El cambio climático causó una quinta parte del retroceso del glaciar Pine Island, revela estudio

El estudio, publicado en The Cryosphere, supone la primera atribución cuantitativa del retroceso de un glaciar antártico a la acción humana. La pérdida de hielo acelera la subida del nivel del mar.

El glaciar Pine Island, una de las lenguas de hielo más vigiladas del planeta, ha retrocedido 4 kilómetros debido exclusivamente al calentamiento global causado por el ser humano. Esa es la conclusión del primer estudio de atribución climática realizado sobre un glaciar antártico, publicado en The Cryosphere. La investigación detalla que el cambio climático explica una quinta parte de todo el retroceso observado desde la década de 1940; el resto, según los modelos, habría ocurrido incluso sin emisiones de gases de efecto invernadero.

Un gigante de hielo que marca el ritmo del océano

El Pine Island y su vecino el Thwaites forman el flanco más vulnerable de la capa de hielo de la Antártida Occidental. Juntos son responsables de casi la mitad del aumento del nivel del mar que procede del continente helado. El Pine Island, en concreto, ha protagonizado una quinta parte de la pérdida neta de hielo de esa región desde que hay satélites, un drenaje que se acelera década a década.

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La historia de su retroceso no comienza con los humanos. Los sedimentos marinos revelan que, durante siglos, el glaciar estuvo anclado en una cresta rocosa situada a unos 30 kilómetros de su posición actual. Ese equilibrio se rompió en la década de 1940, coincidiendo con un fuerte evento de El Niño que llevó una masa de agua cálida hasta la base del hielo. A partir de ahí, la lengua comenzó a retroceder sin prisa pero sin pausa, en un proceso que los científicos ahora han logrado cuantificar.

La firma humana enterrada en los sedimentos

glaciar Pine Island

El equipo internacional, encabezado por los científicos que firman el artículo en The Cryosphere, combinó modelos climáticos físicos con aprendizaje automático para reconstruir la evolución del glaciar desde la era preindustrial. Primero ejecutaron cientos de simulaciones variando parámetros clave, desde la dinámica del hielo hasta la interacción con el océano. Después, utilizando los registros de sedimentos y las observaciones satelitales modernas, seleccionaron las combinaciones que mejor encajaban con la realidad.

Con ese abanico de escenarios plausibles, construyeron un mundo «reconstruido» y otro «contrafactual» en el que la actividad humana nunca hubiese emitido gases de efecto invernadero. La diferencia entre ambos mundos permitió aislar la contribución del ser humano. El resultado: aproximadamente 4 kilómetros de retroceso son atribuibles al cambio climático; el resto ya estaba en marcha antes de que nuestras emisiones calentaran el planeta.

El cambio climático explica 4 kilómetros de retroceso, pero no todos: el glaciar ya se movía antes de que los humanos calentaran el planeta.

El termómetro que la ciencia necesitaba

El hallazgo supone un hito en la ciencia del clima: hasta ahora, ningún estudio había cuantificado de forma rigurosa la responsabilidad humana en el retroceso de un glaciar de la capa de hielo antártica. Es, además, un mensaje para la modelización futura. Si el Pine Island ya estaba retrocediendo por causas naturales en los años 40, significa que los desencadenantes no siempre son antrópicos, pero que el calentamiento amplifica y acelera procesos que ya estaban en marcha. La técnica prestada de la atribución meteorológica —la comparación de un mundo real con uno sin emisiones— demuestra su utilidad para los procesos lentos del hielo.

La investigación, sin embargo, no está exenta de limitaciones. La principal incertidumbre procede de la configuración exacta del glaciar antes de la era satelital. Los sedimentos indican dónde se apoyaba el hielo, pero no cuánto volumen tenía. Esa carencia introduce un margen de error en las simulaciones, aunque los autores afirman que las conclusiones sobre los 4 kilómetros son robustas. Para refinarlas, ya trabajan en la puesta a punto de los modelos con registros paleoclimáticos adicionales.

Más allá del dato concreto, la primera atribución antártica abre una puerta a la vigilancia de otros glaciares costeros. Si pudiésemos aplicar esta metodología a la vasta capa de hielo, sabríamos con exactitud qué fracción del futuro aumento del nivel del mar lleva la firma del ser humano. Y ese conocimiento, como recuerda el equipo de Bradley, no es retórico: es la base sobre la que se construyen las políticas de adaptación.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: El cambio climático antropogénico es responsable de 4 kilómetros (una quinta parte) del retroceso del glaciar Pine Island desde 1940.
  • Dónde: Glaciar Pine Island, Antártida Occidental.
  • Institución responsable: Estudio internacional liderado por Bradley et al., publicado en The Cryosphere y difundido por Carbon Brief.
  • Cuándo: Investigación publicada en 2026; el retroceso se monitoriza desde los años 40 del siglo XX.
  • Impacto a futuro: Primera atribución cuantitativa de retroceso glaciar antártico que mejora las proyecciones de subida del nivel del mar.

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