La racha trimestral Ethereum: ETH apunta a cerrar su primer trimestre en verde sobre los 2.500 $

La criptomoneda acumula una subida de casi el 58% en el tercer trimestre y Tom Lee, presidente de Bitmine Immersion, anticipa un cierre de año con más apetito por el ether. El sentimiento minorista en redes, sin embargo, sigue en zona bajista.

Ethereum afronta un hito: tras encadenar tres trimestres consecutivos en negativo, la segunda criptomoneda por capitalización se acerca a los 2.500 dólares y apunta a cerrar el tercer trimestre de 2026 en verde. Sería el punto de inflexión de la racha trimestral bajista más larga de su historia, según los datos recopilados por TradingView y Yahoo Finance.

La racha que Ethereum intenta romper

El precio del ether cotizaba en la última jornada en torno a los 2.470 dólares, con una caída de algo más del 2% en las últimas 24 horas. Aun así, el activo acumula una subida cercana al 58% en el trimestre en curso, muy por encima de la media histórica para este periodo, que ronda el 12%.

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Para entender la magnitud del giro hay que mirar los tres trimestres anteriores. Ether cedió cerca de un 29% en el cuarto trimestre de 2025, alrededor de un 30% en el primero de 2026 y un 26% en el segundo, según Coinglass. Tres periodos consecutivos en rojo. La racha más larga registrada en la serie histórica de precios trimestrales.

Eso es lo que hace relevante este cierre de septiembre: si el trimestre termina en positivo, Ethereum rompe la peor secuencia de su historia. No es la primera vez que la red encadena dos trimestres en negativo; ocurrió en 2018, 2019, 2022 y 2024. En cada una de esas ocasiones, el trimestre siguiente cerró con ganancias.

Tom Lee y el apetito institucional por el ether

Detrás del repunte hay una mezcla de compras institucionales y expectativas macro. Tom Lee, presidente de Bitmine Immersion Technologies, la empresa cotizada con mayor exposición de tesorería a ether, lleva semanas defendiendo que el rebote era cuestión de tiempo. En sus últimas publicaciones en X, ha señalado que el activo con más apetito especulativo entre septiembre y el cierre de año será el cripto, con el ether como protagonista.

Romper una racha de tres trimestres en rojo no confirma un nuevo mercado alcista, pero sí suele ser el punto de inflexión que separa la capitulación de la recuperación.

Bitmine Immersion comunicó el pasado 8 de septiembre que poseía 5.929.198 ETH a fecha del 7 de septiembre, lo que equivale al 4,9% del suministro total de ether, estimado en 122 millones de monedas. Una participación que ha ido creciendo desde finales de agosto, cuando la firma ya defendía que el rally era inminente.

Lee no es el único que mira al cuarto trimestre con cierta ambición. En su argumentario, la reunión de septiembre de la Reserva Federal es la primera gran cita: si el banco central mantiene los tipos, espera un rally alcista en los mercados. A eso se suma el final del ciclo cripto de cuatro años, que en octubre devuelve la atención a inversores que se habían girado hacia la inteligencia artificial, sobre todo en Corea del Sur.

El posible visto bueno a la CLARITY Act en Estados Unidos es otra de las piezas del rompecabezas. Esta propuesta busca aclarar el marco regulatorio de los criptoactivos y, según Lee, daría un respaldo adicional a bitcoin y ether en el tramo final del año. Por ahora no hay calendario de aprobación, y conviene mantener la cautela.

Pese al rebote, el sentimiento minorista no acompaña del todo. En la plataforma Stocktwits, el ánimo sobre ether seguía ayer en zona bearish (bajista), con un volumen de conversación normal. La mayoría de los inversores particulares consultados aún no descarta una vuelta a niveles inferiores, y eso es una señal de que parte del repunte ha venido de manos institucionales más que del pequeño inversor.

Conviene no confundir una racha trimestral en verde con un mercado alcista consolidado. Ether sigue cerca de un 16% por debajo del cierre del año pasado y pierde más de un 46% en los últimos doce meses. Los recortes han sido tan profundos que incluso un trimestre muy positivo deja al activo lejos de sus máximos. La pendiente que queda por recuperar es considerable.

La lección de las rachas bajistas anteriores

Este patrón no es nuevo para Ethereum. La serie histórica muestra que cada vez que la red encadenó dos trimestres consecutivos de pérdidas, el siguiente trimestre acabó en positivo. Ocurrió en el ciclo de 2018, tras el estallido de la burbuja de las ICO; en 2019, con el mercado aún sin dirección clara; en 2022, después del colapso de varios protocolos centralizados; y en 2024, en un contexto de expectativas regulatorias.

La lectura es ambivalente. A favor, los inversores institucionales han empezado a entrar y una empresa cotizada ha elevado su tesorería en ether hasta rozar el 5% del suministro. En contra, la concentración de una parte relevante de la oferta en pocas manos introduce un riesgo de venta futura que no se debe ignorar. Un accionista con esa magnitud de ETH puede sostener el precio, pero también acelerar una corrección si decide reducir posiciones.

El cierre de septiembre será, en cualquier caso, la primera confirmación seria. Si Ethereum consolida el trimestre en verde, habrá superado la racha bajista más larga de su historia, pero el examen no termina ahí. La Reserva Federal, el calendario legislativo estadounidense y el regreso del inversor minorista definirán si octubre confirma el giro o si solo asistimos a un rebote técnico dentro de un invierno cripto más largo de lo previsto.


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