Metro de Barcelona corta L9/L10 entre La Sagrera y Onze de Setembre hasta el 6 de septiembre por obras

El corte se aplica en dos fases: hasta el 30 de agosto en La Sagrera-Onze de Setembre y del 31 de agosto al 6 de septiembre entre La Sagrera y Bon Pastor. TMB ha habilitado autobuses lanzadera con frecuencias de 6 a 11 minutos y refuerza las alternativas con la L1, L2 y buses reg

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El metro de Barcelona ha cerrado las estaciones de La Sagrera y Onze de Setembre hasta el 6 de septiembre por obras de conexión del ramal norte con el tramo central.
  • ¿Quién está detrás? Las obras las ejecuta la conselleria de Territori, con gestión de TMB en los servicios alternativos.
  • ¿Qué impacto tiene? El corte afecta a miles de pasajeros diarios. La Generalitat ha puesto en marcha autobuses lanzadera y refuerza las alternativas con las líneas H8, 34, 126 del bus y las L1 y L2 del metro.

El metro de Barcelona aplica desde el 24 de junio un corte de más de dos meses en las estaciones de La Sagrera y Onze de Setembre de las líneas L9 y L10 Nord, que obliga a los usuarios a buscar rutas alternativas en pleno verano. La actuación, necesaria para conectar el ramal norte con el futuro tramo central, se desarrollará en dos fases y ha movilizado a TMB para desplegar un amplio dispositivo de movilidad.

El corte en dos fases: fechas y estaciones afectadas

La primera fase mantiene cerrado el tramo entre La Sagrera y Onze de Setembre desde este mismo jueves 24 de junio hasta el 30 de agosto. Durante este periodo, los trenes de la L9 Nord y L10 Nord no prestan servicio en esas dos estaciones, aunque el resto del trazado sigue operativo con normalidad. La segunda fase se activará del 31 de agosto al 6 de septiembre y extenderá el corte hasta la estación de Bon Pastor, dejando fuera de servicio también el tramo entre La Sagrera y Bon Pastor.

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La intervención se centra en el macropozo donde confluyen los túneles de la L9/L10 y el de la futura prolongación de la L4 entre La Pau y La Sagrera. Actualmente, los trenes del ramal norte circulan por el túnel de la L4 porque el tramo central de la L9/L10 aún no está listo. Las obras permitirán redirigir el trazado y conectar físicamente el ramal norte con el tramo central, un proyecto presupuestado en 22,6 millones de euros.

Alternativas de transporte: autobuses lanzadera, metro y buses regulares

TMB ha habilitado un servicio especial de autobuses que imita el recorrido del metro entre las estaciones afectadas. Durante la primera fase, los vehículos circularán con una frecuencia de entre 6 y 11 minutos en días laborables y de 10 minutos los sábados y festivos. El dispositivo cuenta con cuatro autobuses entre semana y dos en fines de semana, y los autobuses circularán en en el mismo horario del metro, incluyendo el servicio nocturno de la noche del sábado al domingo.

Además, la Generalitat recuerda que las líneas regulares de bus H8, 34 y 126 cubren el tramo afectado a lo largo de la Meridiana y Gran de Sant Andreu. Como refuerzo ferroviario, se recomienda usar la L1 (enlace en Fondo) y la L2 (enlace en Gorg) para conectar con los extremos del ramal norte. En la segunda fase, el bus lanzadera ampliará su trazado hasta Bon Pastor para cubrir el nuevo tramo sin servicio.

Una obra necesaria pero que pondrá a prueba la paciencia de los usuarios del norte de Barcelona durante los dos meses más calurosos del año.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El impacto en el día a día de los barrios de Sant Andreu, La Sagrera y Bon Pastor es notable. Miles de pasajeros se ven obligados a añadir entre 10 y 15 minutos extra de viaje si optan por las alternativas de bus lanzadera, o a modificar sus trayectos habituales hacia las líneas 1 y 2. Aunque la obra es técnicamente imprescindible para cerrar la red de la L9/L10 —un proyecto que lleva años de retraso—, el calendario elegido coincide con un periodo de menor afluencia, pero también con temperaturas elevadas y menor tolerancia a las esperas en superficie.

La lectura estratégica de esta intervención va más allá del corte temporal. La conexión del ramal norte con el tramo central es la pieza que falta para que la L9/L10 funcione como una línea completa, y su puesta en marcha condicionará la futura movilidad del Eixample, el Baix Llobregat y el área metropolitana. Barcelona, como otras grandes capitales, afronta el reto de modernizar su red de metro mientras mantiene el servicio: la receta de cortes localizados con alternativas robustas se ha visto también en Madrid (Línea 1) o en Londres, y aquí el balance dependerá de que el refuerzo de autobuses y la información al viajero estén a la altura. De momento, TMB ha detallado los recorridos exactos de las lanzaderas y garantiza una oferta similar a la del suburbano, pero la prueba real llegará en los días laborables de julio.

El próximo hito es el 31 de agosto, cuando el corte se amplíe y el volumen de viajeros empiece a recuperarse tras el verano. Mientras tanto, los viajeros habituales de la L9/10 harán bien en revisar las alternativas antes de salir de casa.


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