadena.

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El vuelco se entiende mejor con la actividad de emisión. En 30 días se acuñaron 1.390 millones de dólares en RLUSD y se quemaron 606,8 millones, lo que dejó un aumento neto de 303,7 millones. De ese crecimiento, Ethereum capturó 256,5 millones, alrededor del 84%. El resto del crecimiento neto se quedó en XRP Ledger.

A finales de junio, la foto era muy distinta: Ethereum tenía 802 millones y XRP Ledger 796 millones. Se movían casi en empate técnico. Dos meses después, la brecha se ha ensanchado y el capital marginal está eligiendo Ethereum para desplegar depósitos de mayor tamaño.

El informe atribuye ese patrón a las finanzas descentralizadas (DeFi), donde Ethereum es dominante. En XRP Ledger, RLUSD funciona sobre todo para pagos de bajo coste; en Ethereum, para prestar, aportar liquidez y usarlo como garantía. La diferencia no está en el número de usuarios, sino en el tamaño de cada posición promedio.

Ethereum no ha ganado por sumar más usuarios, sino por captar a los que mueven capital en serio.

Aave y los depósitos institucionales

El mayor imán es Aave, uno de los protocolos históricos de préstamos descentralizados. Solo sus contratos custodios de RLUSD alcanzan 330 millones de dólares. La cifra reúne casi una cuarta parte de toda la oferta de la stablecoin en Ethereum y revela qué buscan los inversores más grandes: rendimiento, liquidez y la posibilidad de usar RLUSD como colateral.

La cartera de despliegue de Ripple suma otros 114 millones en Ethereum. En Ethereum, el tenedor típico de RLUSD, posee alrededor de 106.000 dólares, frente a 15.000 en XRPL, donde hay más de 69.000 monederos. Es decir, en Ethereum hay menos carteras, pero mucho más valor por cartera. Ese desequilibrio no es casual: los operadores institucionales concentran montos elevados y buscan profundidad de mercado.

Ripple presentó RLUSD como un activo de doble cadena desde su lanzamiento el 17 de diciembre de 2024, con licencia fiduciaria de Nueva York. Sobre Ethereum, esa stablecoin puede conectarse con todo un ecosistema de contratos inteligentes; en XRPL, su ventaja es la velocidad y el coste bajo para transferencias. Quien mueve 10 millones de dólares prioriza la composabilidad, es decir, la capacidad de encadenar aplicaciones financieras, antes que ahorrarse unos céntimos por transacción.

La lectura de fondo: una stablecoin, dos redes distintas

Los datos no respaldan la tesis de que XRP Ledger haya quedado fuera; apuntan a una segmentación de usos. Ripple diseñó RLUSD como un activo doble: pagos baratos en XRPL y conexión con las finanzas descentralizadas en Ethereum. Lo que las cifras demuestran es que el segundo polo ha crecido mucho más rápido en los últimos 30 días.

Hay precedentes en Ethereum que explican esta ventaja. Desde el verano DeFi de 2020, la red acumula la mayor profundidad de liquidez estable y la mayor infraestructura de préstamos. Un protocolo como Aave no funciona en vacío: ofrece años de historial, auditorías y garantías integradas. Para una institución, eso pesa más que una tarifa baja.

El matiz está en supuestos frágiles. Si los incentivos de rendimiento en Aave bajasen o la gobernanza cambiase los parámetros de riesgo, parte del capital podría regresar a XRPL. Y no conviene subestimar a Ripple: su red original conserva ventajas en pagos y una base más amplia de usuarios minoristas. La concentración del suministro en pocos protocolos también introduce un riesgo de liquidez si algo fallase en esa infraestructura.

La prueba estratégica para Ripple será sostener ambos mundos sin asfixiar a ninguno: pagos eficientes y liquidez DeFi. Por ahora, el desplazamiento es una fotografía clara: 1.330 millones en Ethereum contra 1.040 millones en XRP Ledger. El capital de mayor tamaño ya ha elegido dónde asentarse. Falta ver si lo mantendrá cuando cambien las condiciones.


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