7El fenómeno Parfois: de marca de accesorios a objeto de deseo
Parfois nació en 1994 como una pequeña tienda de complementos en la calle Santa Catarina de Oporto, fundada por Manuela Medeiros con la intención de democratizar el acceso a la moda. Tres décadas después, la firma portuguesa supera las 1.000 tiendas en más de 70 países, unas 400 de ellas en España, y en 2023 fue reconocida como la marca de moda portuguesa más valiosa. El punto de inflexión llegó en 2021, cuando Susana Sánchez asumió la dirección general y empujó a la compañía hacia el concepto de «total look»: ya no solo bolsos y bisutería, también prêt-à-porter, calzado y una narrativa de marca reforzada con colaboraciones de influencers como Gala González, Laura Matamoros o Violeta Mangriñán. Mientras, la fundadora, cuya fortuna Forbes Portugal evalúa en unos 435 millones de euros, ha visto cómo su negocio familiar crece cerca de un 25% anual desde 2010, con renovaciones de catálogo semanales en toda la red.
Lo que convierte a Parfois en objeto de deseo es su capacidad para leer los códigos del lujo y traducirlos a precios asequibles: versiones low cost de bolsos de Hermès, Jacquemus, Bottega Veneta o Loewe que «dan el pego» y se agotan en horas. La marca explota la llamada calidad percibida, piezas que aparentan costar mucho más de lo que cuestan, y alimenta la urgencia con reposiciones limitadas. En ese contexto, una liquidación como la del bolso shopper con colgante a 12,99 euros, la mitad de los 25,99 originales, se convierte en un acontecimiento: un diseño que remite a creaciones de cientos de euros, un descuento agresivo y el temor a quedarse sin existencias antes del 31 de agosto disparan la demanda. Parfois ha conseguido que adquirir un accesorio de 13 euros se sienta como hacerse con una pieza codiciada, y ahí reside la clave de su éxito.



