El Perseverance descubre en Marte una montaña de roca de 75 metros formada por impactos de asteroides hace 3.900 millones de años

La secuencia de roca, bautizada como 'Broom Point', está formada por capas de brechas y polvo pulverizado que evidencian un bombardeo constante de asteroides hace más de 3.900 millones de años. El hallazgo, publicado en Journal of Geophysical Research: Planets, sugiere que los im

Perseverance, el rover de la NASA que explora Marte desde 2021, acaba de leer uno de los capítulos más violentos del sistema solar. En el borde del cráter Jezero, sus instrumentos han identificado una formación rocosa de 75 metros de espesor —casi tan alta como un edificio de 25 plantas— construida hace más de 3.900 millones de años por una lluvia constante de impactos de asteroides. El descubrimiento, publicado ayer en Journal of Geophysical Research: Planets, ofrece una ventana directa a una época en la que el bombardeo era tan intenso que esculpió buena parte de la superficie marciana.

La formación, bautizada como el “miembro Broom Point” por el equipo científico, contiene una alternancia de seis tipos distintos de roca, entre ellas brechas —conglomerados de fragmentos angulares— intercaladas con capas de polvo pulverizado. En su interior, las diminutas esférulas vítreas oscuras revelan la firma inequívoca de los impactos: “Mientras que los volcanes pueden producir gotas similares, rara vez aparecen en una abundancia tan alta”, explicó Alex Jones, estudiante de doctorado en geología planetaria del Imperial College London y autor principal del estudio. Las mayores de esas esférulas rivalizan con las que lanzó el asteroide que mató a los dinosaurios en la Tierra.

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Broom Point, el estrato que guarda el bombardeo cósmico

El rover examinó la zona desde que coronó el borde occidental del cráter a finales de 2024. Los datos de sus instrumentos revelaron que las capas de brecha y polvo se repiten una y otra vez a lo largo de los 75 metros, lo que indica que impactos de alta energía ocurrieron de forma recurrente en aquella región del Marte primitivo. “Las diferentes capas de roca son un registro de impactos de tamaño variable que se produjeron a distintas distancias del lugar donde se acumulaba esta secuencia”, señaló Jones. “Algunos grandes impactos tuvieron lugar muy lejos; otros pequeños, cerca. Todos los escombros acabaron cayendo aquí, construyendo esta sección de roca tan espesa.”

Las observaciones apuntan además a que el agua o el hielo pudieron intervenir en el proceso. Varias capas presentan estructuras que recuerdan a flujos de escombros rápidos y rasantes, parecidos a los que en la Tierra se generan cuando la roca fundida entra en contacto con hielo o agua líquida y esta se vaporiza de golpe. Aunque aún no se ha confirmado, la hipótesis encaja con la idea de un Marte temprano más húmedo y dinámico.

Pero quizá lo más llamativo sea la inclinación de algunas capas: superan los 80 grados, casi verticales, algo que no puede explicarse solo con el impacto que creó Jezero. Los científicos sospechan que un “golpe cósmico doble” modeló este paisaje.

El doble golpe cósmico que puso las rocas verticales

Primero, un asteroide colosal excavó la cuenca de Isidis, de 1.900 kilómetros de diámetro, que volcó y basculó las capas antiguas. Después, otro impacto menor formó el cráter Jezero, de 45 kilómetros, fracturando y levantando aún más los estratos ya inclinados hasta la configuración que Perseverance fotografía hoy. “Desde que salió de Jezero, Perseverance ha estado explorando una frontera completamente nueva, tanto geográfica como geológica: un capítulo del tiempo marciano que es anterior al propio cráter”, declaró Ken Farley, científico adjunto del proyecto en Caltech. “En la Tierra, nuestra historia geológica más temprana ha sido deformada y borrada por la tectónica de placas. Al carecer Marte de placas tectónicas, este registro antiguo permanece intacto, lo que nos da una visión única de un período geológico que no existe en nuestro propio planeta”.

“No era lluvia ni nieve lo que caía del cielo, sino un bombardeo casi constante de gotas de roca fundida y polvo pulverizado”, resume Alex Jones.

Lo que estos 75 metros revelan sobre la Tierra

La capa de Broom Point es mucho más que una curiosidad marciana. Leer su historia es como leer un “parte meteorológico cósmico” de hace 4.000 millones de años, en palabras de Jones. Y lo que cuenta no afecta solo a Marte. Durante aquel período —el Gran Bombardeo Intenso Tardío— la Tierra y el resto de cuerpos internos del sistema solar sufrieron un chaparrón similar de impactos. Pero mientras que en nuestro planeta la erosión y la tectónica han reciclado la práctica totalidad de esa corteza primigenia, Marte la conserva como una cápsula del tiempo.

Por eso, el equipo extrajo dos testigos de perforación, bautizados Bell Island y Main River. “Si una futura misión logra traerlos a la Tierra”, apuntan los investigadores, “la datación en laboratorio podría determinar con precisión cuándo y con qué frecuencia ocurrían los impactos en el Marte temprano”. De rebote, esas fechas permitirían calibrar la cronología del bombardeo en la Tierra y en todo el sistema solar interior, algo que hoy solo se conoce a partir de fragmentos de meteoritos y cráteres lunares.

No obstante, el hallazgo tiene limitaciones. La datación absoluta de las capas tendrá que esperar hasta que las muestras regresen a la Tierra, y ese viaje todavía carece de fecha cerrada. Mientras tanto, la interpretación de las texturas como indicios de interacción con agua sigue siendo hipotética. Sin embargo, la coherencia de los datos —repetición de estratos, esférulas vítreas, inclinaciones extremas— dibuja un relato sólido que encaja con los modelos teóricos del bombardeo primitivo.

El próximo paso lo marcará la continuidad de la exploración. Perseverance sigue ascendiendo por la ladera del cráter, examinando otros afloramientos que podrían completar la secuencia temporal. “Cada metro que subimos es como viajar otros cien millones de años hacia atrás”, bromea el equipo de la misión. Si el rover sigue enviando datos tan reveladores, la imagen del sistema solar infantil que estábamos esbozando podría cambiar en los próximos meses.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: Una formación rocosa de 75 metros de espesor en el borde del cráter Jezero, compuesta por capas de brechas y polvo originadas por impactos repetidos de asteroides hace más de 3.900 millones de años.
  • Dónde: En el miembro Broom Point, en la ladera del borde occidental del cráter Jezero, Marte.
  • Institución responsable: Misión Mars 2020 de la NASA, con el rover Perseverance; estudio liderado por Alex Jones (Imperial College London) y coautoría de Ken Farley (Caltech/JPL).
  • Cuándo: Publicado el 15 de julio de 2026 en Journal of Geophysical Research: Planets.
  • Impacto a futuro: Al conservarse intacta en Marte, esta secuencia de impactos permitirá datar con precisión el bombardeo del sistema solar primitivo cuando las muestras regresen a la Tierra, afinando los modelos de formación planetaria.

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