Moeve coloca el 17 de septiembre la primera piedra de su planta de hidrógeno renovable de 300 MW en Palos de la Frontera (Huelva). Es la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, con una inversión de hasta 3.000 millones de euros.
La compañía, controlada por Mubadala con un 63% del capital y por The Carlyle Group con el 37% restante, desarrollará en Andalucía una capacidad total de electrólisis de 2 GW. El plan reparte la potencia entre los parques energéticos de La Rábida, en Huelva, y San Roque, en Cádiz, con 1 GW en cada emplazamiento. La previsión es producir hasta 300.000 toneladas anuales de hidrógeno verde.
La inversión asciende a 3.000 millones de euros y aspira a crear 10.000 puestos de trabajo, de los que alrededor de 1.000 serán directos. Además, la empresa estima que el proyecto actuará como tractor para más de 400 pymes y autónomos en Andalucía.
Una primera fase de 300 MW que arranca en Huelva
La planta de Huelva se construirá en terrenos de la compañía junto al al Parque Energético La Rábida. El calendario original del proyecto situaba su entrada en operación en 2026 y el alcance de su capacidad máxima en 2028. La instalación proyectada en el Campo de Gibraltar ocupará terrenos del Parque Energético San Roque y completará la segunda mitad del plan.
Moeve destinará la producción principalmente a descarbonizar sus propios procesos industriales y los de sus clientes. El grupo también impulsará combustibles sostenibles para sectores difíciles de electrificar: transporte pesado, marítimo y aéreo, además de determinadas actividades industriales. El conjunto del valle podría evitar la emisión de seis millones de toneladas de CO2 al año.
Para alimentar la electrólisis, Moeve contempla el desarrollo de proyectos eólicos y fotovoltaicos con 7 GW de potencia, reforzados con acuerdos con otros productores de energía renovable en Andalucía y en el resto de España.
La primera piedra del Valle Andaluz no es un simple acto simbólico: es la señal de que Moeve necesita blindar demanda y red renovable para que los 2 GW no se queden en papel.
Dónde encaja la planta y para qué se usará el hidrógeno
Más allá de la electrólisis, el proyecto busca convertir a Andalucía en un polo de producción y exportación de combustibles renovables. La cercanía de los puertos de Huelva y Algeciras es clave, y el grupo se apoya en el acuerdo con el Puerto de Róterdam para impulsar un corredor marítimo de hidrógeno verde entre el sur y el norte de Europa.
El consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, ha defendido que la compañía está creando las condiciones para que se desarrollen proyectos de escala capaces de configurar ‘el nuevo mercado del hidrógeno’. Sobre la transposición de la directiva europea de energías renovables RED III, el directivo ha señalado que ‘va en la buena dirección’ para generar demanda, aunque ha reclamado ‘mucha más ambición’ para cumplir los objetivos de descarbonización y reforzar la independencia energética de Europa.
| Parámetro | Primera fase (Huelva) | Total Valle Andaluz |
|---|---|---|
| Capacidad de electrólisis | 300 MW | 2 GW |
| Producción de hidrógeno verde | No detallada | Hasta 300.000 toneladas anuales |
| Inversión movilizada | Parte de la inversión total | Hasta 3.000 millones de euros |
| Empleos previstos | Parte del total | 10.000 empleos (1.000 directos) |

El hidrógeno andaluz se mide con Repsol y Cepsa
El arranque de la primera fase coloca a Moeve en competencia directa con Repsol y Cepsa, los dos operadores con mayor presencia industrial en el polo químico de Huelva y en el Campo de Gibraltar. La diferencia está en la escala: el plan de Moeve apuesta por 2 GW de electrólisis y 300.000 toneladas anuales, cifras que superan la mayoría de los proyectos anunciados en el sur de España.
La clave para evaluar la viabilidad del valle no será solo la electrólisis, sino la capacidad de asegurar contratos de compra de hidrógeno verde con consumidores industriales. La demanda real aún está en construcción, y la transposición de RED III debe despejar incentivos para que sectores como el refino, el transporte marítimo o el aéreo paguen por el hidrógeno renovable. Moeve ha sabido combinar su apuesta industrial con la conexión exportadora a Róterdam; ahora debe traducir esa ventaja en acuerdos firmes.
En este contexto, la primera piedra del 17 de septiembre es un hito, no una garantía. El historial reciente del sector muestra retrasos en proyectos similares por la espera de ayudas y la incertidumbre regulatoria. Si el grupo ejecuta la fase de 300 MW en plazo y asegura demanda, marcará el ritmo al resto del valle.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: El avance de la construcción de la planta de 300 MW y la firma de contratos de venta de hidrógeno verde durante 2027.
- Reacción del valor: La cotización de Moeve aún no descuenta el riesgo de ejecución; el mercado atenderá a los hitos de capacidad y a los acuerdos con clientes industriales.
- Precedente sectorial: El plan de Moeve se compara con los proyectos de hidrógeno renovable de Repsol en Cartagena y de Cepsa en San Roque, ambos pendientes de cerrar demanda.




