NASA y GE Aerospace logran un hito en aviación híbrida eléctrica con un motor de megavatio

El motor, montado en un Saab 340B modificado, integra turbina de gas, motores eléctricos y baterías, y promete reducir el consumo de combustible en vuelos regionales sin sacrificar rendimiento.

El avión no rugía más fuerte de lo normal, pero bajo sus alas llevaba una revolución silenciosa. Un Saab 340B modificado, propulsado en parte por un motor híbrido-eléctrico de clase megavatio, surcó los cielos del Farnborough International Air Show en el Reino Unido. Era la primera vez en la historia que una aeronave de este tipo superaba los 30.000 pies de altitud con un sistema de propulsión que combina turbina de gas, motores eléctricos y baterías. Detrás del hito están la NASA y GE Aerospace, junto a BETA Technologies y Boeing.

El vuelo, que culmina más de quince años de investigación en propulsión híbrida, demuestra que es posible alimentar un avión regional con menos combustible sin sacrificar rendimiento. La Agencia Espacial estadounidense y el gigante aeroespacial presentaron el sistema como un paso firme hacia una aviación comercial más limpia y económica (comunicado oficial de la NASA).

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Así es el motor híbrido que quiere cambiar la aviación regional

El corazón de la demostración es un motor de clase megavatio que integra una turbina de gas convencional, motores eléctricos y un sistema de almacenamiento de energía. Diseñado para aeronaves del tamaño de un jet regional, el prototipo fue desarrollado en el marco de los proyectos Electrified Powertrain Flight Demonstration y Subsonic Vehicle Technologies and Tools de la NASA.

GE Aerospace, con el respaldo de la agencia, logró reducir de forma drástica el tamaño y el peso de componentes críticos como los convertidores de potencia y los motores eléctricos. Las pruebas de banco más exigentes se realizaron en 2022 en el Electric Aircraft Testbed de la NASA, en las instalaciones Neil A. Armstrong de Sandusky (Ohio), donde el sistema operó en condiciones simuladas de 45.000 pies de altitud, el rango al que vuelan los aviones comerciales de pasillo único.

Quince años de trabajo y una visión que pocos creían posible

“Esto es la culminación de más de quince años de trabajo, y lo hicimos porque va a tener un impacto en aeronaves que ayudarán a reducir el uso de energía y a beneficiar a las empresas y al público estadounidense”, explicó Ralph Jansen, ingeniero aeroespacial del Centro de Investigación Glenn de la NASA. El camino arrancó cuando la propulsión híbrida parecía casi fuera del horizonte de lo posible: casi una década de estudios preliminares, colaboración con pequeñas empresas y la resolución de barreras técnicas en potencia, gestión térmica y baterías.

Bajo el paraguas del programa Electrified Powertrain Flight Demonstration, la NASA y GE Aerospace integraron motores eléctricos, hélices y el motor comercial de la propia GE en un único sistema, que primero se probó en tierra y después voló en el Saab 340B.

Era un avión como cualquier otro. Y eso era, probablemente, lo más asombroso.

Laurie Grindle, directora de la División de Aeronáutica de la NASA, subrayó que el logro “refleja lo que la NASA hace mejor en aeronáutica: exploramos posibilidades audaces, las validamos mediante investigación rigurosa y trabajamos con la industria para convertir ideas rompedoras en tecnologías que aportan valor real”.

NASA

Qué significa este vuelo para el futuro de la aviación

El debut público del motor híbrido no es un producto comercial, sino un demostrador tecnológico. El diseño y las lecciones extraídas se utilizarán para desarrollar futuros sistemas que reduzcan el consumo de combustible y los costes operativos de las aerolíneas. La NASA estima que la electrificación parcial de la propulsión podría recortar de manera significativa las emisiones de CO₂ en rutas regionales, uno de los segmentos más difíciles de descarbonizar.

Sin embargo, quedan obstáculos formidables. La densidad energética de las baterías sigue siendo baja en comparación con el queroseno, y el escalado a aeronaves de mayor tamaño exigirá inversiones industriales y nuevos marcos de certificación. Con todo, el hecho de que el motor haya volado “como un avión normal”, en palabras de Jansen, acorta la distancia entre el laboratorio y la pista.

El próximo paso es analizar los datos del vuelo y continuar las pruebas para refinar el sistema. Mientras tanto, en los hangares de GE Aerospace y en los centros de la NASA ya se piensa en cómo llevar esta tecnología a los cielos comerciales antes del final de la década.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: Primera demostración de vuelo de un motor híbrido-eléctrico de clase megavatio que supera los 30.000 pies de altitud, montado en un Saab 340B.
  • Dónde: Farnborough International Air Show (Reino Unido).
  • Institución responsable: NASA y GE Aerospace, con la colaboración de BETA Technologies y Boeing.
  • Cuándo: Debut público en julio de 2026, tras meses de vuelos de prueba históricos.
  • Impacto a futuro: Valida la viabilidad de la propulsión híbrida para reducir el consumo de combustible y las emisiones en aviación regional, acercando su eventual aplicación comercial.

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