El Servei Català de Trànsit ha comenzado a multar con radares dotados de inteligencia artificial que detectan el uso del teléfono móvil y la ausencia del cinturón al volante. Los primeros dispositivos ya están instalados en dos vías de alta densidad de Cataluña y, según los datos del proyecto piloto, las infracciones se cuentan por miles.
Así funcionan los radares con inteligencia artificial
Los nuevos dispositivos son radares-remolque convencionales a los que los Mossos d’Esquadra han añadido cámaras elevadas con tecnología australiana. La parte inferior controla la velocidad, mientras que las dos cámaras superiores, de alta definición, graban el habitáculo en busca de dos comportamientos: el manejo del teléfono móvil y la falta de cinturón de seguridad en las plazas delanteras.
Un sistema de inteligencia artificial procesa las imágenes y detecta automáticamente las infracciones. Los resultados se revisan después por agentes humanos, lo que descarta falsos positivos. La clave está en que la primera cámara capta al conductor a larga distancia y la segunda, cuando el vehículo está más cerca, completa la prueba. Quien intenta esconder el móvil en el asiento o sobre las piernas no se libra: la IA registra el gesto igual que si llevara el teléfono en la mano.
¿Dónde están y desde cuándo multan?
El proyecto piloto se ha desplegado en dos tramos de alta siniestralidad: la autovía A-2 y la autopista AP-7. La fase de pruebas arrancó en julio y, a partir del 1 de agosto de 2026, las denuncias ya se tramitan y suponen 200 euros de multa y 3 puntos del carnet por cada infracción.
El propio director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel, ha explicado que «en el asiento o sobre las piernas es incluso más peligroso que en la mano, porque se aparta la mirada de la carretera aún más tiempo». Por eso estas cámaras no distinguen: cualquier uso del teléfono mientras se conduce es sancionable.
Los datos del proyecto piloto: miles de infracciones detectadas
Durante la fase de pruebas, la inteligencia artificial identificó que el 4,3% de los conductores usaba el móvil al volante, mientras que el 1,5% de los ocupantes no llevaba correctamente abrochado el cinturón. De haberse multado todos los casos, se hubieran acumulado 8.500 denuncias por uso del teléfono y 4.500 por falta de cinturón en apenas un mes.
Un dato revelador: la mitad de los conductores pillados con el móvil lo llevaban apoyado en las piernas o el asiento, pensando que así no serían detectados. Con esta tecnología, ese tipo de truco ya no sirve.
La mitad de los conductores pillados con el móvil lo llevaban escondido en el asiento o las piernas, un gesto aún más peligroso que llevarlo en la mano porque aparta la mirada de la carretera durante más tiempo.
La letra pequeña: ¿efectividad o vigilancia masiva?
Que la inteligencia artificial llegue a los radares supone un salto cualitativo en el control del tráfico. No se limita a medir la velocidad, sino que analiza el comportamiento al volante de forma automatizada. Los datos del piloto catalán sitúan a España como el tercer país con mayor tasa de conductores usando el móvil, solo por detrás de un estado de Estados Unidos con un 11,8%.
El proyecto forma parte de una iniciativa global que se prueba en diez lugares distintos del mundo, y el Servei Català de Trànsit ya ha anunciado su intención de incorporar estos dispositivos al Plan de Seguridad Vial 2027-2029. Sin embargo, la medida plantea dudas: ¿hasta qué punto se puede normalizar una vigilancia tan intrusiva sin un debate público?
Por un lado, la efectividad disuasoria está fuera de duda. Los conductores que saben que una cámara con IA puede detectar si sujetan o no el cinturón, o si manipulan cualquier objeto brillante que se asemeje a un teléfono, extremarán las precauciones. Por otro, la fiabilidad del sistema todavía depende de la revisión humana; un error en el etiquetado automático podría generar multas injustas si el proceso no se audita con rigor.
Lo que está claro es que, para el conductor, la estrategia de esconder el móvil en el regazo ha muerto. Y si el Servei Català de Trànsit obtiene el respaldo político y social, es probable que otros territorios sigan el mismo camino en los próximos meses.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Uso del teléfono móvil al volante (en la mano, sobre las piernas o en el asiento) y no llevar abrochado el cinturón de seguridad en las plazas delanteras.
- Sanción económica: 200 euros (móvil) y 200 euros (cinturón).
- Puntos del carnet: 3 puntos por cada infracción.
- Entrada en vigor: 1 de agosto de 2026 (las denuncias se tramitan desde el inicio del proyecto piloto).




