EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Ryanair ha rechazado que los retrasos de Boeing condicionen su oferta en España y ha vinculado su repliegue en los aeropuertos regionales a las tarifas de Aena.
- ¿Quién está detrás? La aerolínea irlandesa, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, y el gestor aeroportuario Aena.
- ¿Qué impacto tiene? La aerolínea recorta 3 millones de asientos en la España regional entre 2025 y 2026 y los reasigna a Marruecos, Italia, Albania, Polonia y otros mercados con costes regulados más bajos.
Ryanair rechazó ayer de forma categórica que los problemas de suministro de Boeing condicionen sus decisiones de capacidad en España. La aerolínea de bajo coste atribuye en exclusiva la retirada de oferta en los aeropuertos regionales al modelo tarifario fijado por Aena, un modelo que considera poco competitivo frente a otros mercados internacionales.
Ryanair responde a Puente: las pruebas de la flota
La compañía ha tildado de ‘falsas y objetivamente incorrectas’ las declaraciones del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, en una entrevista con Europa Press. Puente acusó a Ryanair de esconder la escasez global de aviones para presionar a los gobiernos y lograr tarifas más bajas.
Ryanair asegura que ya ha recibido la totalidad de los 210 aviones del pedido MAX-8200 y explica que la decisión de no destinarlos a la red periférica española responde a un criterio puramente de rentabilidad y retorno de la inversión. Estos activos operativos se han reasignado hacia países como Marruecos, Italia, Albania, Polonia, Eslovaquia y Suecia, donde las autoridades públicas y los gestores aeroportuarios están recortando costes regulados y bonificando tasas fiscales para abaratar el precio por pasaje y acelerar la captación de tráfico aéreo.
Según detalla la empresa irlandesa, en esos mercados las autoridades públicas y los gestores aeroportuarios están recortando costes regulados y bonificando tasas fiscales para abaratar el precio por pasaje y acelerar la captación de tráfico aéreo.
La aerolínea asegura que el ministro Puente sigue ignorando ‘la cruda realidad’ de que los aeropuertos regionales españoles están vacíos en un 70%, ‘causando un daño incalculable a las economías regionales de España’.
Ryanair concluye en su comunicado que, con precios competitivos, invertiría y crecería en la España regional como ya hace en otros aeropuertos europeos con tarifas más bajas.
Ryanair no sube la apuesta por los aeropuertos vacíos: la retira del todo hasta que Aena mueva sus tarifas. Ese es el dato duro de la negociación.
La versión del Gobierno: rentabilidad y solidez de Aena
Óscar Puente defendió ayer la competitividad del sistema aeroportuario español, que sitúa por encima de la media europea, y recordó la solidez de Aena. El ministro argumenta que Ryanair simplemente traslada flota desde instalaciones ‘menos rentables’, como Valladolid, hacia nodos con mayor retorno como Madrid-Barajas o Barcelona-El Prat.
Desde el Ministerio se admite que la aerolínea prevé recortar tres millones de asientos en aeropuertos regionales entre 2025 y 2026, al tiempo que incrementa en 600.000 las plazas en Madrid, Barcelona, Palma y Málaga. La operativa en esos grandes hubs resulta rentable ‘pese a sus altas tasas’, según Puente.
El choque se produce en un contexto donde el Gobierno proyecta superar los 100 millones de turistas y anuncia una inversión de 13.000 millones de euros en la red a través del DORA III (2027-2031), el documento que fija las tarifas aeroportuarias del próximo quinquenio.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El desencuentro afecta sobre todo al bolsillo de las rutas regionales. Cada asiento que Ryanair retira de Valladolid, Jerez o Santander encarece las conexiones domésticas y reduce la frecuencia de vuelo para el pasajero local. Aena defiende que sus tarifas no explican la estampida y Puente cuenta con el respaldo de un DORA III en plena tramitación. La lectura de Ryanair es otra: el 70% de asientos vacíos en los aeropuertos regionales es la prueba de un modelo tarifario que no funciona.
La zona cero tiene nombre propio: aeropuertos regionales como Valladolid, y mercados en pugna en el Mediterráneo. El dato clave es la cifra de tres millones de asientos recortados. La aerolínea mantiene su tesis: si Aena rebajara sus costes, la flota volvería. El Ministerio no lo ve probable y apunta a la rentabilidad de los grandes hubs.
Este tipo de pulso no es nuevo. Ryanair ha utilizado históricamente su capacidad de mover flota como palanca para negociar incentivos y descuentos con los gestores aeroportuarios europeos. Lo relevante ahora es que el próximo DORA III fija las reglas hasta 2031 y puede agravar o corregir la ventaja que la aerolínea ve en otros países.
El riesgo inmediato es la consolidación del repliegue en la red periférica. Si los datos de tráfico de los próximos meses confirman la caída de asientos regionales, la presión al Ministerio y a Aena se intensificará ante la próxima revisión de tarifas.





