EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Murcia ha licitado ocho parcelas municipales para construir aproximadamente 400 viviendas protegidas (VPO) destinadas a la venta y al alquiler con opción a compra.
- ¿Quién está detrás? El Ayuntamiento de Murcia, dentro de su Estrategia Municipal de Vivienda y Suelo 2030.
- ¿Qué impacto tiene? La oferta de suelo público para promotores privados busca ampliar el parque de vivienda asequible, con precios de licitación entre 5,1 y 7,4 millones de euros.
El Ayuntamiento de Murcia ha puesto en marcha la licitación de ocho solares municipales que suman 10.600 metros cuadrados de superficie y una edificabilidad total de 22.200 metros cuadrados para la construcción de unas 400 viviendas de protección oficial. Los terrenos, aprobados en la Junta de Gobierno Local, salen a concurso con un valor estimado de entre 5,1 y 7,4 millones de euros y un plazo de presentación de ofertas que finaliza el 28 de septiembre de 2026.
Los ocho solares: ubicación, precios y plazos
La superficie conjunta de las ocho parcelas asciende a 10.600 m², con capacidad para levantar 22.200 m² edificables repartidos en distintos puntos del término municipal. Las viviendas protegidas tendrán superficies útiles de entre 50 y 90 m², con tipologías de uno a tres dormitorios y, en muchos casos, plaza de garaje y trastero.
Los emplazamientos concretos son San José de la Vega (junto a Beniaján), San Benito-Patiño (junto a Santiago el Mayor) , Barriomar (entorno de la Avenida Ciudad de Almería), El Palmar (calle Mayor), El Campillo (calle Isla Grosa, en El Esparragal), Sangonera la Verde (calle Pedáneo Lucas Noguera) y Cabezo de Torres, donde se concentran dos solares en las calles Cervantes y Domingo Sandoval.
Primera pieza de la Estrategia 2030 para movilizar 125.000 m² de suelo público
La licitación supone el arranque de la Estrategia Municipal de Vivienda y Suelo 2030, presentada el pasado marzo y que contempla sacar al mercado alrededor de 70 parcelas municipales y más de 125.000 metros cuadrados de suelo edificable en 26 barrios y pedanías. El plan busca incrementar la oferta de vivienda asequible mediante la colaboración público-privada.
A falta de aún muchos meses para completar el calendario, el Ayuntamiento confía en que estas primeras ocho parcelas marquen el ritmo: las pujas podrán presentarse hasta el 28 de septiembre de 2026 plazo en el que los promotores interesados deberán acreditar solvencia técnica y económica.
El salto a la vivienda protegida en Murcia no viene solo del control del alquiler, sino de poner suelo público a disposición de los promotores con plazos ajustados y precios de licitación competitivos.
La Ficha del Inversor
La métrica clave para cualquier promotor que estudie la operación es el coste del suelo edificable: con un precio de licitación que oscila entre 5,1 y 7,4 millones para 22.200 m², el metro cuadrado construible se sitúa en torno a los 230-333 euros. Ese umbral, unido a la obligación de destinar la promoción a VPO, define un producto de margen ajustado pero con una demanda estructural muy sólida en la capital murciana, donde el precio de la vivienda libre ha subido un 6,3% en el último año según los datos de Idealista.
A seis meses vista, la tendencia será de más suelo público: Murcia ya ha anunciado que las próximas fases de la Estrategia 2030 irán apareciendo de forma escalonada. El perfil recomendado es el del promotor local o regional con experiencia en vivienda protegida, capaz de financiar la construcción con las líneas de aval del ICO y de absorber la gestión de las listas de demanda municipales. Para grandes fondos, la operación tiene poco atractivo por el reducido volumen unitario, aunque puede ser una puerta de entrada para alianzas con constructoras medianas.
El principal riesgo inmediato es la dilación administrativa: aunque el plazo de ofertas termina en septiembre de 2026, la adjudicación definitiva y la obtención de licencias podrían demorarse hasta bien entrado 2027 si no se acortan los trámites intermedios. El precedente más cercano es el plan de vivienda asequible de Valencia, que en 2024 movilizó suelo para 2.000 VPO pero tardó casi dieciocho meses en ver las primeras grúas.
El pulso entre operadores lo marcarán los tiempos: quien consiga presentar una oferta sólida y cerrar la financiación antes del invierno podrá empezar a construir en 2027 y capturar a los primeros compradores registrados en los censos municipales de vivienda. La velocidad de absorción, en una ciudad donde más de 4.000 hogares están inscritos en las listas de VPO, parece asegurada.




