El Airbus A350 de Qantas completa el vuelo comercial más largo de la historia: 24 horas sin escalas

La aeronave, fabricada con componentes españoles, recorrió más de 23.000 kilómetros en 24 horas sin escalas entre Melbourne y Toulouse. El vuelo marca un hito en la aviación comercial impulsado por la apuesta de Qantas por el A350-1000ULR.

El Airbus A350-1000ULR de Qantas ha establecido un nuevo récord mundial de la aviación comercial al completar un vuelo sin escalas de 24 horas y unos minutos entre Melbourne y Toulouse, recorriendo más de 23.000 kilómetros. La hazaña, que bate la marca anterior de Singapore Airlines, pone de relieve la capacidad de la industria aeronáutica europea –y especialmente la española– para fabricar aviones de largo alcance que abren la puerta a conexiones directas nunca antes vistas.

Un vuelo sin precedentes en la aviación comercial

El vuelo, operado por un A350-1000ULR (Ultra Long Range), despegó del aeropuerto de Melbourne y aterrizó en Toulouse, sede central de Airbus, tras 24 horas y unos minutos en el aire. La distancia exacta, según los registros de seguimiento, superó los 23.000 kilómetros, lo que lo convierte en el vuelo comercial más largo jamás realizado por un avión de pasajeros. La aeronave, con capacidad para más de 300 pasajeros en configuración de tres clases, llevó a bordo una tripulación reducida y equipos de monitorización para recabar datos de consumo y confort.

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El anterior récord de distancia para un vuelo comercial sin escalas lo ostentaba un Boeing 787-9 de Singapore Airlines, que en 2021 enlazó Seattle con Singapur en 16 horas y media. Ahora el A350 eleva el listón a un nivel que parecía reservado para la aviación militar o los vuelos de carga. Lo que hace especial a este A350-1000ULR no es solo la duración, sino que la aeronave está configurada para operar rutas comerciales regulares. Qantas, la aerolínea bandera de Australia, ya había anunciado su proyecto ‘Sunrise’, que busca conectar directamente ciudades como Sydney con Londres o Nueva York sin escalas. Este vuelo de prueba demuestra que la tecnología está madura para hacerlo realidad.

El papel clave de España en la fabricación del A350

No es casualidad que este avión sea apodado el «avión vigués». Airbus tiene en Vigo una planta de producción de componentes clave para el A350. En concreto, de sus instalaciones salen los timones de profundidad y el cono de cola, piezas esenciales para la estabilidad y la aerodinámica. Getafe (Madrid) aporta el estabilizador horizontal y los carenados, mientras que Illescas (Toledo) produce la fibra de carbono que aligera la estructura. Además, Puerto Real (Cádiz) colabora en otros subconjuntos. El programa A350 genera miles de empleos directos e indirectos en España, consolidando al país como uno de los principales socios industriales de Airbus.

La colaboración española en el A350-1000ULR es un ejemplo de la alta especialización de la industria aeroespacial nacional. Cada pieza que ha hecho posible este vuelo récord lleva el sello de ingenieros y operarios españoles. El sector aeroespacial español factura anualmente más de 5.000 millones de euros, según datos del Instituto Nacional de Estadística, y la participación en el programa A350 es uno de sus pilares.

La industria aeroespacial española ha sido decisiva para que este avión vuele más tiempo que ningún otro.

La apuesta de Qantas por Airbus y el futuro de los vuelos ultra largos

Este vuelo récord no es un hecho aislado. Detrás hay una decisión estratégica de Qantas que, tras evaluar también la oferta de Boeing, se inclinó por Airbus para su flota de ultra largo alcance. Boeing propuso su 777-8, pero el A350-1000ULR ofrecía mejor eficiencia de combustible y menores costes operativos para las rutas planeadas. La diferencia fue clave para que la aerolínea australiana cerrase un pedido de 12 unidades en firme y 24 opciones, por un valor de catálogo que, con los descuentos habituales, se sitúa en torno a los 3.000 millones de dólares. La presencia de componentes españoles también fue un factor añadido en la negociación, dado el fuerte vínculo comercial entre Australia y España en el sector aeroespacial.

En un contexto donde las aerolíneas buscan reducir escalas y optimizar el consumo, los vuelos sin escalas de más de 20 horas se presentan como la nueva frontera. Pero el reto va más allá de la ingeniería: la viabilidad comercial pasa por el confort de los pasajeros, la tripulación y los costes operativos. Qantas ya ha trabajado en cabinas diseñadas para minimizar el jet lag y dotar de zonas de descanso para la tripulación. Los expertos consultados coinciden en que el verdadero éxito del proyecto Sunrise dependerá de si los pasajeros están dispuestos a pasar un día entero en un avión.

En mi opinión, la elección de Qantas supone un golpe en la mesa para Airbus y un aviso a Boeing, que lleva años de retrasos en el programa 777X. Si el fabricante estadounidense no reacciona, puede perder el tren de las rutas ultra largas. El A350-1000ULR, con su alcance ampliado y la eficiencia de sus motores Rolls-Royce Trent XWB, marca un antes y un después en la aviación comercial.

El récord, más allá de la efeméride, coloca a la industria aeroespacial europea —y particularmente a la española— en una posición privilegiada para liderar la próxima generación de vuelos sin escalas. La pregunta no es si veremos rutas de 24 horas operadas de forma regular, sino qué aerolínea será la primera en atreverse.


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