Tomás Olivo invertirá 1.500 millones en la compra de la sede histórica de Telefónica y centros comerciales

La operación, que incluye el emblemático inmueble de Gran Vía, contempla un pago fijo de 200 millones más un variable si se consigue modificar el uso dotacional. El cierre está previsto para mediados de agosto.

General de Galerías Comerciales (GGC), la inmobiliaria controlada por Tomás Olivo, invertirá 1.500 millones de euros en la compra de la histórica sede de Telefónica en la Gran Vía madrileña y en la expansión de su red de centros comerciales, según confirmó el empresario en la junta de accionistas celebrada el pasado 29 de junio. La operación supone la mayor inversión inmobiliaria corporativa del año en España.

Un desembolso de 1.500 millones con la sede de Telefónica como buque insignia

El plan inversor, adelantado por Cinco Días, se articula en dos vectores: por un lado, la adquisición del emblemático edificio de la teleco en el número 28 de Gran Vía y, por otro, el desarrollo de una cartera de nuevos proyectos comerciales que sumarán más de 663.000 metros cuadrados de superficie bruta alquilable. Olivo, sexta fortuna de España con un patrimonio de 4.600 millones de euros según Forbes, financia el movimiento con recursos propios, sin recurrir a deuda externa.

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La compra de la sede de Telefónica está prevista para mediados de agosto, una vez que se escriture la operación. GGC desembolsará un fijo de alrededor de 200 millones, cantidad que podría aumentarse con un pago variable si la compañía consigue de las Administraciones un cambio de uso para este inmueble protegido.

El puzzle de usos del edificio de Gran Vía y el pago variable

El icónico rascacielos, construido entre 1926 y 1929, está catalogado con la máxima protección arquitectónica municipal y su calificación urbanística actual es de equipamiento dotacional privado. La teleco, que en 2006 trasladó su sede corporativa a Distrito Telefónica, encargó a Rothschild la venta del activo dentro de su estrategia de desinversión en negocios no estratégicos. Inicialmente, la compañía presidida por Marc Murtra pedía 300 millones, pero la dificultad para modificar el uso —residencial o terciario— rebajó las expectativas.

Los técnicos municipales han comunicado a los potenciales compradores la complejidad de alterar el uso dotacional. Por ello, la estructura del pago diseñada por Telefónica vincula una parte sustancial de la contraprestación a la obtención futura de licencias. Mientras, el edificio seguirá albergando la Fundación Telefónica y un espacio expositivo.

inversión inmobiliaria 1500 millones

Expansión comercial: 663.000 metros de nueva superficie

La segunda pata de la inversión es el pipeline de centros comerciales. En un plazo de 18 meses está prevista la inauguración de la ampliación de La Cañada (Marbella), el parque de medianas La Cañada Trinidad, la segunda fase de La Rambla Shopping (Cartagena) y la ampliación de El Mirador Shopping (Las Palmas), que suman 140.000 metros cuadrados. En tres años se abrirán Valdebebas Shopping, La Cañada Banús, Tarraco Shopping e Infinity Shopping, con 260.000 metros, y en cuatro años los proyectos de Málaga y Alcorcón, con otros 230.000. Todo con una inversión global de 1.500 millones.

“En resumen, más de 663.000 metros de superficie bruta alquilable que se sumarán a la ya existente”, recogía el documento de la junta. La magnitud de la apuesta contrasta con un contexto de tipos de interés aún elevados, aunque Olivo confía en la fortaleza del consumo y en la escasez de suelo prime para centros comerciales.

La operación sobre el edificio de Telefónica es la más simbólica, pero la verdadera escala del plan se juega en los centros comerciales.

Análisis: una apuesta de calado en un mercado inmobiliario al alza

La inversión de GGC se produce en un momento de fuerte actividad en el segmento terciario español. Operaciones como la compra de la cartera de oficinas de Colonial por parte de fondos internacionales o el interés de grandes family offices por activos singulares han elevado los volúmenes transaccionados. Sin embargo, la de Tomás Olivo destaca por ejecutarse íntegramente con fondos propios y por combinar un activo con protección patrimonial —la sede de Telefónica— con centros comerciales que dependen del consumo interno.

El riesgo principal está en la obtención del cambio de uso para Gran Vía. Si la Administración lo deniega, el variable no se cobrará y GGC habrá pagado 200 millones por un edificio con uso limitado. Pero la solvencia del empresario murciano y la diversificación hacia retail, donde tiene probada experiencia, reducen la incertidumbre. En un sector donde las valoraciones de centros comerciales se han recuperado con fuerza, los 1.500 millones comprometidos parecen encajar en la capacidad financiera de GGC, que cotiza en BME Growth con una capitalización de 4.185 millones de euros.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: El cierre de la compra de la sede de Telefónica, previsto para mediados de de agosto, y cualquier avance en el cambio de uso del inmueble.
  • Reacción del valor: GGC apenas mueve su cotización en BME Growth, pero la materialización del plan podría atraer mayor visibilidad al valor.
  • Precedente sectorial: La operación se suma a la rotación de activos no estratégicos que protagonizan grandes cotizadas; el éxito de Olivo con La Cañada avala su capacidad de ejecución.

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