Qué dice la DGT sobre los pies en el salpicadero y a quién sanciona
Colocar los pies sobre el salpicadero es una de esas estampas veraniegas que se repiten en miles de coches. Parece una simple búsqueda de comodidad, pero la Dirección General de Tráfico (DGT) lo tipifica como una infracción que puede costar 100 euros. Y lo más llamativo: la sanción no recae sobre el pasajero que adopta la postura, sino sobre el conductor. Así lo establece el artículo 18 del Reglamento General de Circulación, que obliga a quien va al volante a mantener la posición adecuada de todos los ocupantes para que no interfieran en la conducción.
La multa se considera leve y no conlleva la pérdida de puntos del carnet. Sin embargo, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil la persigue con especial atención durante el verano, apoyándose en drones y helicópteros Pegasus para detectar esta conducta desde el aire. El copiloto que viaja descalzo y con las piernas en alto no es sancionado directamente; es el conductor quien recibe la notificación.
La responsabilidad legal de la posición del acompañante es del conductor. No importa que el copiloto insista: la multa de 100 euros llegará a nombre de quien está al volante.
Los peligros ocultos de esta postura: airbag y ‘efecto submarino’
Más allá de la sanción económica, viajar con los pies sobre la guantera anula la eficacia de los sistemas de seguridad pasiva. El cinturón está diseñado para retener un cuerpo sentado de forma vertical. Si las piernas se estiran sobre el salpicadero, en un frenazo brusco se produce el efecto submarino: el pasajero se desliza por debajo de la banda pélvica del cinturón, concentrando la presión sobre el abdomen y provocando lesiones internas gravísimas en órganos vitales.
El segundo riesgo es el airbag. Este dispositivo pirotécnico se despliega a más de 250 km/h. Con los pies elevados, la bolsa de aire empuja las piernas contra el rostro y el torso del pasajero con una fuerza descomunal. Las consecuencias médicas son escalofriantes: fracturas dobles de rodilla y fémur, rotura de pómulos o mandíbula, desprendimiento de retina e incluso traumatismos craneoencefálicos severos.
Los servicios de emergencia conocen bien esta tipología de lesiones. En una colisión frontal, el cuerpo mal colocado se convierte en un proyectil contra sí mismo. La falsa sensación de confort puede desembocar en secuelas permanentes que una simple postura correcta habría evitado.
Cómo evitar la multa y viajar seguro este verano
La solución es tan sencilla como contundente: nunca subir los pies al salpicadero, ni siquiera en trayectos cortos. El copiloto debe mantener el asiento en una posición que permita el apoyo completo de la espalda en el respaldo y las plantas de los pies en el suelo del vehículo. Si el calor o el cansancio incitan a buscar posturas alternativas, conviene hacer una parada para estirar las piernas fuera del coche.
La DGT insiste en sus campañas estivales en que ningún nivel de fatiga justifica neutralizar los sistemas que salvan vidas. Y el conductor tiene la última palabra: puede y debe negarse a arrancar el motor si algún ocupante no viaja correctamente sentado, porque la multa —y la responsabilidad— serán suyas.
Análisis: ¿es proporcionada la sanción?
A primera vista, 100 euros pueden parecer una cuantía menor dentro del catálogo de multas de la DGT. Pero el verdadero impacto de esta norma no está en el bolsillo, sino en la asignación de responsabilidad al conductor. Puede resultar controvertido que alguien tenga que asumir la sanción por la conducta de otro adulto que viaja a su lado. Sin embargo, la lógica del legislador es clara: quien conduce el vehículo es el responsable último de la seguridad a bordo, y tiene la obligación de exigir que todos los ocupantes mantengan la postura correcta durante la marcha.
La medida tiene un fuerte componente preventivo. Si el conductor sabe que será multado, se implicará activamente en corregir al copiloto antes de salir a la carretera. Además, la ausencia de retirada de puntos evita la sensación de desproporción. Al fin y al cabo, el carnet del conductor no se ve comprometido por un gesto que, aunque peligroso, no implica una conducción temeraria por su parte.
Dicho esto, la vigilancia con drones y Pegasus añade una capa de control que pocos conductores esperan. Viajar distraídos pensando que «nadie nos ve» es un error: el ojo aéreo de Tráfico ya sanciona estas posturas. La conclusión práctica es cristalina: antes de meter la marcha, un simple vistazo al copiloto puede ahorrar 100 euros y, sobre todo, evitar un drama en caso de accidente.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Viajar con los pies apoyados en el salpicadero o la guantera, tipificado como infracción leve por incumplir la obligación de mantener la posición adecuada de los pasajeros.
- Sanción económica: 100 euros.
- Puntos del carnet: No aplica (no resta puntos).
- Entrada en vigor: Ya vigente (artículo 18 del Reglamento General de Circulación).




