Nvidia lanza su primer modelo IA gratis con pesos abiertos y reta a OpenAI

Nemotron 3.5 Lightning es un modelo ligero diseñado para agentes y que puede ejecutarse en una sola GPU estándar. La compañía asegura que su estrategia de software abierto multiplicará la demanda de sus chips.

Nvidia ha decidido hablar el idioma que mejor entiende el mercado: el del código abierto. La compañía irrumpe en el negocio de los modelos de lenguaje con Nemotron 3.5 Lightning, un modelo de inteligencia artificial gratuito y de pesos abiertos diseñado específicamente para agentes autónomos. Un movimiento que, lejos de ser altruista, busca ensanchar aún más su dominio en el hardware que los ejecuta.

Claves de la operación

  • Modelo gratuito y ligero para todo tipo de empresas. Nemotron 3.5 Lightning se ejecuta en una sola GPU estándar, lo que permite a cualquier compañía desplegar agentes de IA sin depender de grandes centros de datos ni de costosas suscripciones.
  • La lógica de Jensen Huang: más IA gratis, más chips vendidos. El CEO de Nvidia defiende que los modelos abiertos impulsan la demanda de GPUs, el corazón de su negocio. Cada nuevo agente inteligente que se ejecute en local es una nueva oportunidad de venta de hardware.
  • Respuesta directa a OpenAI y Meta en la guerra por el ecosistema de agentes. Nvidia se suma a la estrategia de pesos abiertos que defienden también Mark Zuckerberg y los pesos pesados chinos, forzando a OpenAI a reconsiderar su modelo cerrado.

El as en la manga: más velocidad, menos coste y la promesa de la soberanía de datos

Nemotron 3.5 Lightning no es un modelo de propósito general como ChatGPT. Está construido para tareas acotadas dentro de sistemas multiagente, donde varios modelos especializados colaboran para resolver problemas complejos. Según las pruebas de Nvidia, puede generar respuestas hasta cuatro veces más rápido que otros modelos abiertos comparables y completar tareas un 30% más rápido. Una eficiencia que, según la compañía, lo hace especialmente atractivo para el ámbito empresarial.

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Junto a este lanzamiento, Nvidia ha presentado NeMo Switchyard, una herramienta de código abierto que actúa como un director de orquesta. Decide automáticamente qué modelo —más ligero o más potente— debe atender cada petición, ponderando precisión y coste. Según cálculos internos, puede igualar el rendimiento de modelos de gama alta como Opus 4.8 de Anthropic, reduciendo el gasto a aproximadamente un tercio. La clave está en que las empresas mantienen el control de sus datos, una obsesión cada vez más presente en sectores regulados.

La estrategia encaja con una tendencia que hemos visto crecer en los últimos meses: la apuesta por la IA local, soberana y descargable. Ya no se trata de enviar todos los datos a la nube de un gran proveedor. Modelos como Nemotron permiten a cualquier empresa —desde un banco hasta una startup de logística— entrenar y ejecutar agentes en sus propias instalaciones, sin ceder información sensible. Como apuntó Kari Briski, vicepresidenta de software de IA generativa de Nvidia, herramientas así “ayudan a las empresas a proteger sus propios datos”.

Nvidia no vende modelos de IA: vende las máquinas que los ejecutan. Su gran apuesta es que todo el mundo quiera construir sus propios agentes.

El campo de batalla: agentes abiertos contra el jardín amurallado de OpenAI

El lanzamiento de Nvidia se produce en un momento de máxima tensión en política tecnológica. Jensen Huang ha sido uno de los defensores más vehementes de los modelos abiertos, advirtiendo contra “restricciones prematuras” que, en su opinión, frenarían la innovación. Su línea de pensamiento es clara: una IA más barata y accesible dispara la demanda de chips, y esa demanda encontrará siempre a Nvidia preparada.

El movimiento llega apenas un día después de que Meta presentase Muse Spark, un modelo especializado en programación, y de que Mark Zuckerberg saliese en defensa del código abierto. La sincronía no es casual: las grandes tecnológicas estadounidenses están construyendo un frente común frente a los modelos cerrados de OpenAI, que hasta ahora dominaban la conversación, pero empiezan a perder terreno en el ámbito empresarial.

Nvidia en España: una historia de centros de datos y talento, ahora también de software

En España, la presencia de Nvidia ha sido tradicionalmente silenciosa pero determinante. Sus tarjetas gráficas son el motor de numerosos superordenadores del sistema universitario y de centros de investigación como el Barcelona Supercomputing Center. La compañía ha tejido una red de acuerdos que va mucho más allá del hardware: desde colaboraciones con startups de IA en Barcelona y Madrid hasta la formación de desarrolladores a través de su programa Deep Learning Institute.

La llegada de un modelo abierto como Nemotron 3.5 Lightning plantea un escenario especialmente interesante para el ecosistema español. Las empresas emergentes nacionales podrán integrar agentes de última generación sin pagar licencias millonarias, algo que puede acelerar el desarrollo de soluciones propias en sectores como la banca, la sanidad o la industria conectada. A cambio, Nvidia se asegura de que cada una de esas implementaciones siga necesitando una GPU con su sello.

En esta redacción consideramos que la apuesta de Nvidia por el software abierto es una jugada maestra de posicionamiento. No busca competir con OpenAI en el chat, sino convertirse en el proveedor de infraestructura indispensable para la próxima ola de agentes empresariales. Es decir, fabrica las palas para la fiebre del oro, pero ahora también regala los mapas del terreno. El único riesgo que vemos es que, al democratizar tanto la tecnología, la propia Nvidia acelere un mundo donde no hagan falta sus GPUs más caras. Aunque conocer a Jensen Huang, asumimos que ya tiene una respuesta: modelos aún más potentes que sí las necesitarán.


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