Nvidia respaldará con hasta 105.000 millones de dólares (90.600 millones de euros) la construcción del mayor centro de datos del mundo en Ohio, consolidando su dominio en la infraestructura de inteligencia artificial.
El campus Ports-Pike supera a Meta Hyperion en capacidad
El anuncio, remitido al supervisor de los mercados de Estados Unidos, supera ampliamente al que hasta ahora era el proyecto de referencia: Meta Hyperion en Luisiana, impulsado por Meta a finales de 2024 con una capacidad máxima de 5 gigavatios (GW). El nuevo campus tecnológico Ports-Pike alcanzará los 8 GW y se convertirá en el mayor centro de datos del planeta.
Las instalaciones arrancarán con una capacidad inicial de 4,25 GW, ampliables en 3,75 GW adicionales. Los primeros 800 megavatios (MW) estarán disponibles para 2028, y el desarrollo completo se extenderá hasta 2032. La obra prevé generar 35.000 empleos de construcción durante los seis años del proyecto y 2.500 puestos operativos a largo plazo.
Dos gigantes frente a frente
La comparación con el proyecto de Meta ilustra la escalada de la carrera por la supremacía en inteligencia artificial:
| Magnitud | Ports-Pike (Nvidia) | Meta Hyperion (Meta) |
|---|---|---|
| Capacidad máxima | 8 GW | 5 GW |
| Equivalente nuclear | 4 centrales Almaraz | 2,5 centrales Almaraz |
| Ubicación | Pike County, Ohio | Luisiana |
| Primeros MW operativos | 2028 | No detallado |
La alianza que financia el proyecto y sus protagonistas
El proyecto es fruto de una alianza entre varias compañías, a diferencia del de Meta. SB Energy edificará y operará el centro de datos, mientras que OpenAI será el cliente principal mediante un contrato de arrendamiento de 20 años. SoftBank aporta 33.000 millones de dólares para la construcción de una central de ciclo combinado de 9,2 GW que alimentará las instalaciones.
Además del respaldo financiero, Nvidia inyectará 1.500 millones de dólares en el capital de SB Energy para respaldar su conversión en desarrollador de infraestructura de IA. La compañía dirigida por Jensen Huang actuará a su vez como proveedor de la tecnología que requiera el centro.
Nvidia ya no se limita a vender chips: ahora garantiza los miles de millones que financian la infraestructura de sus propios clientes.
El consejero delegado de Nvidia ha justificado la operación en términos de garantía de infraestructura duradera para fábricas de IA que puedan actualizarse con cada nueva generación. Sam Altman, al frente de OpenAI, ha enmarcado el proyecto como un centro capaz de ayudar a millones de personas a utilizar la IA para tareas que hoy apenas son imaginables.
Qué hay detrás del respaldo financiero de Nvidia
La operación se produce después de que a finales de julio trascendiera un pacto entre Nvidia y OpenAI por hasta 250.000 millones de dólares en financiación para centros de datos. Una semana antes del anuncio, varias informaciones apuntaban a que la compañía de Jensen Huang negocia captar 500.000 millones con las principales firmas financieras del mundo.
La estrategia responde a una lógica industrial clara: facilitar la financiación de los centros de datos de sus clientes garantiza a Nvidia la demanda de sus productos durante los próximos años. Con cada centro financiado, la compañía blinda un flujo de ingresos recurrente ligado a la actualización tecnológica, no solo a la venta inicial de chips.
Del lado de OpenAI, el arrendamiento de 20 años reduce su dependencia de las capacidades de terceros, en particular de Microsoft, cuyas acciones caían más de un 3% en la sesión de Wall Street. El mercado descuenta un reacomodo en el mapa de poder de la computación, con Nvidia ocupando un rol que trasciende al de simple fabricante de GPU.
OpenAI destinará 84 millones de dólares (72 millones de euros) adicionales para que los estudiantes universitarios de Ohio accedan gratuitamente a herramientas de ChatGPT. El compromiso social del proyecto complementa la dimensión industrial y refuerza la presencia de la firma en el estado que albergará las instalaciones.
La lectura técnica es contundente. El foso competitivo de Nvidia ya no depende solo de la superioridad de sus semiconductores, sino del control del capital que financia la expansión del sector. Ese es el dato relevante para el inversor: el alcance real de la operación trasciende a un centro de datos concreto; consolida un modelo de financiación que ata a clientes como OpenAI durante dos décadas.
La comparativa con el precedente de Meta Hyperion resulta elocuente. Meta anunció 5 GW en 2024 y Nvidia responde ahora con 8 GW, financiando no solo la infraestructura sino la generación eléctrica asociada. Es una apuesta que redefine los parámetros de inversión del sector y obliga a las demás tecnológicas a recalibrar sus planes de expansión.
La cifra habla por sí sola.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: El cierre del contrato de arrendamiento de 20 años con OpenAI y la evolución de la ronda de 500.000 millones que Nvidia negocia con firmas financieras.
- Reacción del valor: La acción de Microsoft cae más de un 3% en Wall Street, mientras Nvidia consolida su posición como financiador clave de la infraestructura de IA.
- Precedente sectorial: Meta Hyperion, anunciado en 2024 con 5 GW, ya anticipaba la escalada; Nvidia duplica la apuesta y redefine los parámetros de inversión del sector.




