Empleos que resisten a la IA: los fondos de inversión fichan fontaneros y electricistas

Los fondos de capital riesgo han comprado casi 800 empresas de fontanería, electricidad y climatización en Estados Unidos desde 2022. La escasez de mano de obra cualificada y la falta de relevo generacional explican este giro inversor.

Los empleos que resisten a la IA ya tienen comprador: los grandes fondos de inversión. Hasta hace poco, el capital solo miraba a las tecnológicas que desarrollan modelos de lenguaje. Ese interés ha girado hacia un sector mucho menos glamuroso.

El motivo es sencillo. Ningún algoritmo recibe la llamada de un domingo para reparar una fuga de agua. La caldera, además, no se arregla sola. Ese detalle, que parecía anecdótico, ha reordenado las estrategias de inversión de los grandes fondos durante los últimos años.

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Los números respaldan el giro. Desde 2022, los fondos han comprado casi 800 empresas de climatización, fontanería y electricidad solo en Estados Unidos. No son fusiones de miles de millones entre gigantes, sino una suma silenciosa de pymes y micropymes.

El empresario español José Elías lleva tiempo avisando de que la inteligencia artificial “se va a cargar el 80% del trabajo de oficina”. Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, ve la otra cara del mismo fenómeno: para él, los grandes ganadores de la carrera de la IA serán los electricistas y los fontaneros.

Los inversores han tomado nota. Bieito Ledo, socio de Roland Berger, lo resumió así: “La IA no te puede cambiar la caldera”. Sofía Mendes, de Arcano Partners, cree que el sector de las instalaciones eléctricas, térmicas y de refrigeración se disparará a corto plazo.

La automatización amenaza el trabajo de oficina, pero dispara la demanda del oficio que sigue arreglando las averías a domicilio: el técnico que llega con la furgoneta.

Larry Fink, consejero delegado de BlackRock, el mayor fondo de inversión del mundo, tiene otro temor: quedarse sin electricistas para levantar los centros de datos que la propia IA necesita. El círculo se cierra sobre sí mismo.

Por qué los fondos miran ahora a los oficios

La razón de fondo es doble. Por un lado, la escasez de mano de obra cualificada. Por otro, la falta de relevo generacional. Muchas de esas pymes de fontanería y electricidad funcionan casi como autoempleo, con rutas poco eficientes y sin estructura para captar talento joven.

Hacerse con buena parte del mercado no supone un reto enorme para un fondo. La estrategia consiste en crear una plataforma que absorbe a sus competidores pequeños uno a uno. El sector, muy fragmentado, está formado por miles de empresas sin músculo para competir por trabajadores.

A todo ello se suma el clima. El calor extremo de los últimos veranos ha disparado la demanda de aparatos de refrigeración. La climatización, conocida por sus siglas inglesas como HVAC, es hoy el campo con más compraventas empresariales del mundo.

En España, el negocio de los aires acondicionados mueve 2.000 millones de euros solo en producto nuevo. Según los datos de la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización (AFEC), el mercado crecía un 11,4% en 2025 y las ventas de climatización subían un 6,5%.

Los perfiles que buscan las instaladoras

sectores en demanda

La demanda se concentra en tres oficios técnicos. Ninguno exige titulación universitaria y los tres admiten formación profesional o certificados de profesionalidad.

  • Electricistas para instalaciones de baja tensión, cuadros eléctricos y centros de datos.
  • Fontaneros y técnicos de instalaciones térmicas: calderas, fontanería y saneamiento.
  • Técnicos de climatización y refrigeración: el perfil estrella por el tirón del HVAC.

Los sueldos varían según convenio y comunidad autónoma, pero el sector parte de una ventaja: la escasez de candidatos presiona al alza las condiciones. BlackRock ya financia formación de técnicos en oficios especializados, una señal de que la falta de personal es estructural, no coyuntural.

Cuánto hay de oportunidad real y cuánto de burbuja

La lectura honesta de este fenómeno es ambivalente. Es cierto que la IA no va a reparar una caldera, y eso convierte a los oficios técnicos en un refugio razonablemente seguro frente a la automatización. También es cierto que el interés de los fondos no responde a la filantropía: buscan pymes baratas, muy fragmentadas y sin relevo, un terreno ideal para consolidar. El candidato debería leer esa doble cara antes de lanzarse.

El riesgo principal no está en la falta de trabajo, sino en las condiciones. Muchos de estos empleos implican desplazamiento con furgoneta, guardias, turnos de urgencia y disponibilidad en fin de semana. La carga física es alta y la rotación, en algunas instaladoras, también. No es un sector cómodo; es un sector con demanda.

La oportunidad, en cambio, es clara para quien tenga formación técnica. Un certificado de profesionalidad en electricidad o en instalaciones de climatización abre puertas en un mercado que crece, con empresas que compiten por el mismo perfil. La recomendación práctica es formarse en un oficio concreto, no en generalidades.

📝 Cómo enviar el currículum

La inscripción no se hace en un único portal, porque no hay una convocatoria única. La puerta de entrada natural son las ofertas de las instaladoras y las plataformas públicas de empleo.

  1. Paso 1: Revisa las ofertas de electricista, fontanero y técnico de climatización en el portal del SEPE.
  2. Paso 2: Consulta la sección ‘Trabaja con nosotros’ de las principales instaladoras de tu provincia.
  3. Paso 3: Actualiza tu CV destacando certificados de profesionalidad, carnés profesionales y experiencia en obra.
  4. Paso 4: Si careces de formación, solicita plaza en un curso de certificado de profesionalidad de electricidad o climatización.
  5. Paso 5: Inscríbete en varias ofertas a la vez: la demanda de estos perfiles es alta y los procesos, rápidos.

Plazo de inscripción: Abierto de forma continua mientras las empresas mantengan vacantes. Requisito mínimo: Formación técnica básica o certificado de profesionalidad en el oficio; en algunos puestos, carné profesional específico.


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