Goldman Sachs recorta sus previsiones del petróleo tras el acuerdo de Ormuz: ¿caerán los carburantes?

El barril de petróleo Brent podría volver a los 60 dólares en el medio plazo, según el banco de inversión. La cotización del crudo ha perdido en una semana todo lo ganado desde el inicio del conflicto en la región.

Goldman Sachs ha dado un golpe en la mesa de los mercados energéticos. El banco de inversión ha recortado sus previsiones para el precio del petróleo tras el acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, la arteria por la que transita una quinta parte del crudo mundial. En su último informe, la entidad apunta a que el barril de referencia Brent podría caer hasta los 60 dólares en el medio plazo, un nivel que no se veía desde antes del estallido del conflicto en la región.

El acuerdo de Ormuz y la reacción de Goldman Sachs

El consenso diplomático alcanzado hace apenas unos días ha despejado la principal fuente de tensión geopolítica sobre el suministro de crudo. Desde marzo de 2026, el cierre parcial del estrecho había obligado a los buques a desviarse por rutas más largas, elevando los costes de flete y sosteniendo los precios por encima de los 85 dólares. Goldman Sachs ha sido el primer gran banco en rebajar drásticamente sus estimaciones, anticipando que el Brent podría retroceder hasta la cota psicológica de los 60 dólares. Esa cifra supone un recorte de más del 25% sobre los niveles actuales y borraría de un plumazo las ganancias acumuladas durante los meses de bloqueo.

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La revisión a la baja no es un hecho aislado. Singular Bank también ha publicado un análisis que subraya la rapidez con la que el mercado está descontando el nuevo escenario: en una sola semana el petróleo ha perdido lo que había ganado en más de tres meses. La sobreoferta potencial que se libera con la normalización del tráfico marítimo alimenta las proyecciones más bajistas.

Consecuencias para los carburantes en España

La conexión entre el Brent y el surtidor es directa. En España, el precio de la gasolina y el gasóleo se mueve al compás de la cotización internacional, con un desfase habitual de entre una y tres semanas. Si las previsiones de Goldman Sachs se cumplen, los conductores notarían un alivio significativo en el bolsillo a partir de septiembre. Con un barril en el entorno de los 60 dólares, el litro de gasolina 95 podría bajar de los 1,40 euros, una barrera que no se traspasaba desde finales de 2025.

De confirmarse la tendencia, la inflación subyacente recibiría un respiro adicional. El componente energético ha sido uno de los principales responsables del encarecimiento de la cesta de la compra durante el primer semestre. Un desplome del crudo aliviaría tensiones en sectores como el transporte de mercancías y la industria agroalimentaria.

Con un Brent en 60 dólares, el litro de gasolina podría caer de los 1,40 euros por primera vez desde 2025.

¿Estamos ante un nuevo ciclo bajista del crudo?

Conviene mantener la cautela. Aunque el pacto sobre Ormuz despeja riesgos inmediatos, la experiencia demuestra que la geopolítica del petróleo nunca es lineal. La OPEP+ aún tiene capacidad para ajustar su producción y defender un suelo de precios. De hecho, el cártel podría convocar una reunión extraordinaria si el Brent perfora los 65 dólares con demasiada rapidez.

Lo que sí parece claro es que el mercado ha pasado de temer un shock de oferta a descontar un excedente. La demanda global sigue creciendo a un ritmo modesto, y la transición energética, aunque gradual, resta tracción a las subidas prolongadas. En este contexto, Goldman Sachs acierta al poner sobre la mesa un escenario bajista que muchos inversores preferían ignorar.

La incertidumbre sigue siendo alta. Si el periodo estival mantiene el consumo elevado, los precios podrían estabilizarse antes de las caídas bruscas. Pero si la reapertura afianza la normalidad en el tráfico marítimo, es razonable pensar que el Brent se mueva en una horquilla de 55 a 70 dólares durante el segundo semestre. Para los consumidores españoles, la diferencia entre un extremo y otro es una factura de combustible que puede oscilar en cientos de euros anuales.

Habrá que seguir muy de cerca las próximas semanas. El mercado está escribiendo una nueva página del manual del petróleo, y esta vez los vendedores tienen la pluma.


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