Morgan Stanley lanza los ETPs de Solana y Ethereum más baratos: solo 0,14% de comisión

Los trusts MSOL y MSSE arrancan con un millón de dólares en capital semilla cada uno y abren la puerta a 16.000 asesores que gestionan 9,3 billones de dólares. La comisión rebaja en un punto básico la anterior referencia de Grayscale y coloca a Morgan Stanley como líder en precio

Morgan Stanley ha lanzado este martes en la bolsa NYSE Arca los trusts MSOL y MSSE, los productos cotizados (ETP) sobre Solana y Ethereum con la comisión más baja del mercado: un 0,14% anual. Cada uno ha abierto con 50.000 acciones y aproximadamente un millón de dólares en capital semilla, según los folletos registrados. La jugada acerca el staking nativo de ambas redes a la cartera de los inversores institucionales a un coste récord.

La comisión más baja del mercado de cripto ETPs

El 0,14% que aplicará Morgan Stanley diariamente sobre el valor liquidativo de cada trust rebaja en un punto básico la anterior referencia del Grayscale Ethereum Trust (0,15%). “Los ETF de ether y Solana de Morgan Stanley se lanzan hoy… ambos cobran un 0,14%, lo que los convierte instantáneamente en los más baratos de cada categoría”, escribió Eric Balchunas, analista sénior de Bloomberg. El precedente respalda la estrategia: el Morgan Stanley Bitcoin Trust debutó en abril con 34 millones de dólares y en 99 días alcanzó los 381 millones, un crecimiento de 11 veces, aunque aún representa solo el 2,7% de la suite de productos cotizados del banco, valorada en 14.000 millones.

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La estructura de los dos fondos refleja el apetito por reducir fricciones: cada trust aplica esa comisión mínima sin comisiones ocultas, y el banco no se queda con parte de las recompensas de staking, que van íntegras a los partícipes una vez deducida la tarifa de los proveedores (Figment, Galaxy Blockchain Infrastructure y Coinbase Canada), que sí retienen un 5% de los rendimientos brutos.

El staking de Solana, la llave diferencial

Aquí es donde la apuesta por Solana cobra ventaja. El MSOL prevé poner en staking hasta el 100% de sus SOL, aprovechando que la red tarda apenas dos o tres días en activar un validador. En cambio, el MSSE tiene un límite del 80% de su ether, y además debe sortear una cola de activación que a 6 de julio rondaba los 2,71 millones de ether, con una espera estimada de 47 días sin generar rendimiento. La rapidez de Solana reduce el coste de oportunidad y permite que las distribuciones mensuales (o trimestrales como mínimo) de las recompensas lleguen antes a los inversores.

El staking, ese mecanismo por el que los validadores bloquean tokens para asegurar la red a cambio de recompensas, se ha convertido en un factor clave para los vehículos institucionales. Morgan Stanley externaliza la parte técnica a los tres proveedores mencionados y el custodio, pero la eficiencia operativa de Solana —dos o tres días frente a los 47 de Ethereum— podría inclinar la balanza del flujo hacia el token de la red de alto rendimiento.

La comisión ultracompetitiva de Morgan Stanley y la rentabilidad del staking nativo convierten a los ETPs de Solana en una puerta de entrada masiva para el capital institucional.

Análisis: ¿fluye el capital institucional hacia Solana?

Con unos 16.000 asesores que gestionan aproximadamente 9,3 billones de dólares (millones de millones), Morgan Stanley tiene la capacidad de redirigir flujos masivos hacia sus nuevos productos. El banco ya activó este mismo mes la negociación al contado de cripto a través de su plataforma E*TRADE, ampliando el canal de acceso. La pregunta no es si habrá demanda, sino cuánto tardará en materializarse.

El contexto de mercado no es el más favorable a corto plazo: SOL cotiza cerca de los 74 dólares, un 75% por debajo de su máximo de enero de 2025, y el ether está un 61% por debajo de su pico de agosto de 2025. Sin embargo, el inversor institucional suele comprar en las caídas si el producto es eficiente y el horizonte es de medio plazo. La comisión ultrabarata y el rendimiento adicional del staking pueden actuar como catalizador, especialmente en un entorno de tipos de interés que empieza a estabilizarse.

La velocidad a la que se activa el staking en Solana —apenas 48 horas— contrasta con los 47 días de espera en Ethereum, una diferencia que los inversores institucionales no pasarán por alto. Con todo, el movimiento de Morgan Stanley es una señal clara de que el staking institucional ha llegado para quedarse. La clave estará en los próximos datos de creación de cestas —más allá de la semilla inicial—, en la proporción de SOL staked que publique el trust y en la primera distribución de recompensas, que para Solana no debería demorarse más allá de unas semanas. La puerta está abierta; ahora toca ver cuánto capital decide cruzarla.


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