Terremotos en Venezuela: EE.UU. suspende sanciones durante 4 meses y alerta del 20% del PIB en daños

Washington autoriza transacciones humanitarias hasta octubre mientras el Servicio Geológico estima pérdidas de hasta 100.000 millones de dólares. La ayuda internacional se moviliza ante una economía que ya había perdido el 80% de su tamaño.

El doble terremoto que sacudió Venezuela la semana pasada no solo ha dejado una estela de destrucción imposible de ignorar: ha forzado a Washington a mover ficha de una forma que pocos esperaban. La Administración estadounidense ha suspendido temporalmente parte de las sanciones económicas contra el país para permitir que fluya la ayuda humanitaria. Una decisión que, según el equipo de DW Español, llega con fecha de caducidad —el 23 de octubre de 2026— y en medio de un escenario de daños que podría rozar el 20% del PIB venezolano.

Un alivio temporal que solo mira al rescate

El Departamento del Tesoro ha autorizado, hasta finales de octubre, todas las transacciones vinculadas a la asistencia que tengan como destino las labores de rescate y reconstrucción. Juliana González, presentadora del espacio, subrayó que la medida cubre movimientos financieros desde y hacia Venezuela, incluso desde terceros países. El objetivo es agilizar donaciones de personas y organizaciones», explicó el periodista Argemino Barro desde Washington, dejando claro que el grueso del régimen sancionador —vigente desde 2005 y endurecido en 2019 contra el gobierno de Nicolás Maduro— permanece intacto.

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Maduro, a quien Estados Unidos considera ilegítimo y que enfrenta cargos por narcotráfico en una corte de Nueva York, vio cómo tras su investidura el pasado 3 de enero apenas se levantaron sanciones a algunos líderes y a la petrolera estatal PDVSA, en el contexto de la guerra de Ucrania y la necesidad de más crudo en los mercados globales. Ahora la urgencia humanitaria impone un paréntesis de cuatro meses.

150 millones de dólares, dos equipos de élite y un mapa desde el cielo

El paquete estadounidense anunciado para las zonas devastadas asciende a 150 millones de dólares, detalló Barro. De esa cifra, 100 millones irán a la oficina de Naciones Unidas encargada de las operaciones de rescate y los 50 millones restantes se canalizarán a través de un abanico de ONGs con experiencia sobre el terreno. Además, dos equipos de rescate de élite —uno de Virginia y otro de Los Ángeles— volaron el jueves por la noche hacia Venezuela.

DW Español informó que Washington también ha ofrecido tecnología satelital para mapear las zonas afectadas y medir con precisión los daños. El despliegue incluye asistencia médica, comida, agua, albergues temporales y apoyo directo en las tareas de rescate.

Dos piedras en el zapato logístico: aeropuertos rotos y USAID desmantelada

Pero la ayuda no llega sin obstáculos. Barro advirtió en su análisis de dos desafíos concretos que complican la respuesta. El primero es la destrucción de varios aeropuertos del país, lo que obliga al Pentágono a organizar operaciones militares para hacer llegar los suministros. El segundo es la ausencia de USAID, la agencia humanitaria estadounidense desmantelada el año pasado. Ahora es el Departamento de Estado el que asume esas funciones, y carece de la misma experiencia en el terreno. «Podría sufrir algún tipo de complicaciones», matizó el periodista, en un intento de no restar dramatismo a la situación.

El servicio geológico de Estados Unidos calcula pérdidas de entre 10.000 y 100.000 millones de dólares y, en el peor de los escenarios, el equivalente al 20% del PIB del país.

— DW Español

Cuando el suelo tiembla sobre una economía que ya había colapsado

Las primeras estimaciones del Servicio Geológico de Estados Unidos dibujan un panorama aterrador. La horquilla de daños económicos va desde los 10.000 hasta los 100.000 millones de dólares. En el escenario más pesimista, eso equivale a la quinta parte de todo lo que Venezuela produce en un año. Y esa cifra golpea a un país que ya había perdido cerca del 80% de su PIB desde 2013.

La infraestructura petrolera —que bombea alrededor de 1,2 millones de barriles diarios— habría resistido en gran medida, según el reporte. Pero hospitales, viviendas y servicios básicos, ya muy deteriorados antes del sismo, han sufrido nuevos embates. Mientras llegan equipos de más de una decena de países y la Unión Europea activa su mecanismo de protección civil y el sistema Copérnico, el Fondo Monetario Internacional anunció un fondo inicial de 200 millones de dólares. Sin embargo, todos los actores coinciden: la reconstrucción exigirá mucho más.

Ocho de cada diez venezolanos vivían en la pobreza antes del desastre

Para entender la dimensión de la tragedia basta con un dato del Observatorio Venezolano de Finanzas que DW Español rescató en su emisión: antes de los terremotos, 8 de cada 10 venezolanos vivían en situación de pobreza. El tejido social ya estaba desgarrado, y ahora la emergencia humanitaria añade centenares de fallecidos, miles de desaparecidos y un colapso de infraestructuras que retrotae cualquier avance.

La comunidad internacional se ha movilizado con rapidez, pero la pregunta incómoda sobrevuela cada anuncio de ayuda: ¿cómo garantizar que los recursos lleguen a quienes los necesitan sin que la crisis política contamine el reparto? Con Maduro bajo la lupa de la justicia estadounidense y un entramado de sanciones que solo se ha levantado a cuentagotas, la desconfianza mutua entre Washington y Caracas sigue siendo un elefante en la sala.

Una tregua que mide la capacidad de respuesta global

La suspensión parcial de sanciones hasta el 23 de octubre es, en los hechos, una carrera contrarreloj. Si la ayuda fluye y las labores de rescate salvan vidas, el gesto de Washington podría leerse como un éxito humanitario. Pero si la burocracia, la falta de experiencia del Departamento de Estado o el estado de los aeropuertos retrasan la asistencia, el balance será amargo. Venezuela necesita más que una pausa en las restricciones financieras: necesita que esa pausa se traduzca en comida, medicinas y refugio antes de que las cifras de daños dejen de ser estimaciones y se conviertan en una losa definitiva.

Puedes ver el análisis completo en el siguiente vídeo de DW Español:

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