España se convierte en el laboratorio europeo de la gasolina 100% renovable. Repsol, en alianza con BMW, Toyota y Bosch, ha puesto en marcha un proyecto piloto de seis meses que comenzó a principios de julio en Tarragona para demostrar que los combustibles renovables pueden reducir un 83% las emisiones de CO₂ sin necesidad de cambiar de vehículo ni de estaciones de servicio.
El piloto cuenta con una flota de cerca de 20 vehículos de las marcas Toyota y BMW, incluyendo modelos de la gama Lexus, que funcionan exclusivamente con la gasolina Nexa 95 de Repsol. El combustible, fabricado en la planta de Tarragona a partir de materias primas que cumplen con la Directiva Europea de Energías Renovables (RED), ya está disponible en más de 1.600 estaciones de servicio en toda España, lo que permite al consumidor repostar sin realizar modificaciones en el motor.
Trazabilidad digital: Bosch mide cada gota de combustible renovable
La tecnología de Bosch, denominada Digital Fuel Twin, es la encargada de garantizar la transparencia del piloto. El sistema recopila y valida datos de repostaje de múltiples fuentes —vehículos, estaciones de servicio, transacciones con tarjetas de combustible— y los asocia a cada automóvil de forma individual. El objetivo es demostrar que los combustibles renovables pueden ser medidos, verificados y rastreados desde la producción hasta el depósito final, cumpliendo con los estándares normativos europeos.
Marko Babic, responsable del área de Producto de Bosch, ha explicado que con esta herramienta se sienta “las bases de confianza y cumplimiento normativo necesarias para impulsar una mayor aceptación de los combustibles renovables en los sectores de la movilidad y el transporte”. Los datos obtenidos se compartirán con responsables políticos de la Unión Europea para alimentar el debate sobre la posible inclusión de estos vehículos en los futuros marcos regulatorios de descarbonización.
Gasolina renovable ‘made in Tarragona’ con una reducción del 83% de las emisiones

La gasolina Nexa 95 de Repsol se produce a partir de materias primas renovables —como aceites vegetales y residuos— en la refinería de Tarragona. Según datos proporcionados por la compañía, el combustible reduce un 83% las emisiones de gases de efecto invernadero respecto a la gasolina convencional, manteniendo plena compatibilidad con los motores actuales y con la infraestructura de distribución. Repsol es la única empresa que actualmente suministra gasolina 100% renovable en estaciones de servicio abiertas al público en España.
Estíbaliz Pombo, subdirectora de Productos Energéticos de Repsol, ha subrayado que el proyecto “demuestra cómo los combustibles renovables pueden ampliar las opciones de los consumidores, ofreciendo una alternativa para reducir su huella de carbono aprovechando los vehículos y las infraestructuras existentes”. De hecho, España ha sido seleccionada como sede del piloto por la disponibilidad de este combustible, la colaboración entre los socios y el apoyo operativo de Toyota España.
El piloto español demuestra que los combustibles renovables pueden implantarse a escala europea usando la flota actual y sin inversiones multimillonarias en infraestructura de recarga.
Los los vehículos de la flota, entre los que figuran modelos híbridos y de combustión de Toyota y BMW, recorrerán trayectos reales durante seis meses. La intención es medir las emisiones en condiciones normales de uso y obtener evidencias de que una movilidad basada en combustibles renovables puede contribuir a la descarbonización “sin necesidad de esperar a la renovación completa del parque automovilístico”, según fuentes de la alianza.
Repsol no oculta su apuesta estratégica por los combustibles renovables. La compañía ha anunciado inversiones superiores a 200 millones de euros en la ampliación de la planta de Tarragona y en nuevas plantas de biocombustibles, con el objetivo de alcanzar una capacidad de producción de 1,3 millones de toneladas en 2030. El proyecto con BMW, Toyota y Bosch se enmarca en esa hoja de ruta y podría abrir la puerta a nuevos acuerdos con otros fabricantes.
El contrapeso al coche eléctrico: la batalla por la neutralidad tecnológica en Bruselas
El proyecto aflora en un momento clave: la Unión Europea mantiene el objetivo de prohibir la venta de vehículos de combustión nuevos a partir de 2035, pero el ritmo de despliegue de la electrificación y la escasez de materias primas críticas están generando dudas. El vicepresidente de Asuntos Corporativos de Toyota Motor Europe, Pascal Ruch, ha advertido de que “resulta cada vez más evidente el riesgo de que el objetivo de alcanzar un parque de vehículos 100% de cero emisiones en 2035 no llegue a cumplirse plenamente”. En ese escenario, los combustibles renovables podrían actuar como puente para cerrar la brecha de emisiones.
BMW, por su parte, defiende la neutralidad tecnológica como pilar de su estrategia. Stefan Heller, responsable del Desarrollo del Programa VEEF de BMW Group, ha explicado que los datos del piloto ayudarán “a seguir desarrollando y ofreciendo a nuestros clientes las tecnologías de propulsión más eficientes y adecuadas para el futuro”. El fabricante alemán aporta modelos MINI y BMW que funcionan exclusivamente con Nexa 95, sin modificaciones técnicas.
La iniciativa busca generar datos sólidos que influyan en el debate político europeo. A diferencia de los coches eléctricos, que requieren una red de recarga extensa y un cambio de hábitos, los combustibles renovables se integran en la infraestructura existente. Sin embargo, los críticos señalan que la producción de estos combustibles a gran escala exige enormes cantidades de biomasa y electricidad renovable, lo que podría disparar su coste. Repsol y sus socios confían en que la trazabilidad digital y las políticas de apoyo a las energías limpias allanen el camino regulatorio.
El piloto de seis meses está llamado a ser una prueba de concepto real: ¿pueden los combustibles sintéticos competir con la batería en coste, escala y aceptación social? Los resultados, que se irán compartiendo a lo largo del año, marcarán el tono de un debate que trasciende las gasolineras y apunta al corazón de la movilidad del futuro.




