Bank Leumi, el mayor banco de Israel, permitirá a sus clientes comprar y vender Bitcoin, Ethereum y Solana dentro de su aplicación Leumi Trade. El servicio se lanzará a inicios de 2027 y utilizará la infraestructura de Galaxy Digital.
La alianza se anunció esta semana. Los clientes de Leumi y de PEPPER, su banco exclusivamente móvil, podrán acceder a un área separada de la aplicación Leumi Trade para comprar, vender y mantener esos tres activos a largo plazo. Más adelante, la entidad prevé sumar otras monedas seleccionadas.
Para una entidad fundada hace más de 120 años y sin accionista de control, la alianza es parte de un giro estratégico hacia la innovación. La directora de Estrategia del banco, Maya Ravia, enmarcó la propuesta como una vía para dar acceso simple, seguro y regulado a los activos digitales.
El acuerdo todavía necesita la aprobación del Banco de Israel. Galaxy Digital, la firma que dirige Mike Novogratz, aporta dos piezas: la plataforma institucional GalaxyOne y el servicio de custodia. En cripto, la custodia consiste en salvaguardar las claves privadas que permiten mover los fondos. Esa pata procede de GK8, la empresa israelí de seguridad que Galaxy compró y que ahora opera como su brazo de custodia.
El movimiento tiene un precedente fallido. En marzo de 2022, el brazo inversor Pepper Invest anunció un servicio similar con Paxos para bitcoin y ether. Nunca llegó a activarse porque el supervisor israelí no concedió la autorización necesaria.
Desde entonces, el entorno ha cambiado. El Banco de Israel eliminó los bloqueos automáticos de depósitos vinculados a cripto, y prohibió a los bancos emitir rechazos generalizados al dinero procedente de proveedores autorizados. La autoridad de mercados fijó además requisitos de capital de 2 millones de shekels para empresas sin custodia y de 2,5 millones para las que guardan activos de clientes.
La cifra equivale a entre 500.000 y 625.000 euros al cambio actual. Una circular del 1 de agosto amplió la lista de criptomonedas operables a las 50 mayores por capitalización, siempre que superen los 500 millones de dólares.
El banco no está comprando Solana para su balance: está abriendo la puerta para que sus clientes lo hagan con custodia regulada.
Qué cambia respecto al intento fallido de 2022
La diferencia no es solo tecnológica. Bank Leumi cree que esta vez la autorización saldrá adelante porque el marco regulatorio israelí es más amable que hace cuatro años. La propia Galaxy calificó el acuerdo como el primer banco del país en exponer a sus clientes a activos digitales.
Los datos de adopción respaldan la apuesta. Según cifras de Chainalysis recogidas en el anuncio, Israel registró unos 22.000 millones de dólares en valor on-chain entre junio de 2024 y junio de 2025. En Oriente Medio y el norte de África, la actividad creció un 33% interanual hasta superar los 500.000 millones de dólares.
Por qué importa para Solana y para el inversor
Para Solana, la noticia tiene un valor simbólico y uno práctico. El valor simbólico es que un banco sistémico elija a SOL junto a bitcoin y ether en la primera hornada de activos ofrecidos a clientes minoristas. No es una tesorería corporativa, pero equivale a un distribuidor regulado con millones de clientes potenciales.
El valor práctico depende de la ejecución. Si el Banco de Israel da luz verde y el lanzamiento de 2027 se cumple, Solana gana una rampa de acceso en un mercado donde la banca había cerrado la puerta a los fondos procedentes de cripto. Eso puede reducir la fricción para convertir shekels en SOL sin pasar por exchanges internacionales.
El riesgo principal ya lo conocemos: el precedente de 2022 demuestra que una alianza con un proveedor solvente no garantiza la aprobación regulatoria. Además, la custodia centralizada con Galaxy choca con la filosofía de autocustodia que defiende buena parte del ecosistema. Dicho de otro modo, el cliente gana comodidad, pero cede el control de sus claves privadas a un tercero.
Me parece una jugada prudente por parte del banco: no está comprando SOL en balance, sino ofreciendo exposición a sus clientes. La clave no estará en el anuncio, sino en si Bank Leumi consigue lo que no logró en 2022 — la aprobación — y en si el servicio llega a inicios de 2027 como promete.
Esa aprobación lo decide todo.




