Ether (ETH) ha registrado una subida del 7,98% en las últimas 24 horas, cotizando en torno a los 1.761,77 dólares. El repunte rompe la resistencia de los 1.700 dólares y coloca al activo a tiro de piedra de los 1.800, un nivel que no visitaba desde principios de junio. El movimiento llega en un momento en que los analistas debaten si se trata de una señal de cambio de tendencia o de un simple espejismo alimentado por coberturas de posiciones cortas.
Según los datos de mercado, el volumen de negociación en las últimas 24 horas cayó a 10.110 millones de dólares, un 26,92% inferior al promedio de los últimos treinta días. Esa divergencia entre precio y volumen siembra dudas sobre la solidez del rebote, a pesar de que los indicadores técnicos de corto plazo se han girado al alza.
Los motores del repunte: la actualización Pectra y el dinero institucional
El principal catalizador ha sido la publicación de nuevos avances en la hoja de ruta de Pectra, la próxima gran actualización de Ethereum que promete mejorar la escalabilidad y reducir las comisiones. La comunidad de desarrolladores ha mostrado progresos, según se refleja en la web oficial de la red, lo que ha reavivado el optimismo entre los inversores, que históricamente han premiado este tipo de hitos técnicos con subidas de precio. Al mismo tiempo, los fondos cotizados (ETF) de ether al contado en Estados Unidos han registrado sus mayores entradas netas en dos semanas, según datos recopilados por la prensa especializada. Flujos positivos que sugieren un renovado apetito institucional por el ether en un entorno de mayor claridad regulatoria.
Esa combinación provocó una cascada de short squeezes (liquidaciones forzosas de vendedores en corto), amplificando el movimiento alcista. Para un lector no familiarizado, un short squeeze se produce cuando quienes apostaron a la baja se ven obligados a recomprar para cubrir pérdidas, lo que a su vez dispara el precio aún más, un fenómeno conocido por por su carácter explosivo.
La foto técnica: medias móviles alcistas pero con la resistencia de los 1.831 dólares al acecho
Tras el salto, las medias móviles simples de 7, 15 y 30 días se han cruzado al alza, una señal conocida como cruz dorada menor que favorece las compras de corto plazo. Sin embargo, la SMA-50 (media móvil de 50 días) se sitúa en los 1.831,94 dólares y actúa como una barrera psicológica importante. El último cierre diario por encima de ese nivel fue hace más de tres semanas. Mientras el precio no la supere con convicción, los analistas advierten que el rebote podría desinflarse con la misma rapidez con que llegó.
La subida de hoy es real, pero sin volumen no hay convicción: los rallies que nacen de un short squeeze suelen apagarse rápido.
Análisis: ¿Estamos ante un cambio de ciclo o un espejismo de verano?
Conviene poner la subida en contexto. Ether sigue cotizando un 64,39% por debajo de su máximo histórico de 4.948,08 dólares alcanzado en agosto de 2025. El mercado bajista de largo plazo no se ha roto, y las medias móviles de 90 y 200 días permanecen muy por encima del precio actual. En ciclos anteriores, como el de 2022-2023, Ethereum experimentó múltiples rebotes del 15% o más que terminaron siendo trampas alcistas antes de nuevos mínimos. Que la historia se repita o no dependerá de factores aún por confirmar.
El dato más alentador es el flujo hacia los ETF. Si la demanda institucional se consolida y Pectra se implementa sin retrasos durante el segundo semestre del año, Ethereum podría construir una base más sólida. Pero la competencia de otras capas 1 y de los rollups de capa 2 —que reducen las comisiones de la red principal y, con ello, los ingresos por tarifas— es un riesgo estructural que el mercado parece estar descontando. Por eso, los inversores profesionales observan con lupa las métricas on-chain: direcciones activas, valor total bloqueado (TVL) y el suministro neto, que no han dado todavía señales claras de inflexión.
En definitiva, el rebote del 7,98% de este 4 de julio da un respiro a los holders de ether, pero aún no cambia el rumbo. Quienes operan intradía pueden aprovechar la volatilidad, pero los inversores de medio y largo plazo harían bien en esperar una confirmación más contundente antes de aumentar exposición.




