El lactato, durante décadas señalado como el villano de la fatiga muscular, se ha convertido en el protagonista de una nueva generación de geles energéticos. La ciencia lo define hoy como un combustible rápido para los músculos, y los últimos desarrollos en nutrición deportiva apuntan a que la suplementación con lactato puede mejorar el rendimiento hasta un 3%, una cifra que está agitando el pelotón del Tour de Francia 2026.
El mito del lactato: de desecho a gasolina premium
La imagen del ácido láctico como responsable de las agujetas y el ardor muscular está profundamente arraigada. Sin embargo, la fisiología moderna, impulsada por las investigaciones del profesor George Brooks en los años 80, ha desmontado esa creencia. El lactato no es un desecho: es una molécula producida por los músculos durante el ejercicio intenso que el organismo recicla de forma constante para obtener energía. El corazón, el cerebro y los propios músculos lo utilizan como combustible, en un proceso conocido como ‘lactate shuttle’ (más contexto sobre este mecanismo en su entrada de Wikipedia). Durante décadas, los investigadores han perseguido una fórmula para ingerir lactato durante el esfuerzo, con la idea de ahorrar glucógeno y mantener una potencia óptima durante más tiempo. Hasta ahora, todos los intentos habían fracasado.
Cómo funciona el gel ExoLactate: dosis, ciencia y el 3% de mejora
El producto que ha cristalizado esa búsqueda es ExoLactate, desarrollado por el doctor en fisiología Aitor Viribay, el chef Dani Lasa y el bioquímico Juan Carlos Arboleya. Cada gel contiene 5 gramos de lactato combinados con glucosa y fructosa, una sinergia que, según sus creadores, hace la absorción mucho más eficiente que la de los geles convencionales. La lógica es sencilla: al aportar directamente el lactato que los músculos ya producen, se evita parte del proceso metabólico y se proporciona un combustible casi instantáneo.
📊 La pauta en cifras
- Dosis eficaz: 5 gramos de lactato por gel, junto a glucosa y fructosa para optimizar la llegada a los músculos.
- Beneficio documentado: Hasta un 3-4% de mejora en rendimiento de resistencia, según pruebas en laboratorio y en atletas de alto nivel.
- Cuándo tomarlo: Durante el ejercicio de larga duración, como parte de una estrategia de carbohidratos de 100-120 gramos por hora.
- A tener en cuenta: El efecto es marginal pero decisivo en deportistas profesionales; los aficionados pueden ver mejoras mayores en términos porcentuales al incluir este combustible.

El lactato, lejos de ser un lastre, se ha convertido en el combustible secreto que los profesionales empiezan a usar para arañar esos segundos decisivos.
El potencial de estos geles ha despertado un interés enorme en el ciclismo de élite. La pregunta del momento es si ExoLactate estará en el Tour de Francia 2026. La respuesta es sí. Según filtró el propio Viribay, varios equipos ya han recibido cajas de geles, y aunque ninguna formación ha confirmado públicamente su uso, fuentes del entorno de UAE Team Emirates han definido el lactato como ‘un combustible indispensable’. El traileur Jan Torrella, de Salomon, ya lo ha utilizado para proclamarse campeón de Europa de montaña-descenso en Eslovenia a mediados de junio. La incógnita ahora es si el futuro ganador del Tour también habrá apostado por estos geles.
Análisis E-E-A-T: ¿revolución o moda pasajera?
La historia de la nutrición deportiva está llena de innovaciones que han pasado de la promesa al olvido. El caso de las cetonas hace unos años es un buen ejemplo: una molécula con respaldo fisiológico que nunca llegó a cuajar en el pelotón por sus efectos secundarios digestivos. Con el lactato, la base científica es más sólida porque el propio organismo lo produce y lo aprovecha de manera natural. El 3% de mejora no es un número mágico: depende del contexto del deportista. Para un profesional del ciclismo, tres puntos porcentuales pueden ser la diferencia entre ganar un Tour o quedar segundo; para un corredor popular, la ganancia será probablemente mayor en términos relativos, pero lo esencial es que no sustituye a una estrategia de carbohidratos bien planificada. De hecho, los propios desarrolladores recomiendan integrar el lactato dentro de un esquema de alta ingesta de glucosa y fructosa (hasta 120 gramos por hora).
El secretismo que rodea su uso en el Tour 2026 es un recordatorio de que en la élite los pequeños detalles se protegen con celo. Hasta que no se publiquen estudios independientes con muestras amplias, conviene mantener un sano escepticismo. La promesa de un 3% de rendimiento extra es muy tentadora, pero la ciencia avanza despacio y con controles rigurosos. Por ahora, los geles de lactato son una herramienta más en la caja de los fisiólogos, no un sustituto de las bases del entrenamiento y la alimentación.
⚡ Rutina de Optimización Diaria
- Ajusta tu hidratación y carbohidratos: Si eres ciclista o corredor de fondo, asegúrate de que tu ingesta de glucosa y fructosa esté en el rango de 60-90 gramos por hora. La adición de lactato puede dar el salto a los 100-120 gramos.
- Prueba controlada en entrenamientos: Antes de competir, experimenta con geles de lactato en sesiones largas para comprobar tu tolerancia digestiva y si notas diferencia en tu rendimiento.
- Sigue la evidencia: Mantente al tanto de las próximas investigaciones independientes y no te dejes llevar solo por los titulares. La ciencia del deporte avanza rápido, pero la prudencia sigue siendo la mejor aliada.
Recuerda que la información aquí presentada es de carácter divulgativo y no sustituye el asesoramiento personalizado de un nutricionista deportivo.




