El universo primitivo era un lugar oscuro y opaco. Una espesa niebla de hidrógeno neutro envolvía las galaxias, bloqueando la luz ultravioleta. Pero algo encendió la primera luz. Ahora, el telescopio espacial Hubble ha detectado luz ultravioleta escapando de una galaxia que existió apenas 1.400 millones de años después del Big Bang. Este hallazgo, anunciado por la NASA, revela cómo las jóvenes estrellas de una galaxia diminuta lograron rasgar el velo cósmico y hacer transparente el universo.
La galaxia, catalogada como MXDFz4.4, se encuentra a unos 12.400 millones de años luz de nosotros. Es un objeto extraordinariamente compacto: su área es cien veces menor que la de la Vía Láctea, pero dentro de ella se desató una furia de formación estelar diez veces más rápida. Ese hacinamiento de estrellas jóvenes y masivas resultó ser la clave para desgarrar la niebla. El equipo liderado por Ilias Goovaerts del Space Telescope Science Institute (STScI) ha plasmado estos resultados en un artículo de The Astrophysical Journal publicado el 23 de junio de 2026, tal y como informa la NASA.
Una galaxia diminuta que desafió la niebla cósmica
Los astrónomos llevaban décadas buscando una galaxia como MXDFz4.4. Durante la Era de Reionización, que abarcó aproximadamente los primeros mil millones de años del universo, el espacio estaba lleno de hidrógeno neutro, opaco a la luz ultravioleta. La teoría sugería que las estrellas tempranas emitieron la radiación necesaria para ionizarlo, pero detectar esa luz en la práctica se antojaba imposible. “Observar una galaxia así se consideraba imposible”, declaró Goovaerts. “Esperábamos que el hidrógeno neutro que llenaba el universo temprano fuera demasiado espeso y oscureciera su luz ionizante. El Hubble no solo logró detectar esa luz sino que reveló detalles increíbles sobre la galaxia”.
Las imágenes del Hubble en luz visible —obtenidas a partir de varios sondeos profundos del Campo Ultraprofundo— muestran cómo los estallidos de formación estelar limpiaron el espacio dentro y alrededor de la galaxia. Las estrellas jóvenes, apiñadas en un área diminuta, actuaron como una batería de focos: cada una emitió fotones ionizantes que empujaron el gas lejos. Los investigadores estiman que entre el 50 % y el 100 % de esa luz logró escapar, una fracción insólita para una galaxia tan primitiva.
La colaboración que hizo posible el hallazgo: Hubble, Webb y el VLT

El Hubble no trabajó solo. Para confirmar este hallazgo, el equipo combinó las observaciones del veterano telescopio con los datos del telescopio espacial James Webb en luz infrarroja cercana y del Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO). Webb, con su sensibilidad, permitió medir la masa de la galaxia, analizar sus estrellas más viejas y reconstruir su historial de formación estelar. Las estrellas antiguas resultaron ser menos masivas y frías, lo que descarta que ellas ionizaran el gas. Las protagonistas fueron las estrellas jóvenes, nacidas en brotes durante los últimos millones de años de actividad de la galaxia.
Fue el VLT el que situó temporalmente a MXDFz4.4: 1.400 millones de años después del Big Bang. Hasta ahora, los astrónomos solo habían identificado una galaxia similar emitiendo luz ionizante a 1.600 millones de años, y unos pocos ejemplos adicionales en torno a los 2.000 millones de años. MXDFz4.4 adelanta el cronómetro en 200 millones de años, acercándonos más al instante en que el universo comenzó a aclararse. La galaxia debe su nombre al sondeo MUSE eXtremely Deep Field (MXDF), que con el VLT cartografió esa región del cielo.
Cada brote de estrellas masivas abrió boquetes colosales en el gas, permitiendo que hasta la mitad de la luz ionizante escapara al espacio intergaláctico.
Además, las estrellas masivas viven solo unos millones de años y muchas terminan explotando como supernovas. Estas explosiones liberan una cantidad gigantesca de energía y abren auténticas autopistas colosales en el gas, arrastrando aún más material y amplificando la fuga de luz ultravioleta. De hecho, los investigadores creen que este mecanismo explicaría por qué la fracción de escape en MXDFz4.4 alcanza hasta el 100 %.
Claves de la Era de Reionización: lo que MXDFz4.4 nos enseña
La Era de Reionización es uno de los capítulos más enigmáticos de la historia cósmica. Durante los primeros 1.000 millones de años, el universo pasó de ser un plasma caliente a un conjunto de átomos de hidrógeno neutros que absorbían la luz ultravioleta. Poco a poco, los fotones de las primeras estrellas y galaxias ionizaron ese gas, haciendo el cosmos transparente. Los modelos teóricos, basados en extrapolaciones de galaxias cercanas, necesitaban pruebas directas. MXDFz4.4 proporciona la primera evidencia concreta de cómo una galaxia real logró ese poder de barrido tan temprano.
Este hallazgo refuerza la idea de que no fueron las galaxias más masivas las que despejaron el universo, sino las pequeñas y densas, capaces de concentrar muchas estrellas calientes en poco espacio. La alta fracción de escape —del 50 % o más— sugiere que bastan relativamente pocas galaxias de este tipo para explicar la reionización. Sin embargo, un solo caso no es suficiente. “Encontrar más galaxias como MXDFz4.4, especialmente en tiempos cósmicos ligeramente posteriores donde las muestras son más accesibles, nos permitirá refinar las mediciones”, explica Marc Rafelski, coautor y jefe adjunto de la misión Hubble en el STScI. El James Webb, con su capacidad para observar en el infrarrojo, será la herramienta clave para cazar estos objetos en los próximos años.
Por ahora, MXDFz4.4 queda como un faro en la niebla primordial. Demuestra que incluso las galaxias más modestas pudieron abrir ventanas de transparencia y, quizás, encender la luz que hoy vemos en todo el universo.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: Luz ultravioleta ionizante escapando de la galaxia primitiva MXDFz4.4, datada en 1.400 millones de años después del Big Bang.
- Dónde: En el Campo Ultraprofundo del Hubble (HUDF), a unos 12.400 millones de años luz de la Tierra.
- Institución responsable: NASA/ESA (Hubble), con apoyo del telescopio James Webb y el VLT; investigación liderada por Ilias Goovaerts (Space Telescope Science Institute).
- Cuándo: El artículo fue publicado el 23 de junio de 2026 en The Astrophysical Journal.
- Impacto a futuro: Proporciona la primera evidencia directa de cómo las primeras galaxias lograron ionizar el gas neutro y hacer transparente el universo durante la Era de Reionización.




