Uno de los misterios clave alrededor de la llegada de los vehículos autónomos al mercado español es el plan de Cabify. El unicornio español ha expresado su deseo de sumarse a esta carrera para tener Robotaxis este año, y ha expresado varias veces que ha mantenido conversaciones con empresas de tecnología para el desarrollo de sus vehículos, pero nunca ha concretado un nombre como colaborador en este aspecto.
Pero la aparición de Waymo en el mercado español puede aclarar algunas de estas dudas. La empresa, que aparece por primera vez en el registro mercantil español el 9 de junio de este año, bajo el nombre de Waymo Iberia, y con un capital social de 100.000 euros, es la filial de Google que se ha sumado a la carrera por desarrollar los vehículos autónomos. Pero si la empresa llega a España, necesita trabajar con una de las plataformas de VTC o las flotas para comercializar sus vehículos, y no hay demasiadas opciones.
Es que Uber está colaborando con uno de los grandes rivales de Waymo, WeRide, y Bolt hace lo propio con Stellantis, por su lado, la gestora de flotas Auro ha asegurado que prioriza de momento su crecimiento en Alemania. En este panorama es complicado pensar que se llegue a un acuerdo con alguna de estas empresas, lo que deja una sola opción para llegar a un acuerdo en el mercado español: Vector y Cabify.

Lo cierto es que el unicornio español ha mantenido silencio sobre su estrategia para llegar al mercado del vehículo autónomo. Es cierto que nunca han ocultado su deseo de sumarse a la carrera, y en particular que pueden ser la primera opción europea para el robotaxi. No es un dato secundario, y daría a Cabify una posición única cuando llegue la hora de crecer en el viejo continente.
Cabify como opción clave para la nueva movilidad
Lo cierto es que Cabify no sería un mal aliado para Waymo. La empresa ha hecho esfuerzos claros para aumentar su presencia en la mayor cantidad de comunidades autónomas posibles, y ha conseguido ser el partner de movilidad de varios equipos de LaLiga, así como de un espacio tan importante para los eventos en España como el Movistar Arena de Madrid.
Por tanto, puede ser una gran opción para la filial de Google. Lo cierto es que Waymo ya ha conseguido buenos resultados en Estados Unidos, donde hay varias ciudades en las que el vehículo autónomo ya se ha vuelto una pieza permanente del sistema de transporte para particulares. Por lo que tampoco sería un mal aliado para Cabify, aunque el hecho de que se hayan bautizado con el apellido «Iberia» puede señalar que quiera que su colaborador esté dispuesto a operar también en Portugal.
¿Cuándo sabremos los planes de Waymo?
En cualquier caso, lo normal es que Waymo y su aliado, sea Cabify u otra plataforma, no den más detalles de sus planes hasta el final del verano. Es cierto que la temporada estival está por terminar, por lo que es de esperar que pronto se tenga más información, pero mientras tanto el silencio no debería ser una gran sorpresa.
Al mismo tiempo, su apuesta por llegar a España demuestra la idea de crecer en Europa. Es que el mercado del vehículo autónomo hasta ahora había sido protagonizado por Estados Unidos y los territorios de Asia. Lo cierto es que el país espera también estar en la punta de lanza de la nueva tecnología, por lo que la llegada de la filial de Google es ya una buena noticia, y dejaría todavía más motivos para celebrar si la empresa española puede dar un paso adelante y ser la primera en tener un vehículo autónomo en el país.
Las pruebas del robotaxi en Madrid
En cualquier caso, las pruebas del robotaxi, con o sin Waymo y Cabify, deberían realizarse en Madrid antes de terminar el año. La apuesta es que los primeros vehículos con nivel 4 de autonomía se vean este mismo año en la capital, lo que obliga a revisar tanto los procesos de regulación como la normativa actual, incluso si de momento los robotaxis en España tendrán que tener un conductor.

Desde que se han hecho los anuncios de Uber y Bolt sobre su deseo de traer los vehículos autónomos, las expectativas han sido muy altas. Lo cierto es que es una tecnología que ya funciona en territorios asiáticos o en Estados Unidos, pero que en España se sigue viendo lejana. Aun así, para las empresas de la nueva movilidad, para las patronales del sector e incluso para algunas voces dentro del mundo del taxi, es una tecnología que se dibuja como inevitable.
Pero lo que sí se pone en duda es cuándo se verá realmente esta tecnología operar en toda su capacidad en la capital española. Si bien las tres operadoras quieren que lleguen este año, el proceso puede ser todavía largo antes de que podamos abordar un vehículo sin un conductor presente.




