El precio de la misma cesta de la compra en Mercadona y Lidl se diferencia en varios euros, según un vídeo viral

Un presupuesto de 15 euros para cubrir desayuno, comida y cena durante dos días fue el límite de la prueba. Los productos básicos seleccionados costaron 14,61 euros en Mercadona y 12,82 euros en Lidl.

Hacer la misma compra en dos supermercados y llevarse una diferencia de 1,79 euros en el ticket final ya no es anécdota: es la rutina de un consumidor que compara hasta el céntimo. Un vídeo del creador Elias Sweet ha enfrentado a Mercadona y Lidl con un presupuesto de 15 euros para cubrir desayuno, comida y cena durante dos días. El resultado, lejos de ser un empate técnico, deja una conclusión que ya circula por redes: la cesta de la compra básica en Lidl se llevó la victoria por un margen que, traducido a dinero real, equivale a más de un 10% del presupuesto total.

La cesta idéntica que cuesta menos: los precios, producto a producto

La premisa del vídeo era tan sencilla como transparente. Elias Sweet se impuso un límite de 15 euros para llenar un carrito con productos de primera necesidad durante dos jornadas completas: desayuno, comida y cena. La lista incluía pan de molde, mortadela, lentejas, patatas, zanahorias, cebolla, tomate frito, hamburguesas, nachos, queso y hummus, entre otros básicos que cualquier hogar identifica como recurrentes en su despensa semanal.

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En Mercadona, la cesta alcanzó los 14,61 euros, lo que dejaba algo de margen sobre los 15 euros presupuestados. Pero, al pasar por caja en Lidl, la misma selección de productos similares costó 12,82 euros. La diferencia bruta de 1,79 euros puede sonar a calderilla, pero sobre un ticket de menos de 15 euros supone un ahorro cercano al 12%. Traducido a una economía doméstica que repite esta compra cada pocos días, el impacto anual no es menor.

El propio youtuber no se anduvo con rodeos durante la grabación: “Están reventando todos los precios, bastante más barato que en Mercadona. Esto va a ser una paliza aplastante”. La frase, más allá de su tono directo, refleja lo que muchos consumidores están interiorizando desde que la inflación alimentaria empezó a tensar los presupuestos familiares: la guerra de precios se libra en productos muy concretos y con diferencias que, sumadas, inclinan la balanza.

Por qué Lidl ganó esta batalla: la estrategia de surtido y marca propia

La ventaja de Lidl en esta comparativa no es un golpe de suerte ni una promoción puntual. Responde a un modelo de negocio que pivota sobre tres pilares: un surtido muy acotado de referencias, un peso abrumador de la marca de distribuidor y una rotación de producto que permite negociar precios de compra más ajustados. Mientras un supermercado tradicional puede manejar 15.000 referencias, Lidl se mueve en torno a las 2.000, lo que reduce costes de almacenaje y logística y traslada ese ahorro al lineal.

En la cesta de Elias Sweet, la mayoría de los productos —lentejas, tomate frito, patatas, zanahorias— son categorías donde la marca propia de Lidl compite con precios muy ajustados. En Mercadona, aunque su apuesta por la marca propia también es intensa (Hacendado lidera la cesta de muchos hogares), el surtido incluye más opciones y, en ocasiones, un posicionamiento de calidad ligeramente superior que se refleja en el precio final.

comparativa supermercados

📊 La comparativa de un vistazo

SupermercadoPrecio total de la cestaDiferencia sobre el presupuesto de 15€
Mercadona14,61 eurosSobran 0,39 euros
Lidl12,82 eurosSobran 2,18 euros (ahorro de 1,79€ frente a Mercadona)

El presupuesto no era un sueldo ni un cheque gourmet: eran 15 euros para sobrevivir dos días. Y en ese margen, 1,79 euros de diferencia no es calderilla, es un 12% de la compra total.

El vídeo ha acumulado cerca de 40.000 reproducciones y más de mil ‘me gusta’, con una sección de comentarios que refleja la división clásica del consumidor español: quienes valoran el precio por encima de todo y quienes defienden la calidad de la cadena de Juan Roig. “En Lidl tienen la app y suele haber ofertas interesantes” o “Mercadona es carillo, pero la calidad de sus productos gana” son dos caras de una misma moneda que, en realidad, remite a la misma pregunta: ¿qué pesa más en tu decisión de compra?

¿Es Mercadona más caro o Lidl es más barato? La letra pequeña de la comparativa

La respuesta, como suele ocurrir en el análisis de consumo, no es binaria. Lidl resultó más barato en esta cesta concreta, con estos productos concretos y en el día de la grabación. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) lleva años publicando estudios de supermercados que muestran cómo las diferencias de precio pueden superar los 950 euros anuales según dónde se llene el carro, pero también advierte de que la cesta más barata no es siempre la misma cadena: depende de la selección de productos y de las ofertas puntuales.

De hecho, las promociones semanales —como la “semana XXL” de Lidl o los descuentos en la app que algunos usuarios mencionaban en los comentarios— pueden ampliar o reducir la brecha según el momento. En esta ocasión, no se mencionó ninguna oferta activa durante la compra, lo que sugiere que la diferencia de 1,79 euros responde al precio de tarifa, no a un descuento puntual. Eso refuerza la idea de que, en categorías básicas, la distancia estructural entre ambas cadenas es real y medible.

Ahora bien, reducir el análisis a “Lidl es más barato que Mercadona” sería simplificar en exceso. La cadena valenciana mantiene una cuota de mercado que no se explica solo por el precio: la experiencia de compra, la amplitud de gama en frescos y la percepción de calidad de Hacendado juegan a su favor. En productos como el hummus, el queso o las hamburguesas, donde la receta y el proveedor pueden variar, el consumidor no siempre prioriza el precio más bajo; a veces, busca el sabor que ya conoce o la textura que le gusta. La comparativa de Elias Sweet mide euros, no calidad subjetiva, y eso es importante recordarlo antes de sentenciar un ganador absoluto.

🛒 El Veredicto de Compra

  • Compara el precio por kilo, no por envase: La cesta más barata no depende solo del total, sino de la unidad de medida. Un paquete de lentejas más caro de Lidl puede ser más económico por kilo si viene en formato grande.
  • La marca propia manda en el ahorro: En ambas cadenas, los productos de marca blanca son los que marcan la diferencia. Si no tienes fidelidad a una marca de fabricante, el ahorro está prácticamente garantizado al pasarte al distribuidor.
  • No te cases con un supermercado: La cesta más barata puede bailar de una semana a otra según ofertas y promociones. Revisa las apps y los folletos antes de salir de casa: un minuto de consulta puede traducirse en varios euros de ahorro en el ticket final.

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