Netflix pierde hasta un 70% de audiencia en segundas temporadas: el dato que agita la plataforma

Las principales series de la plataforma sufren caídas de entre el 30% y el 70% de espectadores entre la primera y segunda temporada, una tendencia que pone en jaque su estrategia de inversión y fidelización. La compañía analiza las causas sin encontrar una solución definitiva.

Netflix pierde hasta un 70% de su audiencia en las segundas temporadas de sus series estrella, según datos propios de la compañía recogidos por Bloomberg. Un desplome que revela un problema estructural de retención y amenaza la valoración de la plataforma en un mercado cada vez más maduro.

Claves de la operación

  • Las series de Netflix pierden entre el 30% y el 70% de espectadores tras el debut. Ejemplos como ‘One Piece’, ‘Bronca’ o ‘El agente nocturno’ registran caídas dramáticas en sus segundas entregas.
  • La falta de fidelización preocupa a los inversores. El tiempo de visionado de la plataforma apenas crece un 2% este año, y las acciones acumulan un declive desde la fallida oferta por Warner Bros. Discovery.
  • Netflix analiza las causas sin un plan de contingencia claro. La compañía examina por qué el boca a boca no funciona como en la televisión tradicional, mientras renueva algunas series pese a las pérdidas.

La sangría de audiencia temporada tras temporada: las cifras del abandono

Los datos internos de Netflix, a los que ha tenido acceso Bloomberg, dibujan una realidad incómoda. Las segundas temporadas sufren un desplome de espectadores que oscila entre el 30% y el 70%, un comportamiento antagónico al de las cadenas tradicionales, donde las series suelen ganar audiencia con el tiempo. ‘One Piece’ perdió más del 30% de su público, ‘Bronca’ se dejó más del 70% y ‘El agente nocturno’ cayó un 50% en su segunda temporada y otro 35% en la tercera. ‘Avatar: La Leyenda de Aang’, otro de los buques insignia, se desplomó más de un 60%. La sangría no distingue entre géneros ni presupuestos.

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La compañía, que lleva años apostando por el contenido original como palanca de diferenciación, se encuentra con que sus grandes apuestas apenas retienen al suscriptor tras el primer visionado. Un fenómeno que, según las fuentes citadas por Bloomberg, ha llevado a Netflix a analizar el comportamiento de sus usuarios para entender por qué no regresan. La respuesta no es sencilla.

Por qué la retención cero es una amenaza para el modelo de negocio

Netflix depende de la fidelidad del usuario. Su modelo de suscripción se sostiene sobre un catálogo que debe justificar el pago mensual de forma continuada, no solo con estrenos puntuales. Si cada serie se consume como un evento aislado, la plataforma se convierte en un servicio de alquiler por temporada y no en un hábito diario. La consecuencia más visible es la desaceleración del tiempo de visionado: apenas ha aumentado un 2% en lo que va de año, según los propios registros de la empresa.

La presión sobre la cotización es evidente. Las acciones de Netflix no han dejado de ceder terreno desde que la compañía presentó una oferta por Warner Bros. Discovery, una operación que finalmente no prosperó. Los inversores interpretan la jugada como una señal de que Netflix se está quedando sin ideas y busca crecer a golpe de cartera. Además, en un mercado donde Disney+, Max o Prime Video compiten con estrategias de retención más consolidadas, el problema de la audiencia efímera se convierte en una debilidad estructural.

Netflix invierte más de 17.000 millones de dólares en contenidos al año para una audiencia que no se queda.

Netflix busca comprar ideas: la fallida oferta por Warner Bros. y la apuesta por el deporte

La operación frustrada con Warner Bros. Discovery no fue un simple movimiento corporativo. Para muchos analistas, Netflix intentó comprar un catálogo y una capacidad de producción que le dieran oxígeno mientras los datos de retención seguían bajo escrutinio. La lectura que hizo el mercado fue pesimista: si la reina del streaming necesita fusionarse, es porque el modelo orgánico empieza a renquear.

Mientras tanto, la compañía ha ampliado su oferta con deportes en directo, un formato que, a priori, no exige al usuario comprometerse con varias temporadas. En los primeros cinco meses de 2026, solo dos grandes lanzamientos —’Él y ella’ y la cuarta temporada de ‘Los Bridgerton’— han logrado cifras destacables. La excepción de ‘Bridgerton’, que sí mantiene tracción tras varias entregas, confirma que las sagas con una base de fans sólida pueden romper la tendencia, pero son minoría.

En España, el contexto añade otra capa de complejidad. Netflix disfrutó de un crecimiento explosivo desde su llegada en 2015, pero la competencia local ha madurado. Movistar Plus+, el servicio de Telefónica, ha logrado mantenerse relevante con acuerdos con grandes ligas deportivas y alianzas con productoras españolas, ofreciendo un modelo híbrido que combina televisión lineal y streaming. Aunque Netflix sigue siendo líder, la brecha se estrecha y la falta de retención podría acelerar la pérdida de cuota en un mercado donde el consumidor es cada vez más selectivo.

Netflix sigue siendo el rey de la audiencia acumulada, pero la corona se desgasta cuando los súbditos solo acuden a la coronación y luego desaparecen.


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