Eroski ha cerrado una alianza estratégica con el centro tecnológico Ikerlan para innovar en distribución, un movimiento que busca mejorar la eficiencia y, con ello, contener los precios que paga el consumidor en el súper.
Eroski e Ikerlan: cuatro años de colaboración para la eficiencia operativa
El acuerdo, firmado por un periodo inicial de cuatro años, pone el foco en tecnologías con alto potencial para redefinir el sector: inteligencia artificial, analítica avanzada de datos, ciberseguridad e hiperautomatización. Ambas entidades, integradas en la Corporación Mondragón, constituirán equipos mixtos y espacios de colaboración para compartir conocimiento y acelerar el desarrollo de soluciones que mejoren los procesos internos de la cadena de distribución.
El objetivo declarado es doble: por un lado, incrementar la eficiencia y la seguridad de las operaciones; por otro, mejorar la experiencia de compra de los clientes. La transferencia de conocimiento se hará mediante equipos mixtos que compartirán conocimiento entre los profesionales de Eroski y los investigadores de Ikerlan, lo que según la cooperativa facilitará que la innovación llegue al lineal sin fricciones.
Más allá de la eficiencia inmediata, el acuerdo contempla la formación y atracción de talento tecnológico, así como la generación de nuevas oportunidades empresariales dentro del ecosistema de Mondragón. En concreto, ambas entidades participan en el grupo tractor del proyecto AurreraGo, que reúne a universidades y cooperativas para acelerar la adopción de la inteligencia artificial en el tejido industrial y de servicios.
Del papeleo a la reposición: las soluciones que ya están en marcha
La colaboración entre Eroski e Ikerlan no parte de cero. Ya han desarrollado e implantado soluciones que combinan automatización robótica de procesos (RPA) e inteligencia artificial para gestionar grandes volúmenes de documentación administrativa. Este sistema analiza y extrae información de documentos, integrándola en los sistemas corporativos con una precisión que reduce los errores humanos y los tiempos de tramitación.
Otro de los proyectos conjuntos es Galaxia, financiado por el programa Hazitek y liderado por Lantek, donde se diseñan arquitecturas de inteligencia artificial basadas en sistemas multiagente. Aquí Eroski actúa como empresa tractora y validadora de las soluciones en el entorno retail, mientras Ikerlan lidera la parte tecnológica. La idea es que agentes autónomos puedan operar sobre procesos empresariales complejos, tomando decisiones en tiempo real.
La capacidad de automatizar tareas administrativas y tomar decisiones en tiempo real reduce costes operativos que, en última instancia, pueden reflejarse en el precio de los productos.
Una de las apuestas más visibles para el consumidor es la experiencia piloto de visión artificial orientada a la optimización de lineales. Cámaras y algoritmos detectan en tiempo real la falta de producto en las estanterías, lo que permite acelerar la reposición y evitar roturas de stock. Además, al contar con datos precisos sobre la rotación de cada referencia, el sistema ayuda a ajustar los pedidos y a evitar excesos de inventario que acaban en merma. Un ahorro que, repetido en cientos de tiendas, tiene impacto en la cuenta de resultados y, potencialmente, en los precios. Y todo ello, subrayan desde Eroski, con el máximo respeto a la privacidad de los clientes, ya que el sistema no identifica a personas.

Eficiencia que puede llegar al bolsillo, pero sin milagros
El razonamiento es sencillo: si la tecnología permite operar con menores costes, y si la competencia en el sector de la distribución es feroz, parte de ese ahorro debería trasladarse al consumidor. Sin embargo, el camino no es automático. La cadena de supermercados tiene que hacer frente a otros costes como la energía, los salarios o la materia prima, que no dependen directamente de la digitalización. La logística de última milla, por ejemplo, es uno de los procesos que más encarece el precio de los alimentos frescos, y la hiperautomatización podría optimizarla significativamente.
Pese a ello, la apuesta de Eroski por la innovación ofrece algunas pistas. En los últimos años, la cooperativa ha mantenido una estrategia de precios competitivos apoyada en su modelo de negocio: al no tener accionistas externos que exijan dividendo, puede reinvertir los beneficios en mejorar la oferta para el socio-cliente. Como señalaba el director de Innovación de Eroski, Enrique Monzonis, “la innovación nos permite tomar mejores decisiones, operar de forma más eficiente y ofrecer experiencias más relevantes”. La apuesta tecnológica, por tanto, no solo busca recortar gastos; aspira a fidelizar al cliente en un mercado donde la lealtad se mide cada día en el pasillo de la compra.
Además, la digitalización de los lineales reduce el desperdicio alimentario. Al reponer solo lo que falta y predecir la demanda con mayor precisión, se evitan mermas que encarecen el precio final. Un lineal siempre lleno y con producto fresco es también un argumento de venta que puede fidelizar al comprador sin necesidad de recurrir a agresivas guerras de precios.
🛒 El Veredicto de Compra
- Sigue las promociones: Si la eficiencia se traduce en ahorro, las ofertas de Eroski podrían ser más atractivas. Compara con otros supermercados antes de decidir.
- Valora la frescura y la disponibilidad: Una reposición más rápida gracias a la visión artificial significa menos roturas de stock y productos más frescos en el lineal.
- La tecnología no garantiza bajadas de precio: Mantén el hábito de mirar el precio por kilo o litro y no te dejes llevar solo por la marca; la competencia sigue siendo el mejor árbitro de los precios.




