Endesa ha cerrado el primer semestre con un beneficio neto de 1.470 millones de euros, un 41% más que en el mismo periodo de 2025, y ha elevado su previsión de beneficio ordinario para 2026 a más de 2.400 millones, superando la horquilla de 2.300-2.400 millones que manejaba hasta ahora.
La eléctrica ha logrado este salto gracias al tirón de las actividades reguladas, que ya representan cerca del 50% del Ebitda total, y a un entorno de precios del pool eléctrico que, aunque sigue alto, ha bajado un 8% en el semestre hasta los 73 euros por megavatio hora.
Las cifras del semestre: redes, redes y más redes
El Ebitda semestral alcanzó los 3.240 millones de euros, un 20% más interanual, con el negocio de redes aportando 1.200 millones, un 24% más. Endesa invirtió 1.100 millones en el semestre, de los que 600 millones se fueron a redes, un 38% más que un año antes. La compañía ha valorado positivamente el Real Decreto aprobado el 28 de julio que elevará el límite de inversión en distribución, lo que abre la puerta a acelerar el capex en los próximos ejercicios.
El flujo de caja operativo fue de 2.300 millones, y la deuda neta se situó en 10.300 millones, ligeramente por encima de los 10.100 millones de cierre de 2025. El coste medio de la deuda se redujo al 3,2%, y el ratio de apalancamiento (deuda neta sobre Ebitda) se mantiene en 1,6 veces.
Los ingresos apenas crecieron un 1,1%, hasta 10.995 millones, pero la mejora del margen bruto ha sido la clave. Endesa destacó que estos resultados se han producido en un contexto de ‘volatilidad continua por la inestable situación geopolítica mundial’ y que el modelo de empresa integrada ha sido decisivo.
Guidance 2026: la revisión que el mercado no esperaba tan pronto
La compañía ha acelerado sus previsiones y ahora espera un beneficio ordinario neto superior a 2.400 millones de euros para el conjunto del año. Hasta febrero, el rango era de 2.300-2.400 millones. La mejora, según Endesa, es ‘un signo clave de la fortaleza tanto de su modelo de negocio como de su capacidad para transformar una sólida ejecución operativa en una mayor rentabilidad para sus accionistas’. La nueva estimación supera la de 2.300-2.400 millones comunicada en en febrero pasado.
Esta revisión al alza se produce tras un segundo trimestre en el que la demanda eléctrica ajustada creció en torno al 1%, con el consumo doméstico y el sector servicios como motores. El negocio de comercialización, con una cartera de 6,3 millones de clientes en mercado libre, se beneficiará, según la empresa, de un ‘escenario competitivo más racional’ tras los últimos cambios regulatorios.
Elevar el guidance a estas alturas del año, cuando el pool eléctrico ha bajado un 8%, es una señal de que la generación regulada y las redes son el verdadero motor de Endesa.
El cambio de ritmo en la retribución al accionista
Endesa sigue acelerando su programa de recompra. Hasta junio ha ejecutado más del 50% del total previsto (2.000 millones), con la adquisición de 35 millones de acciones por 1.100 millones de euros. Además, ha anunciado el lanzamiento del sexto tramo, por 500 millones de euros, y ya ha amortizado 17 millones de títulos. La compañía refuerza así su compromiso de generar valor para el accionista a largo plazo.
La recompra, junto con el incremento del beneficio, deja la puerta abierta a un posible aumento del dividendo en los próximos ejercicios, aunque la eléctrica no ha modificado por ahora su política de retribución.

Análisis Merca2: ¿está el mercado valorando el nuevo perfil regulado de Endesa?
Endesa está mutando. Hace tres años el negocio de generación libre marcaba el paso, pero hoy las redes y la distribución regulada son el pilar. En este semestre, por primera vez, las actividades reguladas rozan la mitad del Ebitda. Es un cambio estructural que, a mi juicio, no está plenamente recogido en la cotización.
El último Real Decreto que eleva los límites de inversión en distribución es una palanca concreta: Endesa podrá desplegar más capex sin penalizar ratios, y eso se traduce en una base de activos regulados (RAB) que crecerá a un ritmo superior al esperado. El coste medio de la deuda, además, sigue bajando (3,2%), lo que amplifica el retorno sobre el capital invertido.
Sin embargo, hay riesgos que el mercado no debe ignorar. El precio del pool sigue siendo un factor relevante para la generación no regulada, y una caída brusca de la demanda industrial podría erosionar los márgenes. Además, el entorno regulatorio en España sigue siendo imprevisible: el mismo Gobierno que aprueba un RD favorable puede mañana aprobar un impuesto a las energéticas. La vulnerabilidad fiscal no ha desaparecido.
Con todo, la revisión al alza del guidance y la aceleración de la recompra envían un mensaje de confianza que pocas eléctricas europeas pueden igualar. La pregunta para el inversor no es si Endesa ganará más de 2.400 millones este año –eso parece ya casi seguro–, sino cuál será el suelo de beneficio en 2027 cuando las redes empiecen a recoger el incremento de inversión.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: La acción de Endesa sube un 2,8% en la apertura y supera los 19 euros por acción, un nivel que no visitaba desde principios de julio.
Clave técnica: El valor ha roto la resistencia de los 18,50 euros, nivel que había actuado como techo durante las últimas semanas. Si cierra la sesión por encima de ese umbral, el siguiente objetivo técnico se sitúa en los 20 euros.
Apunte macro: La prima de riesgo española se sitúa en 95 puntos básicos, lejos de los mínimos recientes pero sin presión adicional sobre el coste de financiación de la eléctrica. El rating de Endesa (BBB+ por S&P) no se ve afectado por el momento.




