Vitalik Buterin y el plan con Ethereum: ‘Lean Ethereum’ reconstruirá la red y recortará el bloat un 99,8% en 3 años

El cofundador de Ethereum explora un modelo de almacenamiento inspirado en Bitcoin que reduciría el peso de los nodos completos, hoy entre 0,9 y 1,3 TB. La propuesta llega en plena hoja de ruta posterior a Glamsterdam y reabre el debate sobre tarifas y escalabilidad.

Vitalik Buterin quiere adelgazar Ethereum desde dentro. Su plan para la red reduciría el almacenamiento de los nodos hasta un 99,8% al aplicar un modelo inspirado en Bitcoin para los pagos más sencillos.

El objetivo es atacar uno de los problemas más silenciosos de Ethereum: el estado de la red, ese registro donde figuran cuentas, saldos y contratos inteligentes. Cada nodo completo, es decir, un ordenador que guarda la copia entera para verificar transacciones por sí mismo, necesita hoy entre 0,9 y 1,3 TB de espacio. No es una cuestión menor para quien quiera participar en la validación desde un equipo doméstico.

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La mayor parte de esa información no son cuentas. Según los datos que circulan en la propuesta, entre el 80% y el 82% de los registros almacenados son permanentes y se generan con cada transacción. Las cuentas representan alrededor del 14% y el código de los contratos inteligentes apenas un 4%. El resto del espacio lo ocupa precisamente lo que conviene limpiar o compactar.

Además, el crecimiento base del estado puede acercarse a 100 GB anuales. Si el volumen de actividad sube, el peso de operar un nodo crece en paralelo. Es la tensión clásica entre escalabilidad y descentralización: cuantos más datos exige la red, menos personas pueden permitirse conservarlos.

El estado de Ethereum crece y los nodos lo notan

Pensemos en una contabilidad que nunca se vacía. Un banco puede cerrar el libro diario y archivar los asientos viejos. En Ethereum, cada nodo debe cargar con todos los asientos desde el primer bloque, aunque la mayoría no se consulten nunca. Por eso el almacenamiento se ha convertido en un límite tan serio como el coste por incluir una transacción, el llamado gas.

La escalabilidad no consiste solo en procesar más transacciones por segundo. También exige que los nodos no se conviertan en centros de datos. Esta idea aparece con frecuencia en la documentación oficial de Ethereum, que insiste en mantener la barrera de entrada lo más baja posible. Si el disco duro necesario crece sin freno, la red termina dependiendo de unos pocos actores profesionales.

Ethereum no necesita guardarlo todo en cada ordenador para seguir siendo seguro; puede usar recibos más ligeros y verificar bajo demanda.

Un modelo UTXO para adelgazar los nodos

La propuesta que explora Vitalik Buterin no es un invento etéreo. El cofundador de Ethereum ha reconocido en X el mérito de los desarrolladores de Bitcoin y de una herramienta llamada Utreexo, que permite almacenar muchísimo menos. Ahora estudia aplicar ideas similares para que la red admita varias formas de gestionar el estado de los nodos.

El modelo en cuestión es el UTXO, acrónimo de ‘unspent transaction output’ o moneda no gastada. Bitcoin lo usa para representar pagos como trozos de valor que se crean y se destruyen en cada transacción, en lugar de llevar un saldo actualizado por cada cuenta. Para pagos simples, esta lógica genera menos registros permanentes.

Según las estimaciones que cita la propuesta, si Ethereum recurriera a un modelo de tipo UTXO solo para pagos, el espacio necesario en los nodos podría caer casi un 99,8%. La referencia es Utreexo: la base de datos de UTXO de Bitcoin ocupa unos 11-11,5 GB, pero Utreexo la reduce localmente a menos de 1 KB. El precio a pagar son datos adicionales de prueba durante la verificación.

Ethereum no tendría que abandonar su sistema actual. La idea es mantener los registros permanentes para los contratos complejos y mover los datos inactivos a un segundo plano. De hecho, menos del 4% de las cuentas y registros se consultan en un plazo de 30 días. Adelgazar el almacenamiento sin borrar historia es, sobre el papel, un encaje razonable.

Análisis: por qué importa y qué riesgos hay que vigilar

¿Qué significa esto para el inversor medio en ether? La propuesta ataca un problema distinto al de las comisiones. Tras la actualización Glamsterdam, el debate de la hoja de ruta se centra en evitar que la cadena se vuelva tan pesada que solo puedan operarla unos pocos. Si los nodos pesan menos, Ethereum puede asumir más transacciones sin exigir discos cada vez más grandes.

Conviene recordar dos hitos para no perderse. The Merge, en septiembre de 2022, cambió la seguridad de Ethereum a un sistema de participación donde los validadores bloquean ether para validar la red. Dencun, en marzo de 2024, abarató las comisiones de las capas 2, los sistemas que descongestionan la red principal. Este plan apunta a un tercer frente: el almacenamiento del estado y la sostenibilidad a largo plazo.

Con todo, hay que ser prudente. Ese ahorro del 99,8% se limita a pagos sencillos, no a la actividad completa de Ethereum. Adoptarlo exigiría reescribir parte de la arquitectura, con pruebas de seguridad y coordinación entre clientes. No es una propuesta formal en marcha, sino una exploración abierta que puede tardar en cristalizar.

La idea tiene lógica técnica. Ethereum ya sabe que la descentralización se juega en el hardware de cada validador doméstico, no solo en el protocolo. La próxima señal relevante llegará si la Ethereum Foundation o los desarrolladores principales formalizan una propuesta de implementación. Por ahora, este es uno de los debates más serios sobre el futuro de la red.


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