Trump ordena reducir las maniobras con Corea del Sur y el Pentágono alerta del aprendizaje norcoreano en Ucrania

El presidente estadounidense invoca su 'muy buena relación' con Kim Jong-un para ordenar recortes sustanciales en Ulchi Freedom Shield. Los mandos aliados defienden que el ejercicio incorpora tácticas observadas en el frente ucraniano.

La orden de Donald Trump de reducir “sustancialmente” las maniobras militares con Corea del Sur me obliga a mirar dos tensiones en paralelo: la diplomacia personal con Kim Jong-un y la advertencia técnica del Pentágono sobre el aprendizaje norcoreano en Ucrania. El presidente estadounidense comunicó la decisión el domingo por la noche, horas antes del arranque del ejercicio Ulchi Freedom Shield, que comienza este lunes y concluye el 27 de agosto.

La orden y el alcance de Ulchi Freedom Shield

Trump explicó que no estaba “nada contento” con la participación de Estados Unidos, basándose en su “muy buena relación” con Kim Jong-un. Añadió que las maniobras son costosas y que envían una señal “totalmente inapropiada y hostil”. Demasiado tarde para cancelarlas, ordenó al secretario de Defensa, Pete Hegseth, reducirlas de forma sustancial. También vinculó su malestar a la negativa de Corea del Sur a cooperar en la desnuclearización de Irán.

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El ejercicio es una de las dos grandes citas anuales de Corea del Sur y Estados Unidos. Los datos que manejan los aliados son los siguientes:

  • 18.000 efectivos surcoreanos movilizados, además de fuerzas estadounidenses.
  • 11 de 18 Estados miembros del Mando de Naciones Unidas (UNC) envían personal.
  • Fechas: del 17 al 27 de agosto de 2026.

El Ministerio de Defensa de Corea del Sur respondió que los ejercicios se desarrollarán “según lo notificado y programado”. La discrepancia pública entre la Casa Blanca y los mandos aliados no es un detalle menor: en 2018, tras la primera cumbre con Kim, Trump canceló el ejercicio Ulchi Freedom Guardian y suspendió o redujo otras maniobras.

Lo que el Pentágono observa en Ucrania

La reducción choca con una advertencia formulada la semana pasada. Los responsables militares de Corea del Sur y de Estados Unidos habían anunciado que incorporarían al entrenamiento las lecciones extraídas de la experiencia de combate norcoreana en Ucrania, incluidas nuevas tácticas de drones.

“Han tomado esas lecciones y las han traído de vuelta a Corea del Norte; eso cambia la capacidad de la RPDC.” — Coronel Ryan Donald, director de asuntos públicos de los mandos liderados por Estados Unidos en Corea del Sur, rueda de prensa conjunta, agosto de 2026

El teniente general Scott Winter, adjunto del UNC, añadió que las amenazas que se contrarrestan reflejan el uso creciente de esas tecnologías y la constatación de que Corea del Norte tiene experiencia de combate contemporánea. “Somos muy conscientes de que Corea del Norte ha utilizado esta oportunidad para probar varios de sus sistemas de misiles balísticos”, señaló.

Corea del Norte ha estrechado sus lazos militares con Rusia desde el pacto de junio de 2024 y ha enviado tropas, munición de artillería y misiles balísticos. Más de 14.000 soldados norcoreanos han combatido junto a Moscú en la región de Kursk, y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, advierte de que Rusia prepara la llegada de otros 30.000. El viernes, Corea del Norte lanzó misiles balísticos y calificó el ejercicio de “ensayo de guerra agresiva”.

Disuasión, coste y credibilidad: lo que no dicen los comunicados

Lo que veo en esta secuencia es una brecha abierta entre la narrativa presidencial y la evaluación operativa. La Casa Blanca habla de gestos para un interlocutor “respetuoso”; el Pentágono describe un adversario que incorpora drones, interferencias GPS y ciberataques. Reducir ejercicios no reduce esas capacidades, pero sí altera la señal de disuasión que reciben tanto Pyongyang como Seúl y Tokio.

El precedente de 2018 es elocuente. Aquel recorte no produjo avances verificables en la desnuclearización, y los ejercicios tuvieron que rediseñarse después. En defensa, la credibilidad no se guarda en un cajón: se entrena, se muestra y se sostiene en el tiempo.

“Se trata de una mejora muy seria de las capacidades norcoreanas y no deberíamos tomar a la ligera este entorno de amenaza.” — Chun In-bum, teniente general retirado y excomandante de las fuerzas especiales de Corea del Sur

El dato que conviene seguir no es otro ejercicio ni otro tuit. Es la apertura, prevista para septiembre, del primer puente por carretera entre Corea del Norte y Rusia sobre el río Tumen, que los analistas militares consideran un corredor logístico más que comercial.

🌍 El impacto en España y Europa

El impacto directo en España es limitado desde el punto de vista militar, pero no irrelevante. La península coreana concentra una parte crítica de la cadena global de semiconductores y de las rutas logísticas del noreste asiático; una escalada regional elevaría la prima de riesgo y podría encarecer bienes industriales importados.

  • Euríbor: no espero un traslado mecánico a las hipotecas variables españolas salvo que la tensión dispare el gas o el transporte marítimo y complique la inflación europea.
  • Consumidor: el canal más visible sería un repunte del coste energético o de componentes electrónicos, no una corrección inmediata de precios.
  • Tejido exportador: las empresas del IBEX con exposición al ciclo tecnológico asiático podrían sufrir interrupciones de suministro antes que un freno de demanda.

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