El precio de la gasolina sube tras fin del IVA al 10% pero cierra el mes más barato

El IVA de los carburantes regresa al 21% este 1 de julio y el Ejecutivo compensa con una rebaja de 15 céntimos en el impuesto de hidrocarburos. Llenar un depósito de 50 litros de gasolina costará 9,1 euros más que hace un mes.

El litro de gasolina se pagó a 1,444 euros en la última jornada de junio, según los registros del Ministerio de Transición Ecológica, lo que rompe una racha de 39 sesiones consecutivas a la baja. El repunte, de apenas tres milésimas, llega justo antes de que el IVA de los carburantes vuelva al 21% este miércoles y de que el Gobierno active un nuevo descuento en el impuesto de hidrocarburos.

Los datos del Geoportal de Gasolineras confirman que el diésel también se encareció ligeramente, hasta 1,506 euros por litro, tras 35 días de descensos. Aun así, el coste medio de ambos carburantes en junio ha sido el más bajo desde febrero, cuando todavía no había comenzado la guerra en Irán y no se aplicaban medidas fiscales de emergencia.

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De media, la gasolina cerró junio a 1,485 euros, un 4,4% más barata que en mayo y un 9% por debajo de los máximos de marzo. El diésel, por su parte, se pagó a 1,568 euros de media, un 7,5% menos que en mayo y un 10% inferior a los picos de la primavera. La tendencia bajista de las últimas semanas ha permitido que los conductores respiren tras unos meses de precios disparados.

La gasolina ha sido en junio más barata que en cualquier otro mes de la guerra, pero el alivio fiscal se esfuma a partir de hoy.

El adiós al IVA reducido y la nueva rebaja fiscal

Desde hoy, 1 de julio, el IVA de los carburantes regresa al tipo general del 21% después de más de tres meses al 10%. El Ejecutivo ha optado por concentrar el apoyo en el impuesto especial de hidrocarburos, que se reduce 15 céntimos por litro en julio, 10 en agosto y 5 en septiembre, antes de volver a la normalidad en octubre.

La Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE) calcula que la gasolina se encarecerá unos 10,1 céntimos por litro con la desaparición de la bonificación del IVA, mientras que el diésel solo subirá 2,8 céntimos. Por el contrario, los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) estiman que llenar un depósito de 50 litros de gasolina o gasóleo costará 9,1 euros más en julio que en junio, 6,05 euros más en agosto y 3,02 euros más en septiembre.

IVA carburantes

Llenar el depósito cuesta 9 euros más que en junio, un golpe para los bolsillos en plena Operación Salida.

Operación Salida y el pulso de los mercados

La primera Operación Salida del verano arranca este viernes a las 15:00 y la Dirección General de Tráfico (DGT) prevé 4,8 millones de desplazamientos por carretera. Los conductores se enfrentarán a un combustible más caro que en junio, aunque todavía por debajo de los niveles de marzo. El decreto incluye una cláusula de salvaguarda: si la inflación de los carburantes supera el 15%, la bonificación del impuesto de hidrocarburos se reactivará con 20 céntimos por litro.

La mayoría de los consumidores se enfrenta a un encarecimiento del depósito de casi 10 euros justo cuando más se viaja. Mientras, los mercados internacionales del petróleo mantienen una volatilidad moderada; el Brent ronda los 75 dólares por barril, muy lejos de los picos de la guerra.

Lo que está en juego: política fiscal y dependencia energética

La retirada progresiva de las ayudas a los carburantes revela la tensión entre el alivio a los hogares y la sostenibilidad de las cuentas públicas. El Gobierno apuesta por un esquema escalonado que aligera el golpe inicial, pero que en octubre dejará la fiscalidad de los combustibles sin ningún apoyo extraordinario, salvo que la inflación repunte. La decisión no es trivial: el impuesto especial de hidrocarburos aportó 11.200 millones de euros a la recaudación en 2025 y cada céntimo de descuento representa una merma significativa.

La dependencia del petróleo importado sigue siendo un lastre estructural. La guerra en Irán ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de la eurozona, pero también ha acelerado el debate sobre la electrificación del transporte. A corto plazo, sin embargo, la factura de la gasolina seguirá dictada por los vaivenes del mercado global y por los cálculos de Hacienda.

Si la inflación de los carburantes no se desboca, el verano transcurrirá con un coste por kilómetro más alto que en junio, pero más bajo que en la primavera. El verdadero test llegará en septiembre, cuando los descuentos se reduzcan aún más y los precios internacionales vuelvan a marcar el paso.


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