Rodalies pierde 300.000 viajeros en mayo: el fin de la gratuidad y el accidente de Gelida marcan el mes

La red de cercanías catalana corta en mayo la racha de recuperación que traía desde febrero. El fin de la gratuidad tras el accidente de Gelida y las obras en los túneles del Garraf explican la caída, que Renfe sitúa en 300.000 viajeros menos que en abril.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Rodalies ha perdido 300.000 viajeros en mayo, el primer mes sin la gratuidad total que estuvo vigente tras el accidente de Gelida.
  • ¿Quién está detrás? Renfe, operador de la red de Rodalies en Cataluña, bajo la supervisión del Mitma y la Generalitat.
  • ¿Qué impacto tiene? La vuelta al pago y las obras de recuperación ralentizan la vuelta a la normalidad, con 609 trenes cancelados en mayo y una puntualidad del 46%.

La red de Rodalies ha cerrado mayo con una caída de 300.000 viajeros respecto a abril, el primer mes completo sin la gratuidad que Renfe activó tras el grave accidente de Gelida. Según el Informe mensual de puntualidad que acaba de hacer público el operador ferroviario, 9,332 millones de viajeros utilizaron los trenes de cercanías catalanes en mayo.

Fin de la gratuidad: el primer mes con tarifas normales

La cifra de mayo es 300.000 viajeros inferior a la de abril y casi 800.000 menos que en el mismo mes del año pasado. Rompe, además, una racha de recuperación iniciada en febrero, cuando la red comenzó a remontar tras el desplome de pasajeros que provocó el accidente de Gelida a principios de 2026.

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La consellera d’Habitatge, Territori i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, ya anticipó el 30 de abril que se había recuperado el 96% del servicio y que el 90% de los usuarios anteriores a Gelida habían vuelto a Rodalies. Por eso, justificó, tenía sentido volver a cobrar. En cinco meses, la gratuidad ha costado unos 50 millones de euros al Estado, según estimó el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano.

La vuelta al pago no ha sido traumática —la red mantiene el 90% del pasaje previo a Gelida—, pero sí ha frenado la recuperación. El dato de mayo muestra que una parte de los viajeros que se subieron al tren cuando era gratis no se han quedado cuando ha tocado pagar.

Gelida y las obras: la recuperación que no termina de llegar

El accidente de Gelida sigue explicando buena parte de las cifras de Rodalies. En mayo aún había restricciones y cortes en varias líneas. La R13 estuvo interrumpida entre Sant Vicenç de Calders y La Plana – Picamoixons desde el día 4, y los túneles del Garraf —que reabrieron la semana pasada— seguían afectados por obras. Tampoco circulaban los trenes de la R7, que no volverá hasta 2027, ni la R8 llegaba aún a Martorell por el túnel de Rubí (recuperado este mismo martes, según ha informado el operador).

En el lado positivo, mayo trajo la recuperación completa de la R4 —que funcionaba con trenes lanzadera entre Terrassa y Manresa— y el alargue de la R3 hasta Ribes de Freser, aunque siguen cortados los tramos entre L’Hospitalet y la Garriga y entre Ribes y Puigcerdà. También se normalizó el tramo de la R15 entre Reus y Móra La Nova, que en junio ya completa su recorrido hasta Riba-roja d’Ebre.

El ritmo de cancelaciones empeoró en mayo: se suprimieron 609 trenes, frente a los 445 de abril. Es, con todo, una cifra algo mejor que la de mayo de 2025, cuando se cancelaron 632 circulaciones. El número de trenes programados —17.935— es 3.000 inferior al del año pasado, reflejo de una operación todavía lastrada.

La vuelta al pago y las obras de reparación han frenado una remontada que parecía imparable. La red aún no ha recuperado el pasaje previo al accidente.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

La pérdida de 300.000 viajeros en mayo es un dato quirúrgico. Afecta a la recaudación de Renfe —que vuelve a ingresar tras cinco meses de gratuidad— y al erario público, que ha puesto 50 millones de euros sobre la mesa para mantener el servicio sin coste para el usuario. El bolsillo del viajero también cambia: quienes usaban Rodalies gratis ahora pagan tarifas que, aunque bonificadas en algunos títulos, suponen un gasto mensual relevante para el usuario recurrente.

La zona cero sigue siendo el corredor sur de Rodalies, el más castigado por el accidente de Gelida y por las obras de los túneles del Garraf. Las líneas R13, R7 y R8 son las que concentran las interrupciones y, por tanto, las pérdidas de pasaje. Barcelona y su área metropolitana, con la R4 como arteria principal, muestran una recuperación más rápida pero aún incompleta.

El dato que resume la noticia: 9,332 millones de viajeros en mayo, 300.000 menos que en abril y 800.000 menos que en mayo de 2025. La puntualidad, en cambio, mejora: el 46% de los trenes llegaron a su destino con menos de cinco minutos de retraso, frente al 40,6% de abril. La demora media fue de 1,1 minutos para todas las circulaciones, aunque una vez superado el umbral de puntualidad, el tiempo extra de espera se fue a los 20,4 minutos.

El informe de Renfe achaca a causas operativas propias —gestión de maquinistas, horarios— el 26,1% de los 22.364 minutos de retraso acumulados en mayo. El 73,9% restante se lo lleva la infraestructura y las incidencias externas. Un reparto similar al de meses anteriores, pero que subraya la dependencia de Rodalies de una infraestructura que no termina de sanar.

Observamos un pulso entre la Generalitat y el Mitma que se mueve en dos planos: el político —la consellera Paneque defiende la vuelta al cobro como síntoma de normalidad— y el operativo —Renfe admite que su propia gestión lastra la puntualidad—. La lectura a corto plazo es que Rodalies está en una meseta: ni se desploma ni despega. La próxima ventana crítica será el balance de junio, ya sin obras en el Garraf y con la R8 recuperada en su totalidad.


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