EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Renfe incorporará siete trenes de gran capacidad a la línea C-1 Málaga-Fuengirola en 2028, con una inversión global de 66,7 millones de euros.
- ¿Quién está detrás? Renfe, con unidades S452 fabricadas por Alstom, y el refuerzo del núcleo de Cercanías de Málaga.
- ¿Qué impacto tiene? Cada composición podrá transportar hasta 900 pasajeros, aliviando la saturación actual y mejorando la accesibilidad en tres estaciones.
Renfe ha confirmado este miércoles un plan de refuerzo para Cercanías Málaga: siete trenes de gran capacidad llegarán a la línea C-1 Málaga-Fuengirola en 2028, con un taller de mantenimiento de 40 millones de euros incluido.
Siete trenes S452 con capacidad para 900 pasajeros
Los nuevos convoyes serán unidades S452 de Alstom, con seis coches y unos 100 metros de longitud. Cada tren ofrecerá 245 plazas sentadas y admitirá hasta 900 viajeros contando los desplazamientos de pie. La operación busca aliviar la creciente presión de una línea que, según los datos de Renfe, superó los 15,5 millones de viajeros en 2025 en todo el núcleo.
La C-1 recorre 32 kilómetros entre Málaga María Zambrano y Fuengirola con una frecuencia actual de 20 minutos. El problema estructural es que casi la mitad del trazado es de vía única, y los tramos de doble vía existentes no tienen continuidad. Eso impide reducir de forma estable las frecuencias por debajo de los 15 minutos.
Por eso, Renfe apuesta por trenes más grandes en lugar de meter más circulaciones. En las horas punta, la ocupación del C-1 llega al 150% de las plazas sentadas, una imagen que refleja la saturación del corredor. Los nuevos S452 permitirán incrementar la oferta sin forzar la infraestructura.
El núcleo de Cercanías Málaga suma dos líneas, 23 estaciones y 132 circulaciones diarias de lunes a viernes, que bajan a 114 los fines de semana. La flota actual está formada por ocho trenes Civia de la serie 464, con una edad media de 18,9 años y una vida útil estimada de unos 40 años. Renfe cifra en 13,1 millones la inversión realizada hasta ahora en su mantenimiento.
La saturación de la C-1 no se resuelve añadiendo más trenes a la vía, sino logrando que cada convoy mueva hasta 900 pasajeros.
La llegada de los nuevos trenes supone, además, el primer salto relevante de material para Obligación de Servicio Público en más de dos décadas. Renfe redistribuirá recursos hacia los corredores con mayor demanda, y Málaga aparece como uno de los principales beneficiados.
Un taller de 40 millones y tres estaciones renovadas
El plan de Renfe incluye un taller de mantenimiento específico en Málaga, valorado en 40 millones de euros. Las obras arrancarán el próximo año y acompañarán el crecimiento de la flota, con capacidad para atender las revisiones de las nuevas unidades y de la flota actual.
A eso se suman 6,81 millones de euros para mejorar la accesibilidad en El Pinillo, Los Álamos y La Colina. Las actuaciones prevén renovar pavimentos, bordes de andén, marquesinas, iluminación, cerramientos, ascensores y pasos inferiores. En El Pinillo, uno de los andenes se prolongará hasta los 100 metros.
La inversión total del paquete, sumando trenes, taller y estaciones, asciende a 66,7 millones de euros. El PP ha denunciado un retraso de dos años frente al plan previsto para Madrid, una crítica que Renfe no ha respondido de forma oficial.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto directo para el viajero malagueño es un alivio de la presión en hora punta. La C-1 arrastra años de trenes llenos, y los siete nuevos S452 aportarán plazas equivalentes a multiplicar la capacidad por composición. La zona cero es el corredor Málaga-Fuengirola, donde la vía única condiciona cualquier mejora de frecuencias.
El dato clave es la apuesta por la capacidad: 900 pasajeros por tren, frente a las 245 plazas sentadas actuales. La lectura a futuro es que Renfe prioriza el material rodante de gran capacidad en los núcleos con demanda alta y limitación de infraestructura, una estrategia que también podría extenderse a otros puntos calientes del Cercanías.
Riesgo inmediato: el taller no estará listo hasta 2028, y las obras en estaciones pueden provocar cortes parciales de andén. Habrá que seguir la ejecución del taller y la confirmación de las primeras entregas de trenes. La próxima ventana crítica será el inicio de obras del taller en 2027.





