Danone adquiere el fabricante lácteo australiano Made para reforzar su apuesta por las proteínas

La operación, valuada extraoficialmente en 1.220 millones de euros, refuerza la presencia del grupo francés en el sudeste asiático. La compra incluye la adquisición del 49% restante de su joint venture con Saputo Dairy Australia.

Danone ha reforzado su apuesta por las proteínas y su presencia en Asia-Pacífico con la adquisición del fabricante lácteo australiano Made, una operación que, según el diario Financial Review, ronda los 1.220 millones de euros, aunque la compañía francesa no ha confirmado el importe oficialmente.

La operación, comunicada el lunes sin detalles financieros, supone un paso estratégico para el grupo dueño de marcas como Activia y Actimel. Made, participada hasta ahora por el fondo de capital riesgo TPG Capital, comercializa productos saludables como el agua de coco Cocobella, los batidos proteicos Rokeby y los yogures probióticos bajo la marca Impressed.

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Lo que Danone compra con Made

El portfolio de Made encaja directamente en la reorientación de Danone hacia productos ricos en proteínas y salud intestinal. Juergen Esser, director general adjunto de finanzas, definió a la empresa australiana como “una mini Danone”, por su abanico de referencias que incluye lácteos funcionales, bebidas vegetales y opciones de alto contenido proteico.

Fundada a principios de los 2000 por un grupo de amigos que querían alternativas a las bebidas azucaradas, Made comenzó con NutrientWater, el primer agua vitaminada del país. En 2010 amplió con agua de coco Cocobella y después con yogures probióticos y zumos prensados en frío. Coca-Cola llegó a tener una participación minoritaria en 2018, de la que se desprendió tras la entrada de TPG Capital en 2021, que se hizo con el 60%.

Asia y el tirón de las proteínas, los motores de la compra

La adquisición proporciona a Danone una base más sólida en el sudeste asiático, donde hoy solo comercializa leche de fórmula para lactantes y nutrición médica, según Esser. La operación se completa con la compra del 49% restante de la empresa conjunta con Saputo Dairy Australia, una transacción que también se cerrará en el segundo semestre de 2026.

El movimiento no es aislado. A principios de año, Danone anunció la compra de la marca británica de sustitutos de comidas Huel, apoyada por celebridades, una operación aún pendiente de aprobación regulatoria. El director financiero aseguró que la compañía mantiene músculo para más adquisiciones sin comprometer la solidez financiera.

La compra de Made no es solo una operación de escala: es la pieza que le faltaba a Danone para plantar cara a Nestlé y Unilever en el segmento de los lácteos funcionales de Asia-Pacífico.

El encaje financiero y regulatorio

Pese al desembolso, la acción de Danone apenas se movió en la sesión parisina, arrastrada aún por una caída acumulada superior al 15% en lo que va de año, en medio del castigo generalizado a los valores de consumo. No obstante, la compañía mantiene un balance que le permite afrontar nuevas compras.

Made seguirá dirigida por Amanda Butler, su consejera delegada, y Danone aplicará su I+D científica para expandir las marcas en Australia y Nueva Zelanda, dos mercados maduros pero con potencial de crecimiento en lácteos funcionales.

Análisis E-E-A-T: la operación que reconfigura el tablero lácteo

Más allá de la cifra no confirmada, la jugada de Danone responde a la necesidad de no quedarse atrás en la carrera por los alimentos ricos en proteínas, terreno donde Nestlé y Unilever también han dado pasos en los últimos trimestres. La multinacional francesa está ampliando rápidamente su gama de yogures proteicos y ha tenido problemas para cubrir la demanda, lo que justifica la búsqueda de capacidad productiva adicional.

El precedente más cercano es la adquisición de Huel, aún sin el visto bueno de las autoridades de competencia. Si ambas operaciones reciben luz verde, Danone dispondrá de una línea completa de productos de proteínas, desde batidos sustitutivos hasta yogures probióticos, con una capilaridad geográfica que va de Europa a Oceanía pasando por el sudeste asiático.

La operación también refleja una tendencia más amplia: los grandes grupos de consumo están pagando primas por marcas emergentes que dominan nichos de alto crecimiento, como los lácteos funcionales o los sustitutivos de comidas. En este contexto, el precio reportado de 1.220 millones de euros supone un múltiplo generoso pero no descabellado si se tiene en cuenta la tasa de crecimiento a doble dígito que el sector proyecta para los próximos cinco años.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: El cierre de la transacción está previsto para el segundo semestre de 2026; cualquier retraso regulatorio o ajuste en el perímetro de la operación puede dar pistas sobre el apetito adquisitivo de Danone.
  • Reacción del valor: El mercado ha ignorado la operación por falta de detalles financieros, pero una confirmación de cifras y un guidance concreto para Asia-Pacífico podrían actuar como catalizador a medio plazo.
  • Precedente sectorial: Las adquisiciones de marcas proteicas por parte de Nestlé y Unilever sentaron un listón de valoración que Danone parece dispuesta a igualar; el éxito de la integración de Huel y Made será el termómetro de la estrategia de proteínas.

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