Liverpool FC dispara su estrategia en EE.UU.: 26M seguidores y 40% de sponsors estadounidenses

Billy Hogan, CEO del Liverpool, desgrana ante Bloomberg las claves de la expansión red en EE. UU.: 26 millones de seguidores, un 40 % de patrocinadores estadounidenses y una ambiciosa hoja de ruta digital que ya supera a los Yankees.

Este lunes 28 de julio, mientras el calor de Brooklyn rodeaba la presentación de la nueva equipación visitante del Liverpool FC, una verdad incómoda volvía a resonar con fuerza. En Estados Unidos no hay nada más competitivo que el mercado deportivo. Sin embargo, los números que Billy Hogan, CEO del club y de Fenway Sports Group International, compartió en directo con Bloomberg Television despejan cualquier duda sobre el tirón de los reds al otro lado del Atlántico: 26 millones de seguidores en el país y un 40% de los socios corporativos con sede estadounidense. La maquinaria comercial del Liverpool ha encontrado en EE. UU. su principal pulmón internacional.

Un gigante digital que ya dobla a los Yankees

Hogan no oculta su orgullo cuando desgrana las cifras de las plataformas digitales. Según detalló en la entrevista, el Liverpool suma más de 225 millones de seguidores en redes sociales. Para ponerlo en perspectiva, él mismo dejó caer una comparación letal: son diez veces los que siguen a los New York Yankees. Esa audiencia mastodóntica se traduce en oportunidades de contenido y monetización que pocos clubes europeos han sabido explotar. Y la joya de la corona es el comercio electrónico. Hogan confirmó que Estados Unidos se ha convertido en el mayor mercado internacional de e-commerce para la entidad, un dato que explica por sí solo la gira de pretemporada que estos días recorre Nashville, Nueva York y Chicago.

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Yo mismo he repasado los movimientos de los últimos meses y la apuesta por la digitalización se percibe en cada alianza. Los reds trabajan estrechamente con socios como UPS para mejorar la logística y la experiencia de compra de los aficionados. Pero Hogan insiste en que no va solo de retail: la clave está en acercar el club a esos 26 millones de seguidores que probablemente nunca pisarán Anfield. La gira es, en sus palabras, la forma de llevar el Liverpool a casa del fan, no de esperar a que el fan cruce el océano.

El Mundial 2026 como acelerador, no como meta

Cuando la conversación con Bloomberg Television giró hacia la Copa del Mundo, Hogan reconoció que el torneo ha sido un empujón adicional para el fútbol en Norteamérica. Mencionó la famosa anécdota de los escoceses que invadieron Boston y la dejaron sin cerveza, un guiño al ambiente festivo que generó la competición. No obstante, el CEO se apresuró a matizar que ese efecto benéfico se da sobre todo a nivel de cultura futbolística y que el Liverpool, como uno de los clubes más grandes del planeta y líder de la Premier League, ya cabalga sobre esa ola con ventaja.

Lo que sí preocupa, y lo expresó con delicadeza, es el riesgo de saturación que rodea al calendario internacional. Hogan aludió a la eterna tensión entre comercialización y esencia y recordó que la sostenibilidad siempre ha guiado las decisiones de FSG. Esa misma filosofía sirve de antesala para abordar otra patata caliente: la posible entrada de inversores minoritarios. El ejecutivo se limitó a remitirse al comunicado de la semana pasada que confirmaba conversaciones con un fondo gestionado por una firma llamada Mitchell, sin soltar prenda sobre montantes ni destinos del hipotético capital. “Mejor no digo nada más”, fue su línea roja.

“Tenemos más de 225 millones de seguidores en redes sociales, diez veces los que siguen a los Yankees. Esa plataforma masiva nos permite llevar contenido y e-commerce directamente a los aficionados, y Estados Unidos ya es nuestro mayor mercado internacional de comercio electrónico”.

— Billy Hogan, CEO de Liverpool FC, en Bloomberg Television

Fichajes, presión y el recambio en el banquillo

La pregunta incómoda sobre los fichajes no tardó en llegar. El verano pasado el Liverpool desembolsó una cifra récord, pero esta ventana estival ha sido más silenciosa. Hogan no rehuyó el tema: la presión existe, pero la vara de medir sigue siendo competir y ganar trofeos. Subrayó que desde 2010, bajo el paraguas de FSG, la inversión ha fluido en función del momento del equipo y del mercado, sin dogmatismos. Y enlazó la respuesta con la llegada del nuevo entrenador, cuya identidad no se menciona explícitamente en la transcripción pero que sucede a Jürgen Klopp tras la conquista de la vigésima Premier League. El nuevo técnico afronta un reto titánico: el Liverpool necesita recuperar el pulso competitivo inmediato, aunque Hogan pide tiempo para que su trabajo se asiente, recordando que en el fútbol a menudo no hay tanto margen como nos gustaría.

El equilibrio imposible: palcos vip y la grada de toda la vida

Quizá el momento más revelador de la entrevista llegó al hablar de Anfield y su expansión. El estadio ha pasado de 45 000 a más de 61 000 localidades en dos fases, y Hogan admite que parte de la financiación exigió aumentar la oferta de hospitality. Sin embargo, se esforzó por dejar claro que la asequibilidad sigue siendo un pilar irrenunciable. Recordó que los precios estuvieron congelados ocho de los últimos diez años y que el club recibe feedback constante —a veces ruidoso— de una afición que nunca ha sido precisamente tranquila. Esa conexión visceral, simbolizada en las pancartas del Kop que reaparecerán mañana en el Yankee Stadium, es lo que FSG entiende como su principal activo emocional.

La conversación terminó donde suelen empezar los movimientos más estratégicos: en la Fundación LFC. Hogan describió a los trabajadores de la fundación como los más incansables de la gira, organizando escuelas de fútbol y colaborando con entidades como la Michael Wish Foundation. No es postureo: para un club que quiere crecer en Estados Unidos, poner ladrillos comunitarios es tan importante como cerrar acuerdos de patrocinio. Y cuando se le preguntó si algún día el talento estadounidense podrá ganar una Copa del Mundo, el CEO, estadounidense de nacimiento y ahora con doble nacionalidad, sonrió y confesó que sigue animando a la selección de las barras y estrellas mientras espera ver algún día ese milagro.

En el fondo, la radiografía que deja Hogan es la de un club que ha sabido leer mejor que nadie el mapa del fútbol globalizado. Los 26 millones de fans estadounidenses no han nacido por casualidad sino de dos décadas de giras, alianzas corporativas y un músculo digital que ahora es la envidia de la Premier. La duda es si esa maquinaria conseguirá mantener el difícil equilibrio entre el negocio y la autenticidad que, al fin y al cabo, es lo que enamora a los seguidores de cualquier rincón del planeta.

Aquí puedes ver la entrevista completa de Bloomberg Television con Billy Hogan:


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