Los médicos prohíben cenar este alimento cuando la temperatura supera los 35 grados

Nutricionistas y médicos españoles coinciden: hay un alimento que multiplica el riesgo de intoxicación cuando el mercurio roza los 35 grados. Te contamos por qué y cómo seguir disfrutándolo sin sustos.

La mayonesa es uno de esos alimentos que parecen inofensivos hasta que el verano aprieta de verdad. Con temperaturas que superan los 35 grados, los médicos llevan años insistiendo en lo mismo: cuidado con las salsas que llevan huevo crudo, porque son el caldo de cultivo perfecto para las bacterias.

No se trata de una prohibición legal ni de una alarma exagerada, sino de una recomendación médica clara y repetida cada verano por nutricionistas y hospitales españoles. Y el motivo tiene nombre propio: la salmonela.

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Por qué la mayonesa preocupa tanto a los médicos en verano

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El problema no es la mayonesa en sí, sino cómo se elabora y se conserva. Al llevar huevo crudo o poco cocinado, esta salsa se convierte en un entorno perfecto para que las bacterias se multipliquen si pasa demasiado tiempo fuera de la nevera. Según explican especialistas del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Madrid, «verano y salmonela son un binomio inseparable cada año».

El riesgo se dispara precisamente con el calor extremo. Distintos hospitales españoles, entre ellos Quirónsalud, recuerdan que los alimentos cocinados no deben dejarse a temperatura ambiente más de dos horas, y que ese margen se reduce a apenas una hora cuando el termómetro supera los 32-35 grados. Pasado ese tiempo, la proliferación bacteriana se acelera de forma considerable.

Salmonela: la bacteria que convierte una cena en una urgencia

En mayonesa casera es donde más cuidado hay que tener, porque el huevo crudo es la puerta de entrada habitual de la Salmonella, la bacteria responsable de la mayoría de intoxicaciones alimentarias del verano en España. Según datos de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), en el país se notifican entre 5.000 y 6.000 brotes de enfermedades transmitidas por alimentos cada año, aunque la cifra real probablemente sea mayor por los casos que no se declaran.

Los síntomas suelen aparecer entre 8 y 72 horas después de la exposición: diarrea, fiebre y calambres estomacales que, en los casos más graves, pueden derivar en una deshidratación seria y requerir atención médica. La buena noticia es que es un riesgo perfectamente evitable si se siguen unas pautas de manipulación y conservación sencillas.

Qué dicen los médicos que hay que hacer con la mayonesa en verano

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La recomendación de los profesionales sanitarios no es dejar de comer mayonesa, sino cambiar cómo se prepara y se guarda. La nutricionista Eider Sánchez, de Policlínica Gipuzkoa, subraya que el calor y la humedad favorecen el crecimiento bacteriano especialmente cuando los alimentos «no se manipulan ni conservan adecuadamente».

Por eso, el consejo médico más repetido en los hospitales españoles es sencillo: si vas a preparar mayonesa casera, hazla justo antes de servirla y consúmela en el momento. Si sobra, a la nevera de inmediato, y nunca más de un par de horas fuera de ella cuando hace mucho calor.

Otros alimentos que también entran en la lista negra del verano

Junto a la mayonesa, los médicos españoles señalan un grupo reducido de alimentos que comparten el mismo problema: contienen huevo crudo, marisco poco cocinado o lácteos sin pasteurizar, ingredientes especialmente sensibles al calor. El jefe del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Juan Canalejo, José Luis Vázquez Iglesias, ha señalado a las salsas con huevo, los mariscos crudos y los helados artesanales como los de mayor riesgo.

En los bares y locales de tapeo, hay un plato que preocupa especialmente a los expertos: la ensaladilla rusa. Al llevar mayonesa y quedarse expuesta en el mostrador durante horas, puede convertirse en fuente de contagio para muchas personas a la vez si no se conserva en frío correctamente.

  • Ensaladas y platos con mayonesa que se dejan fuera de la nevera más de dos horas
  • Marisco crudo o poco cocinado, especialmente si su origen no está garantizado
  • Lácteos no pasteurizados, como quesos frescos artesanales
  • Tortillas poco cuajadas, por el huevo sin cocinar del todo

Cómo disfrutar de la mayonesa sin arriesgarte este verano

La clave, según coinciden todos los médicos consultados, está en el sentido común aplicado a la cocina de verano. No hace falta renunciar a la ensaladilla o a las patatas con mayonesa en una comida familiar; basta con extremar unas pocas precauciones que marcan la diferencia entre un día perfecto y una visita a urgencias.

Mirando hacia delante, la tendencia en las cocinas españolas apunta a un mayor uso de mayonesa industrial pasteurizada en los meses más calurosos, precisamente porque elimina el riesgo del huevo crudo sin renunciar al sabor. Es un pequeño cambio de hábito que, con las olas de calor cada vez más frecuentes, probablemente se consolide como la opción más razonable para las cenas de verano.


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