Los resultados de Nvidia disparan los ingresos un 106% y el beneficio un 126%, hasta los 59.688 millones de dólares.
Claves de la operación
- El beneficio neto crece un 126% hasta los 59.688 millones de dólares. La cifra equivale a un beneficio por acción de 2,22 dólares, superando los 2,10 esperados.
- La división de centros de datos factura 89.023 millones, un 117% más. Ese segmento concentra la mayor parte del negocio y compensa la presión de AMD y Alphabet.
- La acción sube un 4% en el after-hours. El movimiento alivia a los fondos españoles expuestos al ciclo de la IA.
La división de centros de datos acelera un 117% y sostiene el beneficio
El segundo trimestre fiscal de Nvidia confirma que el negocio de la IA ya no es promesa, sino flujo de caja. Según los resultados publicados por la compañía, los ingresos alcanzaron 96.221 millones de dólares, un 105,85% más, frente a los 92.290 millones previstos por el consenso. La cifra consolida el dominio de Nvidia en chips de inteligencia artificial y refuerza el tono de las bolsas europeas.
El beneficio neto se situó en 59.688 millones de dólares, un 126% más que en el mismo periodo del año pasado. El beneficio por acción alcanzó 2,22 dólares, por encima de los 2,10 esperados. La división de centros de datos facturó 89.023 millones de dólares, un 117% más y se mantiene como el motor que explica la subida.
De cara al tercer trimestre, Nvidia prevé ingresar 108.000 millones de dólares, 3.000 millones más de lo que anticipa el consenso. Sin embargo, la cifra queda por debajo de los 110.000 millones que calculan las firmas de análisis más optimistas. La horquilla entre lo prometido y lo que ya se daba por descontado se estrecha, una señal de que el mercado ha elevado el listón.
En el mercado de fuera de hora, la acción sube hasta un 4% y sitúa el balance anual en un alza del 12,4%. El movimiento contrasta con la advertencia previa: si las cuentas no arrojaban sorpresas extraordinarias, el valor podía sufrir caídas. De hecho, los títulos han caído al día siguiente de presentar resultados en cada uno de los últimos cuatro trimestres.
Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, afirmó que la IA ha alcanzado su punto de inflexión y que sus tokens son productivos y rentables. La nueva plataforma Vera Rubin, según el directivo, ya se encuentra en plena producción y está diseñada precisamente para impulsar este momento.
El crecimiento del 106% ya no basta por sí solo: el inversor paga por la visibilidad del tercer trimestre, no por el trimestre que acaba de cerrar.
La presión de AMD y Alphabet obliga a Nvidia a subir precios
Las cuentas no eliminan la presión competitiva. Nvidia ha informado a algunos clientes de que el coste de los servidores equipados con sus chips de IA subirá más de un 15%, un ajuste que se traduce en en un encarecimiento directo para los compradores. En paralelo, China ha relajado las restricciones a los chips H200 ante la creciente competencia en IA.
AMD y Alphabet se presentan como alternativas para reducir la dependencia de Nvidia, una presión que esta vez no ha impedido que la compañía bata al consenso. Cabe recordar que las subidas de precio no solo compensan el encarecimiento de los chips de memoria: también funcionan como barrera para los clientes que dudan entre proveedores. La mayoría de las firmas de análisis coincide en que el margen de sorpresa se ha estrechado.
La subida de precios no responde únicamente al encarecimiento de los chips de memoria. También modifica el cálculo de los grandes clientes de Nvidia, que buscan alternativas para no quedar atrapados en un único proveedor.
El reto de sostener el crecimiento cuando las previsiones ya no deslumbran
En esta redacción entendemos que la clave no es la magnitud del crecimiento, sino la capacidad de Nvidia de sostenerlo sin ceder margen ni cuota. Nvidia se ha convertido en un factor de mercado por sí misma: sus cuentas determinan la apertura de los índices tecnológicos y, en muchas sesiones, el tono de la renta variable europea. No existe un competidor español directo, pero la exposición al ciclo de la IA llega a través de valores como Indra, que ejecuta contratos de defensa y ciberseguridad, y de los fondos internacionales que dominan las carteras de los ahorradores españoles.
Además, la compañía ha avalado con más de 100.000 millones de dólares un megacentro de datos para OpenAI. El aval refuerza la posición de Nvidia en el ciclo de la IA, pero también concentra el riesgo en un cliente que condiciona parte de su crecimiento. Esa doble lectura pesa sobre la valoración de un título que cotiza como la mayor empresa del mundo por capitalización.
El próximo hito será la presentación de resultados del tercer trimestre fiscal. Si la acción vuelve a caer al día siguiente, como ha ocurrido en los cuatro últimos trimestres, el mercado estará mandando una señal clara: el rally se sostiene en el flujo de caja, no en el mito.




