Tikehau Capital apuesta por bonos high yield 2026: los bancos del sur que se benefician

La gestora francesa identifica valor en la deuda de alto rendimiento europea y en los bonos AT1 de las entidades financieras más sólidas. Los bancos del sur y este de Europa ganan atractivo en el actual ciclo de tipos.

Tikehau Capital ha lanzado una apuesta clara para el segundo semestre de 2026: los bonos high yield europeos y la deuda AT1 de los bancos del sur y este de Europa ofrecen, en su opinión, el mejor perfil de rentabilidad-riesgo del universo de renta fija. La gestora francesa, con más de 40.000 millones de euros bajo gestión, señala que el contexto de tipos aún moderadamente elevados y la solidez de los balances bancarios sostienen el atractivo de estos activos.

Por qué el high yield europeo aún ofrece valor

Pese a que los diferenciales se han estrechado en los últimos doce meses, la rentabilidad adicional que pagan las compañías con calificación inferior a grado de inversión sigue siendo jugosa. El índice Bloomberg Euro High Yield ofrece un rendimiento medio en torno al 6,5%, una cifra que supera ampliamente la inflación subyacente de la eurozona y que el mercado de deuda soberana no puede igualar. Tikehau Capital destaca que las tasas de impago se mantienen controladas y que la dispersión entre emisores abre oportunidades para la selección activa de crédito.

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En el actual escenario, con un Banco Central Europeo (BCE) que ha suavizado su discurso sin comprometerse a recortes rápidos, el high yield funciona como un generador de rentas para carteras que necesitan preservar poder adquisitivo. La duración media de estos bonos, inferior a la de los soberanos, reduce la sensibilidad a nuevas subidas de tipos, lo que añade una capa de protección en caso de que la inflación se resista a volver al 2%.

La deuda AT1: el ‘high yield’ de la banca capta la atención de los inversores

Pero la gran apuesta de la gestora se dirige a los bonos AT1, los instrumentos de deuda contingentemente convertible (CoCos) que las entidades financieras emiten para reforzar su capital regulatorio. Estos títulos pagan cupones que a menudo superan el 7% y están respaldados por bancos que han saneado sus balances tras años de supervisión intensa del BCE. La clave: la probabilidad de que el supervisor active un mecanismo de absorción de pérdidas es hoy mucho más baja que en 2023, cuando la crisis de Credit Suisse puso a prueba este mercado.

Tikehau Capital subraya que la mejora de los ratios de capital se traduce en en una menor probabilidad de impago de estos instrumentos. La calidad crediticia de los emisores, especialmente en la banca del sur de Europa, ha mejorado sustancialmente. «Hoy los AT1 de bancos italianos o españoles ofrecen una rentabilidad cercana a la del high yield tradicional, pero con un perfil de riesgo que ya no es el de hace tres años», explican desde la firma.

Los bancos del sur y este de Europa y el viento de cola del ciclo de tipos

En un entorno de tipos que no bajarán tan rápido como se esperaba hace un año, la deuda subordinada de la banca periférica recupera protagonismo como fuente de retorno estable.

El análiis de Tikehau Capital pone el foco en entidades del sur y del este de Europa. Países como España, Italia, Grecia, Polonia o Rumanía concentran a los beneficiarios de este nuevo mapa de tipos. La razón es doble: por un lado, los bancos de estas regiones están altamente expuestos a tipos de interés positivos, lo que engorda sus márgenes de intermediación; por otro, el crecimiento económico en la Europa del este duplica la media de la eurozona, lo que reduce el riesgo de mora.

Las favoritas de la gestora incluyen nombres como Santander, BBVA, Intesa Sanpaolo o PKO Bank Polski, cuyos AT1 ofrecen rentabilidades por encima del 7% anual. El argumento es que el proceso de consolidación bancaria en el viejo continente y la digitalización están comprimiendo los costes operativos, lo que se traduce en más beneficios retenidos y, por tanto, mayor capacidad para pagar cupones.

No obstante, la apuesta no está exenta de riesgos. Un frenazo económico brusco en Alemania, por ejemplo, arrastraría a los países del este de Europa, y un repunte de la morosidad en Italia pondría en jaque las valoraciones de estos bonos. Tikehau Capital reconoce que la dispersión entre emisores es alta, por lo que aboga por una gestión activa y diversificada, evitando la inversión pasiva en índices de AT1.

A corto plazo, habrá que vigilar la evolución de los datos de inflación que conoceremos este verano. Si las cifras sorprenden al alza, los bancos del sur tendrán mayor recorrido, pero si el BCE acelera los recortes, la ventaja comparativa de los AT1 podría diluirse. Tikehau Capital ya ha puesto sus fichas sobre la mesa.


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