Un ETF spot de Bitcoin en Estados Unidos va a echar el cierre por primera vez. Se trata de DEFI, el fondo de Hashdex, que dejará de cotizar en NYSE Arca este mismo mes. La razón es tan sencilla como contundente: apenas gestiona 14,5 millones de dólares y las comisiones que genera, unos 6.453 dólares trimestrales, no cubren los costes operativos ni dejan margen al gestor.
La historia de DEFI ilustra la dura competencia en el mercado de los ETF al contado de criptodivisas. Hashdex lanzó este producto en 2022 como fondo de futuros y en marzo de 2024 dio el salto a la tenencia directa de Bitcoin, pero llegó muy tarde. Para cuando los inversores podían comprar acciones respaldadas por monedas reales, gigantes como BlackRock ya acumulaban decenas de miles de millones. El contraste es demoledor: mientras el IBIT de BlackRock maneja 47.500 millones de dólares —con la misma comisión del 0,25 %—, DEFI apenas ha superado los 14,5 millones en su mejor momento.
Según los documentos oficiales recogidos por BeInCrypto, los números no cuadraban. Las comisiones anuales de DEFI fueron de 47.521 dólares en todo 2025, y en el primer trimestre de 2026 apenas reunió 6.453 dólares. Los gastos de patrocinio (custodia, auditorías, abogados, tasas de la SEC y fiscalidad) superaban con creces esas cifras. Mantener el fondo ya no era sostenible.
Qué deben hacer los inversores de DEFI y qué plazos manejar
Las acciones de DEFI se negocian en la plataforma electrónica NYSE Arca hasta el 17 de agosto de 2026. Quien quiera vender antes puede hacerlo, asumiendo las comisiones habituales de su bróker y una liquidez muy escasa: el lunes 4 de agosto solo se movieron 131 acciones, por un valor total de 9.560 dólares. A partir del día 18, las acciones serán retiradas del mercado y dejarán de cotizar.
A continuación, Hashdex venderá los 225,58 bitcoins que respaldan el fondo. Los titulares recibirán su parte proporcional en efectivo, descontados los costes del cierre. La liquidación está prevista alrededor del 28 de agosto. La gestora advierte de que el precio del Bitcoin podría fluctuar significativamente durante ese proceso, por lo que el importe final no está garantizado. Vender antes de la fecha límite tampoco garantiza un mejor precio, dada la falta de volumen.
Llama la atención que DEFI funcionaba técnicamente bien: seguía el precio del Bitcoin con un desvío de apenas el 0,02 %, y sus activos habían crecido un 58 % entre marzo y agosto, pasando de 9,22 a 14,56 millones de dólares. El número de acciones también subió de 120.000 a 200.000. Aun así, el tamaño seguía siendo demasiado reducido para competir.
El fondo crecía, replicaba casi a la perfección el precio del Bitcoin y seguía captando dinero… pero ni siquiera rozaba los 15 millones de dólares. Cerrarlo era cuestión de tiempo.
Lo que dice este cierre sobre la concentración en los ETF de Bitcoin
No todo es cuestión de mal momento. Morgan Stanley listó su ETF de Bitcoin (MSBT) en abril de 2026 y captó 34 millones de dólares el primer día. WisdomTree, con su BTCW, gestiona 143 millones. La diferencia está en el músculo comercial y la confianza de los inversores institucionales. Los emisores independientes, como Hashdex, se enfrentan a una batalla cuesta arriba cuando los cinco mayores gestores de activos del mundo acaparan la inmensa mayoría de los flujos.
El caso de DEFI no es una salida del mercado estadounidense: Hashdex sigue gestionando más de 200 millones de dólares en otros productos en ese país. Pero sí es una advertencia para los fondos pequeños. Si la competencia feroz y los márgenes estrechos obligan a echar el cierre hasta a un ETF que cuadruplica su tamaño en pocos meses, la pregunta no es cuántos más lo harán, sino cuándo.
Mientras tanto, Bitcoin ronda los 64.274 dólares y la industria de los ETF spot de cripto sigue batiendo récords de adopción. La paradoja es que ese éxito colectivo no garantiza la supervivencia de todos los actores. Más bien, acelera la selección natural.




