JB Capital valora Iberdrola por encima de 150.000 millones de capitalización

La firma eleva el precio objetivo hasta los 23,8 euros por acción y reitera su recomendación de 'comprar'. La inversión en redes reguladas y la demanda ligada a centros de datos impulsan la tesis alcista.

JB Capital sitúa a Iberdrola en una liga bursátil reservada a muy pocas cotizadas europeas. La firma de análisis eleva el precio objetivo de la utility española hasta los 23,8 euros por acción, una cifra que dispara la valoración potencial del grupo por encima de los 150.000 millones de euros de capitalización. No es un techo cualquiera: se trata de una de las estimaciones más altas jamás asignadas a la compañía presidida por Ignacio Galán.

En su último informe sobre el sector europeo de utilities, JB Capital reitera que Iberdrola es su principal apuesta, junto a EDPR, y mantiene la recomendación de ‘comprar’. La tesis va mucho más allá de un simple ajuste de múltiplos. La firma considera que Iberdrola sigue siendo la utility mejor posicionada para aprovechar las grandes tendencias que marcarán la próxima década: electrificación de la economía, crecimiento de la demanda eléctrica impulsada por la digitalización y, de manera muy particular, la expansión de las redes reguladas.

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El análisis subraya la calidad de los activos de Iberdrola, una elevada visibilidad de resultados y una estrategia de inversión que le permitirá seguir creciendo por encima de sus comparables. De hecho, la entidad defiende que la prima con la que cotiza Iberdrola respecto a otras utilities europeas está plenamente justificada por la evolución de los resultados, la calidad de los activos y la capacidad del equipo gestor para superar de forma recurrente los objetivos comprometidos con el mercado.

El refugio de las redes: el verdadero motor de la revalorización de Iberdrola

Iberdrola prevé destinar 37.000 millones de euros a redes hasta 2028, lo que representa el 65% de todas sus inversiones. Una cartera que, a juicio de JB Capital, impulsará la creación de valor y reforzará la evolución de los beneficios durante los próximos años. Con especial incidencia en el Reino Unido y Estados Unidos, dos mercados en franco crecimiento donde la compañía tiene una presencia cada vez más relevante, y que absorberán buena parte de ese capital.

La apuesta por las redes reguladas no es casual. Ofrecen ingresos estables, visibilidad a largo plazo y se alinean con el enorme ciclo inversor que afronta el sistema eléctrico a ambos lados del Atlántico. En el plan estratégico de Iberdrola se detalla cómo estos activos se convertirán en el principal impulsor del crecimiento del grupo, con un retorno regulado atractivo y una creciente base de clientes que demanda más electricidad.

En lo que va de año, Iberdrola se revaloriza en el Ibex 35 casi un 18%, con subidas que superan el 104% acumulado en los últimos tres ejercicios. La acción tocó máximos en los 22,08 euros el pasado 30 de junio, antes de este nuevo espaldarazo de los analistas. Un rally que refleja la confianza del mercado en un plan de negocio que combina crecimiento y previsibilidad.

La combinación de redes reguladas y demanda eléctrica ligada a la inteligencia artificial convierte a Iberdrola en una máquina de crecimiento predecible en un entorno de tipos altos.

El filón de los centros de datos y la IA: electricidad para la revolución digital

JB Capital también subraya que Iberdrola se encuentra en una posición privilegiada para beneficiarse del aumento de la demanda eléctrica ligado a la inteligencia artificial y al desarrollo de centros de datos. La compañía cuenta con una presencia relevante en dos de los mercados con mayores oportunidades de inversión en redes: Estados Unidos y Reino Unido.

El despliegue masivo de servidores, la expansión del cloud computing y, sobre todo, el entrenamiento de modelos de IA están disparando el consumo energético de las grandes tecnológicas. Según estimaciones del sector, los centros de datos podrían representar cerca del 10% de la demanda eléctrica mundial en 2030. Iberdrola, con su red de distribución en esos dos países, está llamada a ser uno de los principales suministradores de esa nueva ola de electrificación digital.

Iberdrola capitalización

Análisis: La prima de Iberdrola, ¿justificada o el mercado aún no ha descontado la revolución eléctrica?

Que una utility roce los 150.000 millones de capitalización bursátil no es algo habitual en Europa. De hecho, si Iberdrola alcanzase ese nivel se convertiría, con holgura, en la eléctrica más valiosa del continente, superando a gigantes como Enel o la propia EDF. El informe de JB Capital deja claro que esa prima tiene fundamentos: un equipo gestor que bate previsiones, unos activos de calidad contrastada y una cartera de crecimiento blindada por la regulación.

Sin embargo, conviene no pasar por alto los riesgos. El alza de los tipos de interés, aunque ha moderado su ritmo, sigue presionando la valoración de los activos regulados, y cualquier cambio normativo en los mercados ingleses o estadounidenses podría erosionar los retornos esperados. No obstante, la electrificación de la economía es una tendencia secular que ningún banco central va a frenar. La energía es una commodity que las tecnológicas necesitan cada vez más, y la generación renovable, combinada con una red robusta, es la única vía limpia y escalable para satisfacer esa demanda.

En este tablero, Iberdrola juega con cartas marcadas. Sus inversiones en redes se pagan con ingresos regulados poco dependientes de la coyuntura económica, y su posición en dos mercados ávidos de infraestructura eléctrica la convierte en uno de los valores más seguros dentro del sector. En un entorno en el que los tipos de interés siguen altos las redes reguladas ofrecen una rentabilidad estable y predecible. Quizás lo único que sorprende es que el mercado aún no haya otorgado una prima mayor a compañías que, como Iberdrola, son el brazo armado de la transición energética.

La pregunta, por tanto, no es tanto si Iberdrola alcanzará los 150.000 millones de capitalización —ya tiene argumentos sobrados— sino si la revolución digital asociada a la IA le hará superar esa cota mucho antes de lo que los analistas más optimistas hoy proyectan.


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