Funding stealth startup after exit: la lección de los fundadores de Medigate con $60M

Los emprendedores detrás de la venta de Medigate por 400 millones acaban de salir del sigilo con Act Security, respaldada por Team8 y Bessemer. La lección para founders: cómo un exit previo reduce el riesgo para los inversores.

Levantar capital sin producto es casi imposible para cualquier fundador primerizo, pero los serial entrepreneurs que vienen de un exit de 400 millones de dólares pueden cerrar rondas millonarias en sigilo. Eso es justo lo que ocurre con Act Security, la nueva startup de ciberseguridad de los creadores de Medigate, que acaba de salir del stealth con 60 millones de dólares en financiación. Vamos a los números y a la lección que este caso deja a cualquier founder con ambición.

Los números: 60 millones en dos rondas sin haber lanzado producto

Act Security fue fundada en 2025 por Jonathan Langer, Itay Kirshenbaum, Stephen Goldberg e Ilai Fallach. Langer y Kirshenbaum ya habían recorrido el camino con Medigate, la empresa de ciberseguridad para dispositivos médicos que vendieron a Claroty por aproximadamente 400 millones de dólares en 2022. Goldberg fue uno de los primeros empleados de aquella aventura, y ahora los tres repiten liderazgo junto a Fallach.

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La nueva compañía levantó su ronda semilla de 20 millones de dólares apenas unos meses después de fundarse, liderada por Team8 y Bessemer Venture Partners, con participación de Hetz Ventures y Claltech. Apenas cuatro meses más tarde, cerró una Serie A de 40 millones encabezada por Notable Capital, con Startpoint Capital y SVCI como co-inversores. En total, 60 millones de dólares antes de que la plataforma viera la luz pública.

El dato más revelador no es la cifra, sino el modelo de financiación: dos rondas consecutivas sin producto, basadas exclusivamente en la tesis de inversión y en el historial del equipo. Es la constatación de que el venture capital apuesta por equipos, no por ideas.

La confianza que otorga un exit de 400 millones

El caso de Act Security es un ejemplo de manual sobre cómo un fundador con una salida exitosa reduce la percepción de riesgo a ojos de los inversores. En el ecosistema israelí, donde la ciberseguridad es una industria consolidada, los fondos compiten por respaldar a equipos que ya han demostrado capacidad de ejecución. Langer y su equipo no necesitaron un MVP ni métricas de tracción: el historial con Medigate funcionó como el mejor pitch deck posible.

El producto de Act Security se enfoca en la seguridad en la nube con un giro propio. En lugar de añadir más alertas y parches, su plataforma analiza identidades, redes y accesos de IA al mismo tiempo, aplicando el principio de mínimo privilegio para que empleados, cargas de trabajo y agentes de IA solo puedan acceder a los recursos estrictamente necesarios. La tesis es que el 97% de los permisos en la nube están inactivos, pero disponibles si se comprometen, un problema que los agentes de IA heredan y amplifican.

La lógica de negocio encaja perfectamente con la trayectoria de los fundadores: Medigate resolvió un problema complejo y específico (dispositivos médicos) y lo vendió bien. Ahora, Act Security apunta a un mercado mucho mayor, con una narrativa de producto que los inversores compran porque creen en el equipo.

📦 Caso de estudio: Medigate y el exit que allanó el camino

  • El reto: Medigate nació en 2017 para proteger dispositivos médicos conectados, un nicho de ciberseguridad que pocos inversores entendían entonces.
  • La jugada: Los fundadores construyeron una plataforma especializada y la vendieron a Claroty en 2022 por 400 millones de dólares, validando así su capacidad técnica y su red en el sector.
  • El resultado: Tras el exit, Langer, Kirshenbaum y Goldberg arrancaron Act Security con un cheque de 20 millones en semilla de fondos como Team8 y Bessemer, seguido de una Serie A de 40 millones liderada por Notable Capital.
  • La lección: Un fundador con un historial de salida exitosa convierte el equity en confianza: los inversores apuestan por el equipo incluso antes de que exista un producto.
serial entrepreneurs

El venture capital no invierte en ideas, sino en equipos que ya han demostrado que saben ejecutar. Un exit de 400 millones es la mejor validación posible.

Qué enseña este caso a los founders españoles

Para el ecosistema español, la historia de Act Security ofrece varias pistas. La primera es que cada exit construye un nuevo escalón para los fundadores involucrados. En España, donde el número de salidas relevantes aún es bajo comparado con Israel, cada emprendedor que vende una empresa por más de 100 millones se convierte en un imán de capital para su próximo proyecto. La confianza que genera un fundador con historial comprobado es la moneda más valiosa del venture capital.

En segundo lugar, el modelo de financiación en sigilo que utiliza Act Security no es un lujo, es una estrategia de negociación. Al cerrar las rondas antes de que el mercado las conozca, los fundadores evitan la presión de los competidores y mantienen la libertad para definir el producto sin interferencias. Es una táctica que solo pueden aplicar equipos con la credibilidad suficiente para que los fondos apuesten a ciegas, pero que los founders españoles deberían observar de cerca.

Por último, el foco en ciberseguridad cloud con un enfoque de mínimo privilegio pone de relieve una tendencia global: las grandes empresas están gastando cada vez más en reducir su superficie de ataque, y las startups que logran explicar una solución simple a un problema complejo (menos parches, menos permisos) tienen ventaja para levantar rondas grandes incluso en mercados tensos.

🚀 Hoja de Ruta para Emprender

  • Construye tu historial antes de pedir: Cada proyecto anterior, incluso si no es un exit mil millonario, suma credibilidad. Documenta bien tus logros y métricas, porque serán tu mejor carta de presentación con inversores.
  • Elige bien a los inversores de la primera ronda: Team8 y Bessemer entraron en seed con Act Security sin producto; apostaron por el equipo. En tu caso, busca fondos que crean en ti tanto como en tu idea.
  • Plantea el sigilo como ventaja competitiva: Si tienes la tracción o el equipo necesario, negocia las rondas sin ruido mediático. Así mantendrás el control de la narrativa y evitarás que la competencia copie tu tesis antes de tiempo.

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