Precio Ethereum hoy: ETH cae 61% desde su máximo y defiende el soporte de 1.900 dólares

La criptomoneda rebota un 2,19% y supera los 1.900 dólares, pero la tendencia bajista aún pesa y el volumen de negociación sigue siendo bajo. Los inversores observan si el soporte clave de 1.893 dólares se mantiene.

Ethereum se aferra a los 1.900 dólares. La criptomoneda, la segunda más grande del mercado, cotiza este jueves a 1.897,52 dólares, según los datos del mercado al cierre de la sesión asiática. Supone una subida del 2,19% respecto al precio de apertura, pero la imagen general sigue siendo sombría: desde su máximo histórico de 4.948,08 dólares, alcanzado el 24 de agosto de 2025, el ether acumula una pérdida del 61,65%. En lo que va de 2026, la caída ronda el 36%.

Para los nuevos en este mundo, Ethereum es la red sobre la que se ejecutan las aplicaciones descentralizadas (DeFi), los contratos inteligentes y los tokens no fungibles (NFT). Su cotización refleja tanto el uso de la red como la confianza del inversor. Por eso, cada vez que el precio coquetea con un soporte importante, el mercado contiene la respiración.

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¿Por qué importan tanto los 1.900 dólares?

El nivel de 1.893 dólares se ha convertido en un campo de batalla para los operadores. Si el precio consigue mantenerse por encima de esa barrera, los analistas técnicos ven una oportunidad de rebote hacia los 1.915 o incluso hacia la media móvil de 200 sesiones, situada en 2.073 dólares. Sin embargo, el volumen de negociación no acompaña: hoy se han movido 7.760 millones de dólares, un 16% menos que la media de los últimos 30 días. “Un rebote sin volumen es como un coche sin gasolina”, suelen decir los operadores. Puede que avance unos metros, pero difícilmente llegue lejos.

De hecho, la tendencia de largo plazo sigue siendo bajista. A corto plazo, Ethereum ha conseguido superar la media de 50 sesiones, pero no ha logrado en en los 1.900 dólares de forma convincente. La verdadera prueba de fuego será la media de 200 días. Si no se supera, muchos inversores institucionales seguirán esperando.

El rebote tiene buena pinta, pero sin volumen que lo respalde es un espejismo.

La caída desde el máximo se produjo en un contexto de endurecimiento monetario y de rotación de capital hacia otros activos con rentabilidades más atractivas. La incertidumbre macroeconómica ha pesado y las expectativas de un nuevo recorte de tipos por parte de la Reserva Federal no han acabado de despejar las dudas sobre el crecimiento.

¿Hay fundamento más allá del gráfico?

Ethereum no es solo una criptomoneda; es una infraestructura. La red sigue siendo el hogar de la mayoría de las finanzas descentralizadas, con un valor total bloqueado que, aunque ha menguado, sigue superando los 30.000 millones de dólares. Además, la transición al Proof of Stake ha reducido la emisión de nuevos ethers y, en determinados periodos, el suministro neto se ha vuelto negativo gracias al mecanismo de quema de comisiones (EIP-1559). Es decir, cada vez hay menos monedas en circulación si la actividad de la red es alta.

Sin embargo, el precio no refleja esa escasez potencial. La mano de los grandes fondos sigue sin aparecer con fuerza. Los vehículos cotizados (ETF) de ether al contado, que debutaron en julio de 2024, no han atraído el mismo volumen de capital que sus homólogos de bitcoin. Y mientras tanto, redes competidoras como Solana o los rollups de capa 2 restan tráfico a la capa base. Es la paradoja del ecosistema: la tecnología avanza, pero el precio no termina de despegar.

Aun así, cada corrección tan profunda ha sido históricamente una oportunidad de acumulación para los inversores a largo plazo. Quienes compraron ether tras la caída de 2022, cuando cotizaba por debajo de los 1.000 dólares, vieron multiplicar su inversión en los dos años siguientes. Ahora, con un ether a menos de 1.900 dólares, la relación riesgo-beneficio para un horizonte de varios años empieza a ser atractiva para muchos. Pero, insisto, sin una confirmación técnica clara y sin un catalizador que devuelva la confianza, la prudencia sigue siendo la mejor consejera.

De momento, el mercado vigila los 1.893 dólares como un francotirador. Si el soporte aguanta, podríamos ver un intento de recuperación hacia los 2.000 dólares. Si se rompe, la siguiente parada serían los 1.786 dólares, donde se sitúa la media de 50 sesiones. Todo dependerá de si el dinero institucional decide que es el momento de volver a comprar.


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