Las ventas comparables de Primark cayeron un 2,2% en el tercer trimestre fiscal, cerrado el 20 de junio, y su matriz Associated British Foods (AB Foods) ha confirmado que estudia la escisión de la cadena textil para finales de 2027. El golpe, más intenso en la Europa continental que en Reino Unido, llega en un momento de máxima presión competitiva por parte de la moda rápida online —con Shein como principal rival— y de incertidumbre geopolítica que está encareciendo los costes energéticos de todo el grupo.
La caída de ventas en Europa y la embestida de Shein
El dato confirma una tendencia que ya había aparecido en trimestres anteriores. Primark, que basa su propuesta en precios bajos y una alta rotación en tienda, está notando cómo el cliente más exprimido por la inflación reduce su gasto discrecional. En Reino Unido, el mercado más maduro de la cadena, las ventas se mantuvieron planas; en la Europa continental, donde la competencia de nuevos operadores online es aún más feroz, el retroceso fue más acusado.
La compañía achaca parte del freno a un entorno de consumo difícil durante abril y mayo, meses en los que los compradores reaccionaron con cautela ante las noticias económicas. Pero el verdadero quebradero de cabeza tiene nombre propio: Shein. La plataforma china de moda ultrarrápida está captando a los segmentos más jóvenes con precios aún más agresivos y una agilidad de catálogo que una cadena de tiendas físicas difícilmente puede igualar.
El comprador de moda económica ya no se mide solo por el precio de la prenda, sino por el coste total de adquirirla, y ahí el comercio online con envíos gratuitos está reescribiendo las reglas.
La presión se ha traducido en un descenso del 2,2% en las ventas comparables del tercer trimestre, según los resultados presentados por AB Foods. Las acciones del grupo llegaron a caer un 3,3% en la Bolsa de Londres tras el anuncio y acumulan un retroceso del 6,6% en lo que va de año.
La escisión de Primark: ¿un nuevo rumbo para el gigante ‘low cost’?
El movimiento estratégico que más preguntas genera es la decisión de AB Foods de separar Primark del resto del conglomerado —propietario también de marcas como Twinings y Jordans— tras más de tres décadas bajo un mismo paraguas. La escisión, prevista para completarse a finales de 2027, supondría el mayor cambio en la historia del grupo fundado en 1935 por Garfield Weston.
La familia Weston, accionista mayoritario, había rechazado esta idea en el pasado. Ahora, el contexto ha cambiado: separar los negocios de alimentación y moda podría dar más visibilidad al valor de cada división y facilitar que Primark tome decisiones financieras y estratégicas sin las restricciones de un holding con intereses tan dispares. Pero para el consumidor, la gran duda es qué implicará la independencia en los precios de la ropa en tienda.

Una cadena que vive de vender grandes volúmenes con márgenes muy ajustados necesitará demostrar a los inversores que es rentable por sí sola. Eso, en la práctica, puede traducirse en una revisión al alza de los precios en determinadas líneas o en un mayor empuje del canal online para aumentar la facturación sin abrir más tiendas. De momento, AB Foods ha tratado de calmar a los inversores manteniendo sin cambios sus previsiones anuales, salvo en la división azucarera.
📊 La situación en cifras
| Indicador | Dato 3T | Contexto |
|---|---|---|
| Ventas comparables Primark | -2,2% | Caída más acusada en Europa continental |
| Estabilidad Reino Unido | Planas | Mercado maduro, más fidelización |
| Pérdida operativa azúcar | 25-60 millones £ | Guerra en Oriente Próximo eleva el gas |
| Escisión prevista | Finales de 2027 | Mayor autonomía para la cadena |
Además, la división azucarera de AB Foods arrastra pérdidas operativas de entre 25 y 60 millones de libras (unos 33 y 80 millones de euros) debido al encarecimiento del gas provocado por el conflicto en Oriente Próximo. Esta pérdida, sumada al mal momento de Primark, añade presión al calendario de la escisión.
Mientras tanto, la competencia aprieta. Next, otro gigante británico del retail, revisó al alza sus previsiones en mayo gracias a una demanda sólida a principios de año, pese a los sobrecostes logísticos derivados del mismo conflicto. La diferencia es que Next opera un modelo más híbrido entre tienda y online, lo que le ha permitido absorber mejor los vaivenes del gasto.
Análisis: lo que la separación significa para el comprador habitual
Separar Primark de AB Foods no es un mero retoque financiero; es una señal de que la familia Weston quiere que cada negocio pague sus propias facturas y se busque sus propios inversores. El precedente de otras escisiones en el sector retail —como la de Ahold Delhaize o la reorganización de Inditex con Zara— muestra que, a corto plazo, la operación suele venir acompañada de una disciplina presupuestaria más férrea.
Para quien compra en Primark, eso se traduce en dos escenarios posibles. El primero: una subida gradual de precios en productos seleccionados, probablemente en las colecciones cápsula y en la moda infantil, donde el margen de mejora es más amplio. El segundo: una aceleración definitiva del canal online, que hoy Primark explota de forma limitada, para captar ventas sin los costes fijos de la red de tiendas. Ambos movimientos pueden convivir si la dirección logra comunicarlos con acierto.
La clave estará en cómo reaccione el consumidor a unos precios que dejen de ser tan ultrabajos sin que la calidad percibida mejore. Si la cadena no logra diferenciarse de Shein en algo más que en precio, la escisión podría quedarse en un espejismo contable.
🛒 El Veredicto de Compra
- Vigila los precios por prenda: si la escisión se materializa, es probable que algunos productos suban entre un 5% y un 10% para mejorar el margen. Compara con el canal online de otras marcas antes de asumir que Primark sigue siendo la opción más barata.
- Ojo a la expansión del canal online: si la cadena lanza ventas por internet en más países, posibles gastos de envío y plazos de entrega pueden encarecer la compra. Revísalos antes de pagar.
- No descartes los rivales de moda rápida: operadores como Shein o incluso los outlets de marcas convencionales están ajustando sus precios a la baja. Una comparativa rápida en el móvil puede ahorrarte varios euros por prenda.





