Porcelanosa conecta su mayor planta fotovoltaica en Vila-real: 5.808 paneles y 1.843 tn de CO₂ evitadas

La instalación ocupa 19.000 metros cuadrados y generará 4,29 GWh al año para autoconsumo industrial, suficiente para cubrir el equivalente a 1.280 viviendas. Iberdrola ha sido el socio tecnológico y ya prepara nuevos proyectos solares en Gamadecor.

Porcelanosa ha conectado en Vila-real su mayor planta fotovoltaica, una instalación de 5.808 paneles que evitará 1.843 toneladas de CO₂ al año y refuerza su estrategia de descarbonización industrial.

Una planta de 19.000 m² para dos factorías y 3.572 kWp de potencia

La nueva planta, ubicada junto a la Factoría 3 de la sede central del grupo en Castellón, ocupa 19.000 metros cuadrados y está compuesta por 5.808 módulos de tecnología fotovoltaica. Entró en funcionamiento a principios de julio tras apenas cuatro meses de obras, iniciadas en marzo de 2026.

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Con una potencia instalada de 3.572 kWp, la instalación generará 4,29 GWh anuales, destinados íntegramente al autoconsumo de dos de las cuatro factorías del complejo, reduciendo así la dependencia de la red eléctrica y los costes energéticos del grupo.

La producción de electricidad limpia equivale al consumo anual de unos 1.280 hogares y, según los cálculos de la compañía, evitará la emisión de 1.843 toneladas de CO₂ cada año , lo que supone un avance significativo en la senda de descarbonización de sus procesos industriales.

La planta se suma a otras instalaciones solares que Porcelanosa ya opera en el mismo enclave: la Factoría 4 y el Centro Logístico 1 ya contaban con paneles, al igual que marquesinas solares en el recinto. Con esta ampliación, la potencia fotovoltaica total instalada en las instalaciones centrales del grupo alcanza los 9,449 MWp, consolidando una apuesta por el autoconsumo que reduce progresivamente la huella de carbono de la producción cerámica.

El impacto va más allá del ahorro energético: al integrar la generación solar en el proceso productivo, Porcelanosa disminuye su exposición a la volatilidad del precio de la electricidad y mejora la competitividad de sus productos, un argumento que pesa cada vez más en el sector de los materiales de construcción.

Integrar las renovables en la cadena industrial ya no es solo cuestión de reputación verde; es la palanca que convierte el coste energético en una ventaja competitiva frente a los fabricantes que aún dependen del gas.

Iberdrola, socio tecnológico para escalar el modelo solar a toda la organización

Para el diseño y ejecución de la planta, Porcelanosa ha contado con Iberdrola como socio tecnológico, dentro de una colaboración enfocada en acelerar la descarbonización industrial mediante soluciones de eficiencia energética. Ambas compañías ya trabajan en nuevos proyectos que se ejecutarán durante el segundo semestre de 2026 en Gamadecor, la filial de mobiliario de cocina y baño del grupo, donde instalarán 886 paneles solares adicionales sobre las cubiertas de las naves de producción y del centro logístico.

La estrategia renovable trasciende las fábricas y llega a la red comercial. Porcelanosa ha dotado de instalaciones fotovoltaicas a sus delegaciones en Leganés, Alcorcón, Santander, Tomares y León, con un total de 1.294 paneles que suman 726 kWp sobre 4.200 metros cuadrados. Estos sistemas abastecen el autoconsumo de los propios edificios comerciales y demuestran cómo la transición energética se extiende al segmento de distribución.

📊 Impacto ecológico en cifras

  • CO₂ evitado: 1.843 toneladas anuales de dióxido de carbono que se dejan de emitir gracias al autoconsumo solar.
  • Capacidad total en la planta: 3.572 kWp, con 5.808 módulos fotovoltaicos sobre una superficie de 19.000 m².
  • Inversión: No detallada en la fuente oficial, aunque la compañía destaca la rentabilidad del ahorro en costes energéticos.
  • Equivalencia tangible: La generación anual de 4,29 GWh cubre el consumo eléctrico equivalente a 1.280 viviendas.

autoconsumo industrial Vila-real

La cerámica se electrifica: el autoconsumo como respuesta a los costes del gas y a la Taxonomía Verde

El sector cerámico español, concentrado en Castellón, afronta una presión creciente para reducir su dependencia de los combustibles fósiles, especialmente el gas natural, que sigue siendo la principal fuente de energía para la cocción de baldosas y revestimientos. La electrificación de los procesos auxiliares mediante fotovoltaica de autoconsumo —iluminación, maquinaria eléctrica, climatización— se presenta como una vía rápida para recortar la huella de carbono sin esperar a tecnologías de cocción aún no maduras comercialmente.

Además, la entrada en vigor de la Taxonomía Verde europea y las exigencias de reporte de la Directiva CSRD obligan a las grandes empresas a justificar el peso de sus actividades alineadas con la sostenibilidad. Tener 9,449 MWp de potencia solar instalada en el centro productivo principal permite a Porcelanosa documentar ante inversores y clientes un volumen de energía limpia directamente atribuible a su proceso industrial, reforzando su calificación ESG.

Aunque el reto mayor sigue siendo la descarbonización térmica —es decir, sustituir el gas en los hornos—, la apuesta por el autoconsumo fotovoltaico masivo demuestra que la industria cerámica puede empezar a descarbonizar la parte eléctrica de forma rentable. El hecho de que la planta se haya ejecutado en solo cuatro meses subraya también que los plazos de la transición pueden acortarse cuando hay voluntad inversora y un socio tecnológico con experiencia.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: 1.843 toneladas de CO₂ evitadas cada año y una generación limpia de 4,29 GWh que abastece procesos industriales reales, no compensaciones.
  • Modelo que cambia: La fábrica cerámica que integra la solar en su propio recinto para autoconsumo reduce la dependencia del gas y de la red, marcando la senda para todo el distrito industrial de Castellón.
  • Para las próximas generaciones: Cada panel instalado en una factoría que produce materiales de construcción es electricidad que no se quema en una central de gas, acercando a la industria a los objetivos de neutralidad climática de 2050.

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