El conflicto de interés en los consejos de administración ya es un riesgo legal para los inversores en startups: el DOJ investiga a Andreessen Horowitz por sus boards en Databricks y Fivetran. Para los founders, la lección es directa: vigilar quién se sienta en el consejo desde la ronda seed.
El DOJ investiga los consejos de Andreessen Horowitz por competencia desleal
Los nombres bajo la lupa son Databricks, una de las privadas más valiosas del mundo, y Fivetran, ambas respaldadas por Andreessen Horowitz. Vamos a los números.
Ben Horowitz, cofundador de Andreessen Horowitz, forma parte del consejo de Databricks. Martin Casado, socio del fondo, ocupa un asiento en el consejo de Fivetran. Las dos empresas ayudan a las compañías a recopilar, organizar y analizar ingentes volúmenes de datos.
Casado también estuvo en el consejo de dbt Labs, una firma similar que Fivetran adquirió en junio. El Departamento de Justicia revisó durante meses esa operación y la autorizó sin condiciones.
Resolver este tipo de casos suele exigir que los directores renuncien a uno de los consejos en conflicto. Ocurrió con Live Nation en 2021, cuando el entonces CEO de Endeavor Group, Ari Emanuel, dejó su asiento. En 2022 y 2023, directores de más de diez empresas hicieron lo mismo bajo la presión del DOJ.
La gobernanza del consejo no es un trámite: es la primera línea de defensa legal para el founder y para el propio inversor.
En este caso, el matiz es distinto: no se investiga a un único director, sino la participación de una firma de capital riesgo en varios boards competidores a través de socios distintos. La ley de 1914 sobre interlocking directorates está redactada para aplicarse tanto a personas físicas como a sociedades.
A fecha de enero, Andreessen Horowitz gestionaba activos por 90.000 millones de dólares. El fondo ha levantado uno de sus mayores vehículos con 15.000 millones de dólares y ha destinado miles de millones a startups de inteligencia artificial como ElevenLabs o Cursor, adquirida por SpaceX. También es inversor en SpaceX y OpenAI.
La referencia política no es menor. Andreessen Horowitz ha cultivado una relación estrecha con la segunda administración de Trump, y su portafolio tecnológico podría beneficiarse de las políticas de desregulación que impulsa. Marc Andreessen y Ben Horowitz donaron 2,5 millones de dólares a un super PAC de apoyo a Kamala Harris. La investigación del DOJ, sin embargo, arrancó bajo el mandato anterior y continúa sin que el cambio de inquilino en la Casa Blanca la haya frenado. Más contexto sobre la firma en su entrada de Wikipedia.
Databricks acaba de cerrar una ronda de 5.000 millones de dólares con una valoración de 190.000 millones de dólares. Horowitz mantiene participaciones valoradas en miles de millones derivadas de sus inversiones desde 2013, cuando lideró una ronda de 14 millones de dólares. Puedes consultar su trayectoria en su ficha en Crunchbase.
La ley de 1914 que persigue los ‘consejos entrelazados’
La norma que centra la investigación es una pieza de hace más de un siglo, poco utilizada hasta que el Departamento de Justicia la recuperó para presionar a los consejos con asientos duplicados en competidoras directas. Conocida como ‘interlocking directorates’, la ley prohíbe que una persona o una entidad se siente a la vez en los boards de dos empresas que compiten entre sí.
Bajo el impulso del entonces fiscal general adjunto Jonathan Kanter, el DOJ forzó la dimisión de directores en una docena de compañías. El fondo puede argumentar que la norma está pensada para individuos, no para firmas; algunos tribunales lo han aceptado, pero el daño reputacional ya está hecho.
📦 Caso de estudio: Andreessen Horowitz y los consejos entrelazados
- El reto: Dos startups del dato financiadas por el mismo fondo comparten socios en sus consejos, lo que el regulador ve como un posible conflicto de competencia.
- La jugada: El DOJ abre una investigación antimonopolio casi un año antes de la adquisición de dbt Labs por Fivetran y la mantiene tras cerrarse.
- El resultado: La operación se aprobó sin condiciones, pero la investigación continúa y podría forzar dimisiones en los boards.
- La lección: Los founders deben blindar la gobernanza del consejo antes de que el conflicto se convierta en un problema legal.

La lección para founders: gobernanza del consejo desde la ronda seed
La continuidad de la investigación es significativa. Bajo la anterior administración, Jonathan Kanter convirtió la ley de 1914 en una herramienta activa: forzó la salida de directores en una docena de consejos con conflictos evidentes. El caso de Andreessen Horowitz demuestra que el regulador no ha soltado el foco, pese al giro político de la Casa Blanca. La lección es clara.
Para un founder que levanta capital en España, la lectura es práctica: si tu inversor principal también ha entrado en una startup competidora, tu gobernanza puede convertirse en un pasivo legal aunque tú no hayas hecho nada mal. La buena noticia es que el remedio es barato: protocolos de conflicto, declaraciones de independencia y revisión del consejo antes de firmar una term sheet. El coste de no hacerlo puede ser una investigación que consuma tiempo, asesores y reputación. La mayoría de los founders fracasa al no documentar los conflictos.
🚀 Hoja de Ruta para Emprender
- Diseña un protocolo de conflicto: Define desde la ronda seed qué ocurre si un inversor entra en una startup competidora y exige declaraciones de independencia en cada nombramiento.
- Revisa el consejo antes de firmar: Pide a tu VC su listado de board seats en empresas comparables y consulta a un abogado si hay competencia directa.
- Documenta las decisiones: Guarda actas que demuestren que los consejos independientes evalúan los conflictos, no solo la dirección ejecutiva.
- Monitoriza a los competidores de tu inversor: Una cláusula de no competencia en el pacto de socios puede evitar una investigación regulatoria a futuro.




